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Los polos de mi elección

Hemos nacido y nos hemos desarrollado en una sociedad humana con nuestras cualidades innatas y las cualidades arraigadas en nosotros por la sociedad: padres, guardería, escuela, barrio, etc. Todas las cualidades las hemos adquirido en el trascurso de nuestras vidas y todas nuestras acciones son determinadas por el programa interno e inicial, esto no es lo que nosotros somos.

No hay nada particular o independiente en esto, nada cultivado y determinado por la propia persona que vive la situación. Al final, esto se refiere a una combinación de cualidades innatas que se desarrollan en la persona y en las influencias externas.

Todo rueda como debe ser, con excepción de un momento, que nosotros no podemos entender. El hombre aprende que él puede elegir un entorno que lo desarrolle en una dirección específica.

La primera pregunta que aparece es: ¿Por qué es extraño? ¿Por qué se le llama libertad de elección?

Por ejemplo, si quiero aprender música, me rodeo de músicos. ¿Está mi “yo” presente en todo esto? ¿Es esta mi libertad de elección?

Yo conozco gente nueva en mi ambiente musical y avanzo a través de ellos. ¿Me doy cuenta de mi libertad de voluntad de esta manera?

Se me ha dicho que “no”, que estoy siendo impulsado por un deseo que se originó en mí. No hay nada “tuyo” aquí. Simplemente el primer impulso te ha dirigido a este entorno, y eso es todo. Esto les pasa a todos.

¿Dónde está el libre albedrío entonces? Es claro que me siento inspirado por los deseos del entorno; ellos me encienden; yo caigo bajo la influencia del ambiente y deseo crecer como músico. Pero nada de esto habla de libertad.

La verdadera libertad se manifiesta cuando me resisto al entorno, cuando me opongo a lo que representa, cuando me niego a realizar mi deseo en el, sin embargo, en la desesperación, yo entiendo que es el único lugar para realizarlo. Debo conectarme con mis amigos para alcanzar la meta, pero al mismo tiempo los odio, soy rechazado por ellos, y yo no quiero actuar a través de ellos. En presencia de estos dos polos ha nacido mi elección; en el espacio libre entre estos dos extremos opuestos.

Es posible que esto sólo ocurra cuando tengo un punto en el corazón, cuando el Creador está delante de mí, y la inclinación al mal está contra mí. En este caso el grupo es el área donde debo realizarme.

Si todo debió ser puesto en su lugar, entonces mi libertad de elección, el tercio medio de Tifferet, se encuentra precisamente en el grupo, en la unidad de los amigos que me ayudan a elevarme hacia el Creador. Pero cuando la persona sólo vive en nuestro mundo, no tiene libertad de elección.

A partir de este momento y al realizar nuestra libre elección cada vez, subimos los escalones de la escalera espiritual y adquirimos la estructura del llamado “hombre” (Adám), hasta que lo construyamos en su volumen máximo en el grado de Maljut del mundo del Infinito, en el final de la corrección.

Todo esto se realiza a través de la elección del mejor entorno: Cada vez que nos sumergimos más profundo en el grupo, nos conectamos mejor y así crecemos.

(64432 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 12/27/11, Baal HaSulam, La Libertad”)

Acercándonos al centro del otorgamiento

En primer lugar, nosotros nos desarrollamos a nivel de este mundo, en nuestro egoísmo, cuando solo nos preocupamos por eso; hasta que llegamos a ser más sabios y lo vemos como el enemigo más odiado, como el que se interpone en nuestro camino.

Pero este no es un obstáculo con respecto a la vida en este mundo, aunque aquí demasiado egoísmo a veces se entierra. El punto principal es que hay personas en las que comienza a crecer un nuevo deseo que está en conflicto con este mundo y con la vida completa de esta persona. Estas personas desean desconectarse de esta vida y llegan a un nivel diferente de existencia, a otra realidad, en vez de la realidad que les ha satisfizo antes.

Así entran en un período llamado el tiempo de preparación para entrar en el mundo espiritual (Lo Lishma, no por Su bien), y comienzan a trabajar sobre sí mismos a través del estudio, del grupo, y del maestro. Ellos tratan de agrandar el punto de su corazón, que es el primer brote del nuevo deseo, sobre todo su egoísmo, por encima del corazón egoísta.

Mientras este nuevo deseo crece, la persona comienza a apreciar su nueva meta aún más y comprende que el objetivo es el otorgamiento, la conexión, la salida de su ego, y el ascenso a nuevos deseos, a la conexión con los demás. Él no ve más a su “yo”, sino que ve el “nosotros”. Por lo tanto, este “nosotros” se infunde tanto que la suma se convierte en “uno”.

Nosotros aspiramos y anhelamos esta nueva dimensión y tratamos de elevarnos desde el nivel egoísta hacia el nivel de conexión, ya que constantemente aumentamos la importancia de la meta, anulándonos a nosotros mismos y conectándonos con los demás, y aceptando la opinión del entorno de que nuestra unidad es más importante que la vida dentro de nuestro ego. La Luz superior nos influye, en respuesta a nuestros esfuerzos y hace que avancemos hacia el cambio interno.

Finalmente, el cambio interno, llamado el nacimiento en el nuevo mundo, se lleva a cabo, mientras cambia la percepción nuestra de recibir a la de otorgar. A partir de ahora empezamos a ver la realidad a través del atributo de otorgamiento, que es totalmente diferente de la percepción anterior.

Ahora vemos la misma parte a la que antes no le prestamos atención: el sistema de otorgamiento que existe en la naturaleza, las fuerzas internas, las conexiones, los niveles espirituales (Partzufim, mundos, Sefirot).

Hasta ahora, sólo vimos los niveles de los niveles inanimado, vegetativo, animado y humano, y de repente se nos revela otra parte de la realidad, que se llama el mundo del otorgamiento, el mundo superior. Entonces comenzamos a estudiar este sistema y de acuerdo a cuanto podamos unirnos, nosotros entramos en él.

Cada vez que conseguimos una conexión más fuerte, nos conectamos más a este sistema, como si estuviéramos dando un paso más adentro en el bosque, en el campo del nuevo mundo. Pero nuestro completo avance se realiza gracias a la conexión. Y así, llegamos a conocer el sistema del otorgamiento.

(63973 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 12/26/11, Escritos de Rabash)

Una vez más sobre la religión…

La “religión” en general es una actitud ante la vida. Ella determina la forma en que percibimos la vida y cómo yo descubro el secreto de su esencia. ¿Tengo una herramienta por la que descubro la razón por la que hemos nacido, la razón de nuestra existencia y la razón de nuestra muerte, los cambios en la vida y de los tiempos, la razón fundamental de toda la realidad y de este mundo, y tal vez las de los otros mundos también?

Todo esto es la “religión”, es el medio por el que yo abro todas las puertas, comprendo y siento todo, y soy incorporado en todo. De aquí proviene la palabra hebrea “religión” (Da’at), la cual significa saber, percibir, estar familiarizado con, descubrir, alcanzar.

La gente le ha dado el nombre de “religión” a algo que no los lleva a ningún logro, sino que sólo les da una garantía psicológica de algún tipo de recompensa por su sufrimiento. ¿De dónde viene eso?

Una vez, antes de la destrucción del templo, la religión era la sabiduría de la Cabalá. En esa vida, nosotros alcanzamos el mundo superior. En Babel, Abraham descubrió este paradigma, esta actitud hacia la naturaleza, al hombre y al desarrollo, y se lo pasó al grupo de cabalistas que el reunió. Su camino desde Babel hasta la destrucción del segundo templo fue realizado por un método llamado religión o Cabalá.

Más tarde, sin embargo, este grupo se había convertido en una nación, cayó desde el nivel espiritual de la corporeidad, y perdió la religión, el reconocimiento espiritual, la comprensión espiritual, y la conexión con la fuerza superior. La descendencia de Abraham solo se quedó con las costumbres externas que eran realizadas en el nivel corporal, mientras que la verdadera religión desapareció y se ocultó de ellos. Ahora nosotros estamos retornando a ella.

Mientras tanto, durante siglos, otros métodos que se basan en el egoísmo, en el ocultamiento y la ignorancia acerca de los elementos del mundo han reemplazado a la religión.

En “Los escritos de la generación futura” Baal HaSulam dice que nosotros no estamos luchando por los errores de nadie. Después de todo, todo este proceso es parte del plan de desarrollo que la humanidad tiene que pasar. No culpamos a nadie por nada, ni por las nuevas “religiones” que aparecieron. Por el contrario, a través de ellas, nos hemos desarrollado mientras estábamos en el exilio.

Ahora, cuando estamos despertando a la revelación espiritual, nosotros descubrimos la misma y única religión inicial, que también es llamada “La sabiduría de la Cabalá”. Al mismo tiempo, todos los otros métodos aún existen: cada individuo puede seguir con ellos de acuerdo a su nivel de compromiso. Incluso si la persona se ha elevado por encima de ellos y no está conectada a ellos por la fe, aún, como los cabalistas dicen, nosotros respetamos sus costumbres, que se han convertido en las culturas de diferentes personas. Así que siempre hay espacio para ellos. Constituyen el entorno externo que protege a la persona y crea un cierto marco en el que uno vive.

En cualquier caso, la verdadera religión es la actitud de la persona hacia su existencia, hacia su visión de la vida, por el que organiza todos los aspectos de su vida.

(62279 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 12/20/11, “Introducción al TES”)

Los nombres sagrados del otorgamiento

Pregunta: ¿A qué se refieren los nombres del Creador y cómo pueden ser alcanzados?

Respuesta: Las Luces, que entran en los deseos y los llenan, evocan la sensación en el deseo de la clase de llenado que es, el grado de similitud del deseo con la Luz, con el Creador. Ellos se denominan los nombres sagrados del Creador.

Parte del deseo de recibir placer se vuelve “sagrado”, lo que significa que es capaz de trabajar en aras del otorgamiento, y por esa razón se llena con la Luz de Jassadim o incluso con la Luz de Jojma. Estos deseos vuelven similares al Creador.

El Creador mismo no tiene un nombre. El Creador es una completa y perfecta HaVaYaH llena con la Luz del Infinito. Pero no hay nombres en el mundo del Infinito porque los nombres representan una cierta limitación: “misericordioso”, “bondadoso”, etc. Por eso el Creador no tiene un nombre.

Todos sus nombres sagrados son diferentes formas en las que nosotros lo percibimos a Él de acuerdo con el grado de nuestra corrección. Es similar a tus características individuales, con las que yo te percibo: llevas anteojos, vistes bien, eres un padre, un ingeniero….

En otras palabras, te adjudico diferentes nombres o definiciones, pero no te conozco en realidad. Sólo distingo cierta particularidad en ti a cada momento, en relación con una cierta cualidad específica. Así es como sucede el entendimiento del Creador, a través de sus “nombres sagrados”, diferentes formas de otorgamiento, las cuales nos acercan a Él.

Pero cuando corregimos todos nuestros “620” deseos  y los convertimos en deseos de otorgamiento, se convierten en los 620 nombres sagrados, y a través de su colectividad finalmente lo alcanzamos a Él. Y cuando combinemos todos estos nombres en un Nombre, como está escrito: “Y el día llegará cuando Él y Su nombre sean Uno”, verdaderamente alcanzaremos al Creador.

(61631 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 11/24/11, Escritos de Rabash)

La victoria sobre el Creador

El propósito de nuestros estudios es desarrollar el reconocimiento del mal en nosotros. Por otra parte, incluso sin estudiar, las personas pueden identificar el mal dentro de sí mismas. Estamos educados en un cierto espíritu y adquisición de valores culturales; por lo tanto, somos incapaces de robar, golpear o matar a alguien. Llegamos a ser mejores, más abiertos de corazón; empezamos con caridades y ayuda al enfermo y al necesitado. Por lo tanto, aprendemos a distinguir el bien del mal e intencionalmente queremos hacer el bien.

Al mismo tiempo, todas las personas en este mundo sin importar cuán altamente desarrolladas o mal educadas sean, actúan de acuerdo a sus deseos egoístas. Algunas personas ayudan a otras porque tienen miedo de caer en una situación similar en el futuro. Otras sienten pena cuando miran la aflicción de sus vecinos y quieren calmar su propia pena. Nuestro egoísmo contiene múltiples bases para el comportamiento “altruista”, es decir, el cuidando de nuestro prójimo

Sin embargo, esto no tiene nada que ver con la auténtica corrección. Todas las buenas y malas cualidades así como todos los principios de nuestro mundo tienen sus raíces en el egoísmo. La persona puede ser la quintaesencia de la bondad, estar totalmente preocupada por su entorno, ser amorosa con todos, pero aún está gobernada por su amor propio.

 En términos cabalísticos, la persona permanece en el nivel animado ya que no tiene el control de sus propiedades; más bien, sus propiedades la controlan. No importa cuán maravillosa sea, ella no es quién dirige su comportamiento, sino más bien, su ego está a cargo de ella. Podemos llamar a tal persona “un ángel” de acuerdo a su clasificación espiritual, es decir en el nivel “animado”.

De hecho, los niveles de desarrollo del inanimado, vegetativo y animado son considerados “ángeles” ya que implícitamente cumplen “órdenes” de la naturaleza. Esto se aplica a todos en este mundo. Esto explica porqué no existe tal cosa como castigo o recompensa; Estos se aplican sólo a aquellos que trabajan en la superación propia con el fin de acercarse al Creador. El resto son simplemente “derivados” ordinarios; es inútil esperar más de ellos.

Nosotros estudiamos Cabalá porque  somos provocados por el punto en el corazón, el cual nos permite diferenciar entre la recompensa y el castigo en nuestro camino espiritual.  Lo que nos preocupa es si nos elevaremos por encima de nuestra naturaleza que de hecho es el Creador. Quisiéramos tener poder sobre este.

¿Qué quiere decir esto? ¿Realmente queremos dominar al Creador? Sí. Se nos dice: “Mis hijos me han vencido. Yo creé la inclinación al mal y ellos exigieron que creara una fuerza que la corrija”.

Una persona se desarrolla con el fin de validar su existencia en vez de  someterse ciegamente a la naturaleza. Su desarrollo depende del reconocimiento del mal. ¿Qué tipo de mal debo revelar en mí? Tal vez soy un ladrón o un mentiroso… Pero es el Creador quien me hizo de esta forma.

La habilidad para diferenciar entre un ser humano y el Creador es de hecho un genuino reconocimiento del mal. Sólo en comparación con Él, mi inclinación al mal se revela a sí misma. Se trata del deseo que identifico como opuesto al Suyo.

Pero ¿Cómo es posible que yo pueda compararme con el Creador? Para esto, necesito un grupo. Esta es mi única oportunidad, mi único estandarte, y mi único criterio para evaluarme a mí mismo. Mi mentalidad negativa hacia mis amigos y el desapego del grupo me permiten reconocer mi inclinación al mal. Entonces, me uno con mis amigos con el fin de acercarme al Creador.

Así, existen tres componentes: el grupo, el Creador y yo. De acuerdo a ellos evaluamos las buenas y malas inclinaciones, recompensas y castigos, y todos los otros detalles de nuestra percepción que ponemos a la altura del hombre (Adam en hebreo) aquel que es similar al Creador. El resto es simplemente irrelevante.

Básicamente, esta es la manera de separar la creación. Este acercamiento enfoca precisamente mi atención a la meta. El grupo llega a ser un método para llegar al Creador; el Creador está oculto detrás del grupo y se revela a Sí mismo según el grado en el que yo me sumerja en este.

Después me incorporo en el grupo y me doy cuenta que el Creador también es parte de este. Así, el grupo es un territorio común entre Él y yo.

Revelo mi inclinación al mal a través de mi relación con el grupo, mientras trato de unirme con mis amigos en el grupo. Así como cuando salimos de Egipto, el Monte Sinaí surgió entre nosotros; esta es la montaña del odio (Sina en hebreo).

Por otra parte debemos unirnos y ser como un hombre con un corazón en la desesperación. La brecha entre la unidad y el gran odio constituye la inclinación al mal. Es la razón por la que elevamos nuestra demanda por la corrección.

(62173 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 11/30/11, “La esencia de la religión y su propósito”)

Cómo invertir tu tiempo libre

Pregunta: Muchas familias invierten su tiempo libre haciendo cosas como ir de compras juntos. ¿Qué debería hacer la gente si ellos en el futuro tuvieran mucho tiempo libre?

Respuesta: Por supuesto, habrá una gran diferencia con respecto a lo que hoy está sucediendo.

Hoy en día la persona trabaja de cinco a seis días por semana. Ella está tan ocupada que no le queda tiempo para dedicarse a su hogar. Pasa los fines de semana trabajando en su casa y haciendo compras. ¿Dónde más pasa su tiempo sino es en los almacenes o supermercados? Así es como la persona moderna pasa su tiempo de esparcimiento en lugar de participar en actividades culturales.

Sin embargo, todos estos elementos de conducta se marchitarán, nosotros ya estamos viendo esto en la práctica. Todo esto será superado con actividades completamente diferentes. Los estados internos de la persona prevalecerán porque ellos determinarán las actividades externas de la persona.

Vemos como la gente en nuestros grupos se esmera para comunicarse: lecturas, debates, por medio de diversos juegos, música, y teatro. En otras palabras, todos los grupos que están en diferentes lugares, de repente empiezan a crear entre nosotros un gran ambiente cultural. Ellos quieren hacer teatro, escribir canciones y música, estamos avanzando en un gran proceso creativo. Y podemos ver que este aparece en ellos de manera natural, basado en una necesidad interna.

Yo creo que lo que ocupará a la gente en su mayoría es su aspiración por expresarse ellos mismos tanto como sea posible en todas las formas de expresión humana para mostrar su nueva armonía interior, la conexión entre ellos. Cuando la persona se eleva por encima de ella misma, la transformación que ella está experimentando encontrará su expresión y la solución está específicamente en esta nueva cultura en sus diversas formas.

Yo incluso veo esto en el ejemplo de los niños pequeños, que se apropian de una guitarra de juguete y desean expresarse ellos mismos de esta manera. Por supuesto la guitarra los atrae porque ellos imitan a los adultos, pero también quieren expresarse ellos mismos. Y ellos lo intentan.

(64440 – Charla sobre la educación integral del 12/12/2011)

¡Recibirás más de lo que pediste!

Pregunta: ¿Por qué nos esforzamos en un lugar y encontramos el resultado en otro lugar?

Respuesta: Yo me esfuerzo en cualquier lado que pueda, yo trabajo con lo que tengo: conmigo, con el grupo, con el maestro, y con los libros. Hago todo eso de manera egoísta.

Me esfuerzo para mí mismo, en Lo Lishma (no en Su nombre), debido a mi deseo de ganar: de descubrir el mundo superior, al Creador, ¡de modo que todo sea a favor mío!, Por supuesto, no hay otra manera. Yo sólo pienso acerca de mi mismo, ya sea que me dé cuenta de eso o no,  así es.

Aunque yo exija: “¡Dame, y quiera llenarme, aun que yo trate con algo que es tan especial, se hace lo contrario, se invierte y yo recibo algo que yo no pedí!

Después de todo yo no pedí el verdadero otorgamiento. No puedo pedirlo, pero lo recibo. Ese es todo el ardid: es decir ¡como si nosotros hubiéramos sido engañados! Pero no lo sabemos, y sigue esta mentira.

Así es como el Creador nos ha creado, pero tú tienes que seguir las condiciones adecuadamente, como en una receta: Toma 10 gramos de aquí, 10 gramos de ahí, mézclalos y tómalos y esta será tu medicina.

 Esto es lo que dicen los cabalistas: Tú tienes un grupo, un maestro y los libros. Tú tienes que organizar todo eso en tu trabajo, con una intención especial. ¡Ocuparte con ello y eventualmente recibirás algo!

¿Pero qué recibirás? Aun cuando tú no pidas por el otorgamiento (después de todo nosotros sabemos quién eres y lo qué eres), si tú cumples todas  estas condiciones adecuadamente, esto funcionará y lo recibirás.

Así es cómo trabaja y por esta razón se le llama Segula (un remedio milagroso). Incluso los ángeles se quejaron con el Creador porque Él le dio a la gente algo que no había pedido. Pero este es el modo en que trabaja el sistema.

(64413 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 12/27/11, Escritos de Rabash)

Lleguemos a un acuerdo por encima de todas las contradicciones

Pregunta: Cuando planeamos los estudios en los cursos de formación integral, ¿necesitamos determinar los temas de antemano? ¿Debemos cubrir estos temas en cursos específicos?

Respuesta: No. Tenemos que jugar con todo tipo de temas de estudio en el proceso de las discusiones. La mayoría de ellos serán en forma de “corte” con un jurado, un juez, abogados defensores, testigos, acusados ​​y víctimas. En realidad, esta colección de personajes es adecuada en cualquier situación. Incluso en nuestra vida normal, estas situaciones surgen a menudo entre las parejas o los vecinos, cuando cada persona tiene una posición determinada. Las dos caras se sitúan una frente a la otra: un grupo en un lado y un grupo en el otro, un juez independiente, sus asistentes, y así sucesivamente. También unos pocos instructores pueden participar para ayudar a enfocar el problema correctamente y ser lo más objetivos posible.

En el proceso de aclarar diversas situaciones de la vida, las preguntas deben ser dirigidas a la consecución de la máxima integridad al exponer absolutamente todas las oposiciones. Uno debe entender que cada persona es diferente, y cada uno puede quedarse con su opinión, pero al elevarse por encima de esto, la persona debe llegar a un acuerdo con los demás. De manera específica este acuerdo general es el resultado del juicio, y no del castigo que nosotros elegimos para la persona.

El juicio continúa hasta que todos los participantes, incluyendo al juez independiente, alcancen un acuerdo total entre ellos. Es decir, que entiendan que en el interior, todavía pueden tener opiniones opuestas (todo esto se aclara durante el juicio), pero que el acuerdo está por encima de todas las contradicciones.

(64242 – Charla sobre educación integral del 12/12/11)

La edad de la persona no es un obstáculo en el estudio

Pregunta: Hay diferentes etapas en la educación de los niños según la edad: hasta los tres años, de la edad de tres a los seis, de los seis a los nueve años. ¿Existen estas etapas en la educación de los adultos?

Respuesta: Hay etapas, pero son independientes de la edad. Cuando la persona alcanza la adultez entre los18 y los 20 años, el resto de su desarrollo es independiente de la edad, sólo depende de la internalización teórica y práctica del material.

Esto lo vemos en nuestros cursos en los cuales toman parte hombres entre los 20 y los 25 años de edad, mujeres y personas que tienen edad suficiente para ser no sólo sus padres, sino sus abuelos. Ellos tienen debates tan animados que la brecha generacional entre ellos se convierte en absolutamente irrelevante, puesto que discuten las relaciones sociales, familiares y personales de una manera totalmente nueva y hasta inesperada para ellos.

Es muy interesante ver cuán irrelevante es la edad cuando se parte de las preguntas que la gente se hace durante las clases o conferencias, y de la forma en la que toman parte en la discusión. Pero la edad no importa porque la experiencia se adquiere gradualmente con los años.

Durante ese tiempo, la persona debe ser llevada. Más y más gente nueva viene a los grupos. Entonces, estos grupos los conectan. Los grupos separados de hombres y mujeres también se conectarán, y como un grupo unificado se conectan con los grupos de los niños y luego se separan de nuevo.

Tenemos que “mezclar” la sociedad de estudiantes para que ellos estén en condiciones de comprender correctamente los diferentes estados en la vida y cómo tratar con ellos: las relaciones mutuas en el trabajo, con los directivos, con los subordinados, con los vecinos, con personas que les parezcan desagradables o que les gusten, así como con sus familiares con quienes tiene un poco más de obligación. De esta manera comenzará una cierta transformación en las relaciones entre las personas.

Tenemos que hablar acerca de todo esto y discutir estos temas. La persona debe experimentarlos, vivirlos, como si se “vistiera” en otras personas, comparándose con ellos, y como resultado, pueda conectarse con ellos en un todo único.

Así, las escenas se proyectarán dentro de la persona. Los videos y las discusiones son muy útiles en este proceso.

(64113 – Charla sobre educación integral del 12/12/11)

Entra al sistema de otorgamiento

Pregunta: ¿Cuál será el sistema de otorgamiento entre nosotros que veremos una vez que se nos revele?

Respuesta: Debemos ver este sistema entre nosotros ahora, tras la convención. Cada persona debe ver los puntos en el corazón y entender que aún cuando está distanciado de los otros, la red que conecta nuestros corazones existe.

Existe una red más interna, aquella de todos nuestros amigos (y dentro de esta, el elevado sistema de todos los cabalistas del pasado). Alrededor de esta, existe una red más externa: toda la humanidad. Los sistemas están interconectados, y esta conexión no cambia, es constante. Sólo fue fragmentada nuestra actitud correcta.

Como decimos en nuestro mundo, las relaciones se han roto, es decir que eran buenas y se han vuelto malas. Las relaciones existen, pero están rotas.

Tenemos que descubrir el sistema en el que estamos todos conectados. Es imposible destrozar esas conexiones o cambiarlas. Sólo pueden ser cambiadas las relaciones dentro de las conexiones. Y ahora depende de nosotros cómo descubriremos la vida dentro de este sistema.

Esto se relaciona con todo el mundo. Para nosotros, es una acción interna, nuestra diseminación interna. En relación al mundo, es diseminación externa. Así, esos dos sistemas comenzarán a interactuar.

La persona debe sentir internamente que es así. Entonces gradualmente comenzará a ver que nuestro mundo es imaginario. Mientras más se vea una persona a sí misma como parte de este sistema y sienta que depende de este, más verá que todo en su vida, incluso en su vida externa, corporal,  en el trabajo por ejemplo, depende de la intensidad de su esfuerzo en este sistema.

Entonces, todas las acciones corporales, las formas corporales, y todo el mundo que ves a tu alrededor, gradualmente se convertirá en una especie de forma externa inflada, como una marioneta que se mueve porque la mano del titiritero está jugando con ella como si estuviera viva.

En lugar de ver sólo personas, verás su conexión con el sistema general. Entenderás qué las motiva, qué señales reciben del sistema, y sus reacciones hacia ellas. Verás que en cada una, existe su conexión con el resto del sistema que opera, y nada más que eso. Te darás cuenta que el cuerpo que viste esta conexión es como un halo, una nube, que no tiene ninguna esencia independiente.

Mientras no veamos este sistema, se nos muestran todos estos cuerpos y este mundo para mostrarnos que algo en realidad existe y para darnos libre albedrío para penetrarlo, para comenzar a vivir en el mundo real. A esto tenemos que entrar ahora.

La convención nos dio el punto de conexión con este sistema, y tenemos que aferrarnos a este de manera que podamos comenzar a ver el sistema a partir de él. Esta es nuestra obligación.

(64213 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 12/25/2011, Escritos de Rabash)