La primera condición para volverte humano

La primera condición por medio de la cual puedo llegar a volverme humano es elevarme por encima de mis deseos y comenzar a observar desde un punto externo. Esta manera veo este deseo de un lado, lo verifico, lo examino y lo aclaro por medio de un análisis especial desde el lado del superior, del Creador. Después de todo, siempre tengo que alcanzar la ventaja de la Luz a partir de la oscuridad, es decir, en el contraste de mi deseo en relación con otro deseo.

Esto es con el propósito de darme este otro deseo para comparar que existe esta estructura artificial, llamada el grupo, los amigos. En relación con ellos puedo verificar mi deseo, y en algún momento en el futuro ser capaz de hacer esto en relación con el Creador mismo.

Sin embargo, al principio tengo que superar mi propio deseo y empezar a aclararlo, observándolo desde el lado, desde mi punto en el corazón, que es llamado fe por encima de la razón. Así recibo el objetivo, el punto imparcial dentro de mi deseo, al principio como un punto, pero gradualmente seré capaz de hacer una restricción completa.

Esto no quiere decir que yo esté restringir mis deseos, sino más bien que me siento separado de ellos, como si estuvieran perdiendo poder sobre mí. Esta no es una supresión de un deseo por otro, por uno más benéfico, sino la adquisición de un punto independiente que realmente esté del lado del Creador, o por lo menos del lado del grupo. Si me relaciono con el grupo, puedo verme desde el lado y controlar mi deseo desde arriba.

Cuanto más me separé de mi deseo y me relacione con él como un investigador, más humano me vuelvo. Esto se debe a que el deseo está en un nivel animado, y el desarrollo de la relación es más alto que este deseo, lo cual requiere del nivel humano. Toda la diferencia entre un humano y un animal se encuentra en el entendimiento, en la comprensión, en el sentimiento y la mente, lo que le permite a uno controlar correctamente el deseo.

El deseo es la materia de la creación, y controlar sobre ella me hace semejante al Creador. Esto se debe a que yo tomo el control de Sus manos y lo paso a las mías, y comienzo a gobernar sobre mi deseo de acuerdo con el programa del Creador, uniéndome con Él y llenando su deseo.

De allí resulta que mi deseo, que consta de los niveles inanimado, vegetativo y animado, gracias a mi control, toma la forma humana. Todos estos niveles son sólo necesarios con el único propósito de apoyar el nivel humano, que les da forma y existencia dentro de él, ascendiendo y descendiendo con él.

Tenemos que aclarar esto con la ayuda del entorno porque al principio no tenemos ningún contacto con el Creador. Y puesto que estamos hablando acerca de una investigación científica seria, y no sobre fantasías, se nos ha dado el trabajo en un grupo a través del cual estamos trabajando con el Creador y dentro de nuestro deseo.

Si me separo de mi deseo y me relaciono con el grupo, entonces el grupo se convierte para mí en el nivel de Bina, desde el cual me conecto con Keter y Maljut, y por lo tanto controlo toda la estructura del universo. Es por eso que la unidad con el grupo y el amor a tu amigo son los únicos medios para trabajar con eficacia y conscientemente, una posibilidad única de realizarse uno mismo y de alcanzar la meta.

(64056 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 19 de Diciembre del 2011, Escritos de Rabash)

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