No despiertes todavía al león que duerme

Tras la convención estamos en un estado difuso, como en la niebla, pero esto es bueno. Así se suponía que fuera. Tras una comida pesada te vuelves gordo, torpe, y no puedes moverte.

Es lo mismo después de la convención: Has llenado tu “estómago” con todos los maravillosos llenados que había ahí, y ahora gradualmente comienzas a digerirlos. Por esta razón te has relajado ligeramente. Es como un animal que tras haber comido hasta llenarse ahora está somnoliento, reposando, y esperando que la comida sea absorbida por el cuerpo.

Verás como regresas a tu estado normal en una semana o dos. Ningún estado debe ser ignorado. Estos necesitan ser estudiados desde un lado. Ahora estás en tal estado en el que no te importa nada: ni los amigos, ni el maestro, ni la Cabalá, ni el mundo en general. No quieres nada, sólo dormir, y no puedes ni quieres salir de esta hibernación, sometiéndote por voluntad propia a su flujo.

Aun así, no te resistes y primero tratas de estudiar este estado, como un científico investigador. Ahora eres indiferente a todo y no quieres nada excepto disfrutar de tu inactividad. Sientes que eres un cero absoluto con la niebla en el corazón y la cabeza, como si estuvieras medio dormido.

Así que estudia bien este estado y muy seriamente para entender de forma clara: ¿Por qué estás en él, qué quiere el Creador de ti de esta manera, y cuál es el beneficio de esos estados? Antes que nada, estudia el estado, no lo anules. Después, entenderás cómo proceder en adelante.

Esos son estados inevitables. Es como un león que capturó a la presa, se he llenado, y ahora descansa. Es decir, tras recibir el llenado, necesitas tiempo para digerirlo. Existe un periodo largo que se requiere para poner todos los sistemas de nuevo en orden. Sin embargo, debes mantener todo este proceso bajo control y no tratar de cruzarlo inmediatamente.

No tengas miedo de nunca volver a despertar. Nosotros te ayudaremos. Sólo necesitas constantemente revisar tu estado, ni siquiera pelear con este, sino sólo tomar en cuenta dónde estás. No te atormentes por ser un animal tan insensible. Sino simplemente observa desde un lado, observa tu estado. Esto es suficiente.

Si la persona comienza a atormentarse, esto no es bueno ¡Esto no ayuda o corrige!, después de todo, al final, comienza a justificarse, a confortándose mediante el hecho de que no está de acuerdo con tal estado. Aquí, comienza a funcionar la fuerza protectora del egoísmo. Sin embargo, si observas como un científico imparcial a tu cuerpo animal que ahora duerme, como un león satisfecho, entonces ves el tipo de proceso que atraviesas. Y el despertar vendrá.

(63308 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 12/15/2011, TES)

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