No sientas temor de dar el próximo paso

De nuestra vida y de las lecciones de los cabalistas, nosotros sabemos que no hay otra fuerza en el mundo a excepción de la del Creador que lo gobierna todo. La diferencia entre nosotros y el Creador es enorme. Él es absolutamente opuesto a nosotros.

Estamos totalmente constituidos del deseo de recibir para nosotros mismos, para disfrutar y atraer todo lo posible para nosotros mismos, esa es nuestra naturaleza. Él, por el contrario, es un deseo de otorgar, de complacer a otros, esta es Su naturaleza. Y el propósito de la creación establecido por Él es traernos a nosotros a Su estado, al estado más alto de perfección eterna.

La relación entre la persona y el Creador es como la que existe entre un niño y un padre. Si un padre quiere enseñarle al niño a caminar, él le muestra al niño cómo hacerlo: El coloca al niño en el suelo, lo ayuda a ponerse de pie firmemente sobre sus pies, y luego lo deja ir. Un niño se encuentra en el centro de la habitación, el puede permanecer parado, pero todavía no puede caminar. Entonces llora y no sabe qué hacer.

Él se confunde y teme que todo el mundo lo abandone. Y no comprende que se le dejo solo para que dé un paso adelante. A pesar de todo, tenemos que hacerlo de tal manera, porque el niño no aprenderá caminar sin eso.

Y él da un paso hacia adelante y nosotros lo agarramos de inmediato. ¡Sólo da un paso! Él casi se cae hacia adelante, pero antes de que caiga, lo atrapamos, lo ponemos sobre sus pies y lo soltamos. Y se tambalea de nuevo y no sabe qué hacer, pero no hay otro camino, o bien cae en el mismo sitio o da un paso hacia adelante y lo atrapamos de nuevo. Así una y otra vez, el aprende a tomar medidas por su cuenta, aferrándose a algo en un primer momento, y caminando poco a poco después.

Nuestro mundo es una instantánea del mundo espiritual. Esta se hace dentro de nuestro egoísmo, pero todas las acciones reflejan las acciones en el mundo espiritual, en una forma invertida. Así, a través de este ejemplo, nosotros podemos darnos cuenta de lo que nos pasa en esta vida y de qué manera la fuerza superior que se encuentra delante de nosotros todo el tiempo, nos enseña a seguir adelante para superar la distancia que nos separa del Creador.

Por un lado, la distancia es enorme. Y cada vez nos sentimos como un niño que no entiende lo que está pasando y por qué le tiene que suceder esto a él, ¿dónde está su apoyo y por qué lo dejaron solo? ¿Por qué después de un buen estado viene un estado tan malo?

Pero si percibimos el comportamiento del Creador de la manera correcta y sabemos cómo usarlo correctamente, aceptaremos estos estados no muy agradables con amor y felicidad al darnos cuenta de que crecemos por medio de ellos.

(63571 – De la Lección 4, Convención mundial Arvut del 12/7/11)

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