Un acercamiento al nuevo mundo

Cuando nacemos en el mundo del otorgamiento, en primer lugar tenemos un acercamiento con él, al igual que una persona que comienza un nuevo trabajo y se le da algún tiempo para ajustarse y llegar a conocer el nuevo lugar de trabajo. Durante este tiempo, sólo se le enseña lo que debe hacer y sólo aprende y no produce nada.

Es igual que un niño pequeño, que sólo está obligado a escuchar y a aprender, a ver y a experimentar las cosas. No importa si comete errores o actúa tontamente. Él será corregido. Esto significa que en el mundo espiritual somos tratados primero como se trata a los niños pequeños.

Pero todo esto viene después de los grandes esfuerzos que hacemos con el fin de trascender el Majsom (la barrera), de haber nacido en el nuevo mundo y comenzar a vivir en el mundo del otorgamiento. Con respecto a todo nuestro trabajo anterior, el tiempo que viene después de nuestro nacimiento se llama “parqueo”, y Januca simboliza esta (“Janu-ka”, de reposo). La persona llega a una situación cómoda. Sigue haciendo esfuerzos, pero de otro tipo, con el fin de conocer el buen mundo.

Ella tercamente trabaja en contra de su ego. Esto es similar a la marcha por el desierto, sobre la cual la Torá nos dice que es un tiempo destinado a la preparación y que termina al entrar a la Tierra de Israel.

Januca es el trabajo con la Luz de Jasadim, en el estado de pequeñez. Tenemos que aprender a conectar el deseo de recibir que está revelándose ahora con las fuerzas de otorgamiento.

En el otorgamiento, con el fin de otorgar, no utilizamos toda la profundidad de este deseo, pero aún así existe en nosotros. Es como un bebé: Ya tiene las piernas, aunque todavía no pueda caminar, tiene un cerebro, aunque no ha aprendido a pensar como un adulto. Un bebé recién nacido no puede ver ni oír nada, pero aún así tiene ojos y oídos.

Un bebé tiene todos los órganos que tiene un adulto. Lo único que le falta son los dientes. Los dientes simbolizan el poder de aclarar, el cual aun no ha adquirido. Los “dientes de leche” crecen sólo después de algún tiempo, y sólo se usan para aclarar la Luz de Jasadim (la leche simboliza la Luz de Jasadim) en el estado de pequeñez.

Cuando crezca, tendrá los dientes permanentes con los que podrá masticar y aclarar el llenado de su vasija de recepción, la Luz de Jojma, y sentir el “sabor” de la Luz.

Januca es la primera parte de nuestra absorción dentro del mundo espiritual, del mundo superior, llamado el “mundo del otorgamiento”. Este es el otorgamiento con el fin de otorgar, en el que nosotros transferimos todos nuestros deseos al nivel de otorgamiento mutuo y aprendemos cómo opera este sistema. Nosotros somos incorporados a él como niños pequeños que viven en el gran mundo, que aprenden y hacen algo junto con los adultos, juegan con ellos.

Esto se conoce como “parqueo”, porque hasta ahora, durante el tiempo de preparación, la persona trabajó duro en contra de sus deseos egoístas. Después, cuando él se mueve del nivel de “otorgar con el fin de otorgar” (Jafetz Jesed), a la siguiente etapa, al nivel del amor, la Tierra de Israel, comenzará a trabajar de nuevo con sus vasijas de recepción.

Así que Januca es una festividad “espiritual” y sus símbolos son el aceite y la luz.

(63970 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 12/22/11, Escritos de Rabash)

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