¿Flotar o dejarse llevar por la corriente?

Baal HaSulam, “La esencia de la religión y su propósito”: En este artículo me gustaría resolver tres cuestiones:

A. ¿Cuál es la esencia de la religión?

B. ¿Es la esencia alcanzada en este mundo o en el mundo por venir?

C. ¿Es su propósito beneficiar al Creador o a las criaturas?

Evidentemente, esos tres puntos cubren todo el inmenso tópico de la religión ¿Entonces, qué es la religión?

Una persona que vive en este mundo tiene esas tres preguntas acerca de su vida. Él quiere saber: “¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Quién me gobierna? ¿Cómo existo? ¿Hacia dónde voy?”

A los animales no les preocupa esto. Nacen de forma natural, viven bajo el gobierno de sus instintos, y mueren sin hacerse ninguna pregunta. La pregunta despierta sólo en la raza humana, y no en todos. El noventa por ciento de las personas no piensan para nada en esto. Aceptan el nacimiento, la vida y la muerte como vienen. Lo que sucede es obvio y claro para ellos.

Sin embargo, ¿Y si una persona piensa en algo más grande, acerca de la razón? Esta razón viene del Creador.

Como sabemos, cada etapa está dividida en cuatro niveles de Aviut, es decir, la profundidad o grosor del deseo. Si la persona ha llegado a un nivel más profundo, más corrupto, ella tiene más preguntas. Experimenta varios miedos, quiere ganar dinero, busca la verdad, e indaga más profundamente. Así, las personas se vuelven científicos y filósofos, y en general, desarrollan una actitud particular hacia la vida.

En el último escaño de esta escalera, la persona comienza a relacionarse con lo que sucede de forma objetiva, independientemente de sí misma. No es sólo un enfoque científico; quiere descubrir el secreto de la vida a pesar del gran interés personal, mientras permanece independiente en su juicio tanto como le sea posible.

Un científico tradicional obtiene datos, ignorándose a sí mismo, sin revelar su propia relación con el tema. Estudia sólo la naturaleza material en la cual no hay respuestas a las preguntas acerca del significado. Es por eso que los científicos y filósofos no pueden descubrir la dimensión que está por encima de esta vida, que se despliega en los cinco órganos sensoriales corporales.

Sin embargo, si la persona se da cuenta que debe revelar la esencia de la vida por encima de su naturaleza, aparte de sí mismo, entonces debe desconectarse de esta vida, elevarse por encima de ella, y volverse un verdadero científico. No puede permanecer prisionero de su propia naturaleza que le dicta su visión del mundo y su comportamiento.

Entonces, en busca del significado de la vida, debemos alcanzar el nivel en el que somos realmente independientes de nuestra naturaleza, aquel que es más objetivo y está completamente separado de todo lo que existe dentro de nosotros ¿Cómo puede ser esto? Es un gran problema, y la sabiduría de la Cabalá trata con esto sobre todo.

Nuestro progreso en la vida está dividido en dos etapas. En la primera etapa, debemos elevarnos al nivel de independencia, armados con todas las comodidades, herramientas, y detalles de percepción necesarios para ocupar la “tierra de nadie” donde no le debemos nada a nadie: ni a este mundo, ni al mundo futuro, ni al egoísmo, ni al otorgamiento, ni a la buena inclinación, ni a la inclinación malvada, ni al Creador, o la criatura. Debemos permanecer en el medio, en el lugar llamado Klipat Noga o el tercio medio de Tifferet.

No entendemos cómo podría ser esto. Al fin y al cabo, no existe nada sino el Creador y la criatura, nada excepto la Luz y la vasija. Y ya que estamos hablando de nosotros mismos, de la criatura, entonces por definición, estamos en la vasija del deseo creado ¿Cómo podemos ser llevados a un estado en el que no dependemos ni de nosotros mismos, ni de la Luz? ¿Cómo caminar al filo de la navaja? ¿Quién toma decisiones en realidad en esta situación, y qué lado debemos elegir si somos neutrales?

Aquí, debemos entender que hacer un análisis imparcial de nuestra vida es posible sólo si nos elevamos por encima de nosotros mismos, por encima de nuestras propiedades. Entonces estando en el aire, nos volvemos independientes de nosotros en primer lugar. Entonces nosotros, probablemente, encontraremos que estamos bajo la autoridad del Creador y tendremos que deshacernos de eso también ¿Cómo podría ser de otra manera?

Entonces, para responder la pregunta acerca de la esencia de la religión, es necesario entender el origen de mi vida, quién me controla, y hacia dónde voy. Después de todo, soy llevado por la corriente, ¿pero saber esto me ayudará? ¿Puedo mejorar mi destino? ¿Revelando el significado de la vida, puedo mejorarla, o por el contrario, mi ignorancia es una dicha?

Al final, sucederá lo que tenga que suceder. Por lo tanto, la pregunta acerca de la religión es muy compleja, y al abordarla, tenemos que resolver algunas tareas preliminares.

(61648 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 11/24/2011, “La esencia de la religión y su propósito”)

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