De pequeñas chispas a la Luz del otorgamiento ilimitado

Rabash, Carta N º 9, artículo “Pero el hombre venderá su techo”: Si realmente deseo amar a mi prójimo, yo necesito un grupo.

El amor al prójimo le permite al hombre desarrollar una cualidad espiritual, donde le parece que “se sale de sí mismo”. Todas nuestras acciones y percepciones corrientes se construyen de nuestra absorción de todo. Nosotros sólo percibimos lo que entra en nuestros sentidos, y no percibimos el enorme universo que permanece fuera de sus límites. Ni siquiera sabemos lo que es.

Por esta razón hay otra posibilidad para la existencia, además de esta corta y defectuosa vida que percibimos en la cualidad de recepción. Esta existencia se encuentra en los órganos de percepción del otorgamiento, no en los de absorción.

Cuando adquirimos la cualidad de otorgar, entramos en una zona que existe fuera de nosotros, y comenzamos a existir en ella. Sólo necesitamos nuestro cuerpo físico para superar esta barrera potencial y salir de la cualidad de recepción a la cualidad de otorgamiento.

Por esta razón yo necesito un grupo, que fue creado para que yo observe cómo cada amigo hace un esfuerzo. Hacer esfuerzos mutuos ayuda a cada uno de nosotros. El entorno influye en el hombre, lo inspira, lo conduce, y lo empuja hacia adelante. Esto le da la fuerza para superar la barrera potencial entre nuestro mundo y el llamado “otro” mundo que puede experimentarse en el atributo de otorgamiento.

Debido a esto, a mi pequeña fuerza de amor, cuando yo salgo de mí mismo, entro en el estado de otorgamiento, crezco, y soy capaz de trabajar mucho más en nombre de los otros, en vez de hacerlo para mí mismo.

Un grupo se compone de ciertas personas. Y, por supuesto, alguien quiso crear este grupo específico.

En otras palabras, las personas que se reúnen están dispuestas a esforzarse por salir de sí mismas. Ellas sienten que tienen que entender el por qué existen, comprender el significado de la vida y el secreto de la creación. Esto las empuja a unirse. Para ser más precisos, ellas no están siendo empujadas por sus propios deseos, sino por estar en un mismo campo: el campo de la cualidad de otorgar, de la Luz Superior que existe fuera de nosotros y atrae estos deseos especiales.

Y él debe haber elegido a estas personas porque están preparadas para la tarea. Nosotros de manera instintiva estamos en la búsqueda de un grupo, sentimos ciertas cualidades especiales de las personas, sus acciones y pensamientos, y de esta manera, avanzamos.

Nosotros nos movemos en este mundo como una carga eléctrica en un campo eléctrico o magnético hacia un punto máximo de correspondencia con el entorno. A pesar de que pensamos que nos movemos de forma autónoma, somos dirigidos por esta fuerza específica que nos empuja hacia adelante, hacia el lugar donde podamos encontrar respuesta a todas las preguntas que nos interesan, es decir, donde podamos adquirir el llenado para nuestros mayores, más internos y secretos deseos.

Por eso cada uno de nosotros tiene una chispa para salir de sí mismo, una chispa de amor por el prójimo. A decir verdad, todavía es egoísta y se manifiesta en el deseo de salir de nosotros mismos con el fin de consumir ese otro mundo. Por ahora, todavía estamos moviéndonos en su clave exacta.

Pero entonces, sucederá un interesante cambio en la intención. Comenzaremos a empezar a cambiar bajo la influencia de este campo, de esta Luz. Empezaremos a sentir que la cualidad de otorgamiento es en realidad, divina y especial. Una vez que tengamos esta cualidad,  saldremos a un campo más ilimitado de existencia.

Esta chispa, por sí sola, es incapaz de encender la llama del amor para que brille en cada uno de nosotros. Es necesario que estas chispas se unan para tal fin. Entonces, en nuestra unidad, en la que desarrollamos el poder del otorgamiento, el poder de la unidad, estas chispas se funden en una gran chispa de la cual aparece la Luz. La percepción de la Luz aparece en nosotros según la medida de nuestra semejanza con la chispa común, de nuestro deseo de otorgar común.

(62489 – De la serie Lecciones virtuales del Domingo del 11/27/2011)

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