El entorno correcto para cada uno

Si toda la evidencia muestra que el hombre es el resultado de este entorno, resulta que organizar todo tipo de modelos de una sociedad buena y correcta para toda la especie humana, es crítico. De esta forma ninguna persona, dependiendo de sus inclinaciones y personalidad o siguiendo el consejo de su amigo y familia, siempre tendrá la oportunidad de conectarse con tal sociedad, desarrollarse a sí mismo en la forma más efectiva posible y volverse genuinamente un perfecto ser humano. Por esto, en nuestra educación también debemos enfocarnos en establecer tales grupos y otras oportunidades para unir a la gente.

Si continuamos estudiando esta cuestión más allá, veremos que la persona es formada por la influencia de sus cualidades internas, los genes con los que nació, las diferentes inclinaciones que ella adquiere en una vida temprana en casa de sus padres, y luego por la influencia de la sociedad.

Por esto, debemos enfocarnos en los jardines infantiles y los diferentes círculos para niños pequeños, y después en escuelas y clubes para niños más grandes. Necesitamos asegurarnos que cada persona tenga una amplia selección de oportunidades para revelar su potencial y desarrollo como un individuo completo.

Aun las cualidades que no aparentan ser particularmente fuertes o prometedoras deberían ser desarrolladas de todas maneras, puesto que esto enriquecerá su mundo interno, ya que le enseñaría a apreciar la música, la literatura, el teatro y la cultura: Todas estas cosas dependen también del entorno de la persona.

La gente debe tener una familia y criar niños; deben aprender cómo actuar apropiadamente hacia su conyugue, hacia sus amigos, cómo estar en compañía de extraños y en el trabajo. Nosotros debemos enseñarle a la persona con ejemplos aplicables de cómo comportarse y como ser una persona en todo el sentido de la palabra, alguien apreciado por la sociedad, lo cual en su momento le permitirá alcanzar el éxito y la prosperidad por sí mismo.

Para este fin, solo existen dos factores que me dirigen y me corrigen cada minuto: mis propias cualidades naturales y la influencia del entorno sobre ellos. Mi habilidad yace en escoger un entorno que me desarrolle constantemente en la dirección correcta, que me acerque a los estados buenos y avanzados que dan la sensación de gran seguridad, confianza y comodidad. Así es como continuamos desarrollándonos.

Para esto necesitamos entender la tarea que yace ante nosotros, qué necesitamos hacer para asegurarnos que nuestros niños tengan una buena vida y que la siguiente generación este en mejores circunstancias y más confiada en su futuro.

Esto solo puede hacerse si nosotros logramos rodear a nuestros niños con este tipo de maestros y crear para ellos el tipo de entorno que los influencie a reforzar sus buenas cualidades y a transformar sus cualidades negativas en positivas en vez de suprimirlas.

(66622 – Del Kab.tv de “Una nueva vida”, episodio 3 del 12/29/11)

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