Perdido con la traducción

Baal HaSulam. “La Paz“: Para evitar el tener que usar ambos lenguajes de aquí en adelante, el de la naturaleza y el de un supervisor, entre los cuales, como he demostrado, no existe diferencia con respecto a las siguientes leyes, es mejor que nosotros cedamos y aceptemos las palabras de los cabalistas que Ha Teva (Naturaleza) tienen el mismo valor numérico (en hebreo) que Elokim (Dios), ochenta y seis. Entonces, seré capaz de llamar a las leyes de Dios “Mizvot (mandamientos) de la naturaleza” o viceversa, porque son una y la misma cosa”.

Esto es muy importante y lleva a numerosas consecuencias. En el pasado Baal HaSulam fue acusado de ser cercano a Spinoza en sus puntos de vista y de que Él no consideraba a la fuerza superior como “Dios” en el sentido religioso convencional, sino que comparaba al Creador con la naturaleza, que no tiene consciencia y carece de cualquier sensación y se desarrolla de acuerdo a leyes “mecánicas”.

En realidad es bastante interesante ver cómo Baal HaSulam describe su actitud hacia el Creador y la naturaleza.  Esta también debe ser nuestra actitud. Si combinamos esos dos conceptos, lograremos lo más grande en la vida, revelar al Creador como “naturaleza” y en todas las cosas. En realidad, somos parte de la naturaleza, la cual es el Creador.

“En un examen general, encontramos que existen sólo dos Mitzvot a seguir en la sociedad. Estas pueden ser llamadas

  1. Recepción
  2. y otorgamiento.

Esto significa que cada miembro debe, por naturaleza, recibir lo necesario de la sociedad y debe beneficiar a la sociedad”.

La ciencia confirma el hecho de que en cada nivel en la naturaleza hay dos fuerzas activas opuestas: En el inanimado son acciones físicas, químicas y mecánicas mutuas, en el mundo vegetativo es la fotosíntesis, y en el nivel animado está en las células y los órganos… esas fuerzas son reveladas especialmente en el nivel del hombre, que pertenece al mundo espiritual. Mientras más alto nos elevemos, más difieren una de otra como resultado de las diferencias en la creación de la abundancia de atributos que separan a la raza humana del inanimado, vegetativo, y animado.

Los datos de la sabiduría de la Cabalá no son diferentes en ninguna forma de los datos científicos. Entonces el “Creador” y la “naturaleza” son en realidad lo mismo.

Pero hay otra pregunta aquí: ¿Existe un objetivo preliminar que determina el proceso de evolución y el estado final? De acuerdo a la sabiduría de la Cabalá, “el final del acto está en el pensamiento inicial”. Llamémosle no un plan, sino mediante su término científico: “ley”. ¿Entonces existe una ley general universal? En este caso Einstein también hablaba el mismo lenguaje que Baal HaSulam y Spinoza. El también hablaba de la unidad de la naturaleza. Así los puntos de vista de personas separadas por tres siglos coinciden.

Regresemos a nuestro tiempo. Hoy hablamos de garantía mutua, adhesión, amor, unidad, destino común, inclusión mutua de los deseos, y la influencia del entorno en el individuo y la influencia del individuo en el entorno… Si pudiéramos explicar todos esos conceptos en el nivel de las leyes de la naturaleza, sería más fácil para nosotros diseminar. Además sentiríamos más fuerte hasta qué grado esto se requiere de nosotros. Después de todo, estamos hablando de una ley y no hay nada que uno pueda hacer en contra de una ley. Todos entienden que es inútil resistirse a la naturaleza.

Tenemos que adaptar nuestro lenguaje. Los términos que parecen religiosos, espirituales, y místicos deben ser cambiados por términos y definiciones científicas. Gracias a esto, nuestro mensaje fluirá en el canal adecuado y seremos considerados investigadores de la naturaleza.

Debemos pasar de los términos que usaban los cabalistas a términos científicos paralelos. No seremos capaces de hablarles a las personas de Reshimot (genes de información), la Luz directa, la Luz que retorna, o HaVaYaH… Debemos tratar de expresar todo eso en términos científicos modernos, y entonces seremos capaces de dirigirnos a la humanidad.

El segundo sistema para este enfoque es traducir el lenguaje de la Cabalá a términos de sicología.

Así, a través de la mente y las sensaciones, les comunicaremos nuestro mensaje a las personas. Los términos técnicos, el “mecanismo” de las fuerzas, y las leyes pasarán a través del cerebro y la parte emocional será expresada en términos de sicología. Así liberaremos a la sabiduría de la Cabalá de su complejidad que surge de “lo que se pierde en la traducción”.

(65527 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 6 de Enero del 2012, “La Paz”)

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