Yo hago que amanezca

Tenemos que entender que cada momento que sentimos se nos da como ayuda. Después de todo, sin ello no seríamos capaces de movernos. También nos encontramos con estados agotadores que duran días, y le parece a la persona que no existen los placeres ni la necesidad de ellos.

Existen días en que la persona se ve a sí misma como una bestia. Pero de hecho, no es su trabajo revisar este estado; ella sólo necesita usar correctamente cada estado y hacer lo mejor que pueda con este. Podría quedarse en esos estados hasta el fin de su vida. Esos estados vienen de Arriba, pero la respuesta de la persona viene de sí misma.

Así que debemos revisar y evaluar constantemente la esencia del estado, no de acuerdo al estado mismo sino de acuerdo a la respuesta a este, y entonces decidir si es bueno o malo. Los estados en sí podrían no cambiar, pero la persona responde constantemente a ellos de forma diferente tratando de encontrar diferentes trucos para elevarse.

Aun cuando el estado en sí no cambia, ella continúa luchando obstinadamente para alcanzar algo de otorgamiento, alguna conexión, para acercarse al Creador. Así es como evalúa exactamente esos estados que le dejan sentir incluso la más ligera deficiencia para permitirle avanzar.

Él está agradecido por estar totalmente separado, y de que el Creador le dio el deseo y el impulso de aferrarse al extremo de la cuerda, y espera ser llevada en cualquier momento al lugar en el que será capaz de esforzarse. Esto es suficiente para ella, no pide más.

Este es el trabajo más serio que se necesita, la adhesión más ligera: sólo no estar separado. De ese momento en adelante, todo está ya en las manos de la persona.

Entonces es muy importante para la persona tener un horario fijo en el estudio, en la diseminación, y en formar parte del grupo, y mantenerse constantemente en el camino, por lo menos varias veces al día, si puede.

Todo está en las manos de la persona y ella debe decidir qué considera un “día” y qué considera una “noche”. Si se sujeta al extremo de la cuerda, ya es el comienzo del día. No importa qué estados le son enviados desde Arriba, lo importante es como ella misma se evoca ¡Como está dicho “Yo haré que amanezca”!

Pregunta: ¿Cuál debe ser mi respuesta a esos estados?

Respuesta: Si no caigo en un estado de inconsciencia total, en el que olvido por completo la espiritualidad y comienzo a pensar como una persona común, si se me da una sensación de que existe el trabajo del Creador, un propósito para la vida, un medio llamado la sabiduría de la Cabalá, y otros pensamientos y deseos por el estilo, al menos es un recordatorio: Esto es lo único que necesito.

El estado puede ser malo, pero no hace ninguna diferencia. Es suficiente si sólo hago mi trabajo sin importar las otras condiciones. Sólo quiero una cosa no importa lo que suceda: no irme. Si tengo el extremo de la cuerda, puedo aferrarme a este de ahora en adelante y puedo avanzar desde cualquier estado posible, incluso en los estados más difíciles si están de alguna manera conectados a la meta, incluso de forma opuesta: eso es suficiente.

(67583 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 1/25/12, Shamati # 175)

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