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La ventaja de las costumbres

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Por encima del negro abismo

¿Cómo podemos imaginar el estado superior en el cual el Creador te revela que ama a todos aquellos que te odian y odia a todos aquellos que te aman, incluyéndote a ti mismo? Te parece que Él no te trae ningún bien y que no hay nada peor que eso. Ante ti están el Faraón, Bilam, Balak, Amalek y Hitler todos en uno y tú sabes cómo superar esto porque también viene hacia ti del Creador, aun cuando es indirectamente.

Mientras más avanzamos hacia el amor, más grandes son los obstáculos con los que nos topamos. Los superas y el “ángel de la muerte” se vuelve el “ángel sagrado” ante nuestros ojos.

Pregunta: No entiendo este estado. Después de todo, el Creador aun es percibido como bueno y benévolo ¿Lo veo junto con el sufrimiento de otros y mi propio sufrimiento en el pasado?

Respuesta: Ves todo el sufrimiento que existe en la realidad. Esta es una imagen horrible: un sufrimiento monstruoso, ni un gramo de placer, ni un día de reposo, sólo dolor y sufrimiento por miles de años luz. El sufrimiento está en todos lados. Existe un vacío total en el deseo de recibir, no aquí y ahí, no de vez en cuando, sino un cien por ciento de sufrimiento.

Este estado es llamado la iluminación de la Shejiná, y por encima de ello, revelas al bueno y benévolo. De otra manera, ¿Cómo sería posible descubrirlo a Él? Si el Creador sólo te trae bondad, entonces lo descubres en las vasijas egoístas. Pero si lo descubres en toda la profundidad del negro abismo que está enfrente de ti, entonces lo descubres a Él en tus vasijas de otorgamiento que tienen por objetivo el otorgar.

Más aun, verás que Él es bueno sólo hacia aquellos que son tan malos como Él, y malos hacia aquellos que son buenos, en contraste con Él. Así es como te parecerá.

Nuestro trabajo es sólo elevarnos por encima de las vasijas de recepción. Si ves que las acciones del Creador no se ajustan al otorgamiento, esto aparece ante ti intencionalmente como un obstáculo en el camino, por encima del cual debes elevarte.

Pregunta: ¿Y qué descubro tras este ascenso?

Respuesta: El deseo de recibir, la vasija general de Maljut de Ein Sof, en una forma totalmente vacía: oscuridad, desesperanza, preocupación, y miedo, las terribles pruebas de Job, y llenas esta con la Luz de Jassadim y con amor.

Pregunta: Eso significa que luego de haberme corregido me siento bien, no importa cuánta oscuridad se me revele. Y ahora veo el pasado y ¿qué veo? ¿He sufrido o no?

Respuesta: Este ya es el siguiente nivel, el cual tienes que determinar. En Gmar Tikkun por supuesto no te parece que hayas sufrido.

Pregunta: ¿Qué es el sufrimiento que siento ahora?

Respuesta: Ahora no eres la misma persona que alcanzará el Gmar Tikkun. Eventualmente no te reconocerás en tu estado presente. Las sensaciones dejadas atrás no son tú.

Pregunta: ¿Entonces qué soy ahora?

Respuesta: Algo virtual.

Pregunta: ¿Entonces para qué necesitamos todos los estados presentes?

Respuesta: Los sientes con el fin de prepararte, en ellos haces todo lo que está en tu poder. Se nos dice: “Me he esforzado y he encontrado”. Estás preparándote hasta que encuentras, hasta que te elevas por encima del Majsom (barrera), hasta entonces, el verdadero “tú” no existe.

(68061 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 30 de Enero del 2012, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot”)

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De Tus actos Te conoceremos

Pregunta: En la “Introducción al Estudio de las Diez SefirotBaal HaSulam dice que una persona puede esclavizarse y forzarse a sí misma a guardar las 612 Mitzvot. ¿Qué significa eso? ¿De qué acción está hablando?

Respuesta: Después que la persona revela sus 612 deseos en todos los 125 niveles de su deseo, en todas las formas e incorporaciones, trata de trabajar en ellas con la intención para otorgar. Este esfuerzo se realiza al pedir un Masaj, con el cual recibe y trata de otorgar. Entonces la persona llena todos los deseos de los demás que son revelados en ella.

Gracias a esta corrección, alcanza el deseo número 613, el deseo final de amor que está en la incorporación de todos los otros deseos. El deseo general, el que lo incluye todo, es revelado a la persona, no cómo uno de los 613, sino como una combinación de todos ellos, toda la vasija espiritual, un deseo totalmente nuevo y desconocido que no puede ser alcanzado de ninguna otra manera. En este la persona descubre al Creador.

 Ella mira la gran vasija, la cual llenó cuando actuó con la intención para otorgar y que trató como al Creador. Entonces la persona de pronto entiende al Creador, no sus acciones, sino al Creador en sí. Está escrito, “De tus actos te conoceremos”. Ahora la persona entiende no sólo la bondad con la cual el Creador nos llena a todos nosotros, sino al Creador en Sí.

Nosotros no sabemos qué es. No se trata de la actitud del Creador hacia nosotros, sino del Creador en Sí, en la forma pura, sin consideración de nosotros. Yo he alcanzado una equivalencia de forma con Él. Ahora veo lo que significa otorgar, y de estas acciones lo alcanzo a Él, alcanzo la mitad superior de Keter.

Esto es lo que el Creador quiere de Sus seres creados. Toda la creación existe llegar allí, a la cumbre. Es allí donde alcanzo al Creador  desconectado de la creación

(68056 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 30 de Enero del 2012, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot”)

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La audacia no nos va a dañar

Pregunta: ¿Puedo obligarme a mí mismo a cambiar internamente? ¿Existe tal acción? Por ejemplo, si constantemente pienso y me preocupo por las intenciones de los amigos y prendo la alarma del reloj para que me recuerde hacer eso, ¿seré capaz de medir el resultado de tales esfuerzos?

Respuesta: Yo no conozco el resultado. Yo me esfuerzo y no sé lo que voy a encontrar.

Pregunta: ¿Cómo puedo examinar las cosas de esta manera? ¿Cuál es el propósito de tal estudio?

Respuesta: Llevarlo a cabo. Si lo hiciste, el resultado será positivo. Todas las demás preguntas y reclamos provienen del ego: “¿Qué hago para formar esto? ¿Estoy perdiendo algo?”

Trata de separarte de ti mismo lo más que puedas: Existe una misión y no necesito nada más. Suena la alarma del reloj y pienso en los amigos. Luego ellos desaparecen de mi vista hasta el siguiente “ring”. Eso es todo.

Podemos tener éxito. El problema es la debilidad interna: Tú no tienes la suficiente audacia. Después de todo, la audacia hacia el cielo abre las puertas para ti.

En el momento en que ves las cosas de forma inteligente y sin llamar la atención, tú estás tratando de girar la manija de la puerta silenciosamente y de deslizarte hacia el interior. Pero no, tú debes golpear la puerta para que esta se abra.

Pregunta: ¿Cómo puedo adquirir esta audacia hacia el cielo?

Respuesta: La audacia no es cuando yo actúo dubitativamente: “¿Esto merece la pena? ¿Tal vez no somos dignos de ello todavía? Quizás  primero debamos acumular poder y conocimiento…” Audacia es cuando yo demando, aunque sé que no lo merezco. Yo sé eso y aun así lo demando como si el Creador me estuviera debiendo.

Y esto está justificado. Yo entiendo que no puedo salir de mi ego, que el Creador me ha creado de esta manera para que yo realmente no pueda conectarme con los amigos. Sé que estoy de pie ante una pared, porque he descubierto esto después de los esfuerzos que he realizado. Ya he probado muchas cosas y he alcanzado algunas, pero todos mis logros son inútiles frente a este muro. Cada vez la inclinación al mal se apodera de mí y me dice: “Espera un poco, todavía tienes que terminar lo que no has tenido la oportunidad de hacer. Tal vez en un mes o dos, quizá debes repasar Shamati, y acumular poder… pero ahora no estás listo todavía. Deja que los demás lo intenten”.

Tiene que haber audacia aquí, pero una audacia muy seria y profunda: “Yo me lo merezco y eso es todo”. Esto no es un ataque sin sentido, sino un cálculo cuidadoso. Puedo traer conmigo los esfuerzos que hice; yo no demando cosas simplemente, y lo hago junto con los amigos,  No hace ninguna diferencia si nos vemos como una banda de criminales y no como un grupo consolidado, nosotros exigimos de manera decisiva, como gente valiente que no se dará por vencida.

(68053 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 30 de Enero del 2012, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot”)

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