Nuestro amigo, el egoísmo

Pregunta: Cuando los jóvenes, un hombre y una mujer, están haciendo sus planes para el futuro, sueñan con la forma en la que van a vivir. ¿Podrían los cónyuges discutir la imagen ideal de una familia integral en un grupo de educación integral para que todos puedan aportar su propia visión a esta?

Respuesta: Esto es útil incluso en la actualidad. Cuando creamos una imagen de una familia ideal, tenemos que entender nuestra naturaleza egoísta y tener una actitud totalmente objetiva hacia ella. Si yo puedo abrirme objetivamente a mi grupo, “diseccionarme” yo mismo ante él, y además, el grupo también puede explicarme desde su punto de vista quien soy y lo contrario, entonces al entender los puntos de vista, los hábitos y motivaciones los unos de los otros, todas las cosas dadas por la naturaleza e infundidas en nosotros, entonces podremos intentar elevarnos por encima de eso en un sistema de relaciones mutuas completamente nuevo.

No tratamos de rompernos unos a otros porque estamos creando algo mutuo: aquello que es cómodo y bueno para nosotros. Y todos nuestros impulsos interiores negativos egoístas pueden, contrariamente, transformarse de forma automática en unificación por encima de ellos.

Nosotros comenzamos a ver que si este egoísmo nuestro no existiera, entonces no habríamos sido capaces de entrar en contacto los unos con los otros. Pero gracias al hecho de que construimos esta superestructura común por encima de él, el egoísmo es en realidad nuestro socio, amigo y ayudante, que actúa al parecer contra nosotros, mientras que en realidad demuestra que precisamente a través de la resistencia a él, al voltear de hacia afuera en nuestra mutua relaciones, creamos una nueva familia, una nueva sociedad anti egoísta.

El egoísmo juega un papel crucial en esta sociedad, porque sin él, no seríamos capaces de lograr nada. Esta es la estructura misma de la naturaleza inculcada intencionalmente en nosotros. ¿Qué diferencia a la persona de un animal? Es precisamente el hecho de que año tras año, generación tras generación, el egoísmo crece dentro del hombre. Por medio del uso del egoísmo, excepto en el sentido contrario, creamos la reciprocidad entre nosotros: en lugar de repelernos, nos acercamos; en lugar de rechazo y odio, hay amor. Todo está contenido en esto.

(67241 – De la “Charla sobre educación integral” # 6 del 12/14/11)

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Entradas Previas:

Próximas Entradas: