Un deseo todopoderoso

Todas las convenciones deben estar impregnadas de una sola idea. La idea es bastante simple. La Luz superior existe en un estado de absoluto reposo, sin ningún cambio. Ella existe en total otorgamiento y no hay restricciones de su parte. Todas las restricciones sobre la recepción de la Luz provienen de nosotros, según la medida de nuestra oposición a la Luz.

Por lo tanto, lo único que tenemos que hacer es cambiarnos a nosotros mismos y hasta cierto grado llegar a ser similares a la Luz. La Luz otorga amor, conexión, y equilibrio; por lo que debemos poseer estas cualidades, al menos hasta cierto punto. Al obtener estas cualidades, seremos capaces de sentir la Luz superior, las cualidades de amor y otorgamiento dentro de nosotros.

Esta cualidad, esta sensación se conoce como la Luz o el Creador. Cuando nosotros obtengamos las cualidades de la Luz, ella empezará a morar dentro de nosotros y sentiremos y existiremos en ella. Nos observaremos a nosotros mismos y al mundo desde dentro de esta cualidad, porque existiremos en el grado siguiente, llamado el mundo superior. Esto es lo que nosotros tenemos que alcanzar.

Este alcance sólo puede venir con la ayuda de la Luz superior, porque ella tiene que influirnos y corregirnos. Pero ¿cómo podemos evocar su influencia, si la Luz existe en un estado de reposo absoluto? Tenemos que desear esta Luz y la Luz nos corregirá. La Luz únicamente puede influir sobre nosotros según la medida de nuestro deseo y de acuerdo con las especificaciones de lo que nosotros estamos deseando.

Si deseamos recibir sólo para nosotros mismos y utilizar nuestro mundo de manera egoísta, la Luz nos influirá de acuerdo a esto: nos alienará, lo que empeorará nuestra posición. Sin embargo, si queremos llegar a ser similares a la Luz y poder acercarnos a ella, entonces, de acuerdo a nuestro deseo, la Luz nos acercará más. Básicamente, todo depende de la Luz superior, de cómo esta ejercerá su influencia en relación a nuestro pedido por ella.

Por lo tanto, todo lo que se requiere de la persona es el deseo hacia el amor y el otorgamiento. Y entonces, la Luz nos afectará, nos dará el deseo de otorgar y amar, el cual se convertirá en nuestra Luz. En otras palabras, la Luz superior representa una aspiración hacia el otorgamiento, hacia la cualidad del amor. Esto es lo que se llama la medida del llenado de la vasija espiritual.

Por lo tanto, tenemos que poseer un gran deseo por el  otorgamiento, el amor, y la unidad. Esta aspiración hacia la Luz nos hará amar y otorgar, y nos permitirá existir en el grado siguiente, en el atributo de otorgamiento, en el mundo superior.

(69635 – De la lectura del día de unidad “Adquirir un deseo de dar” del 1/29/2012)

Donde esta el Creador?
El fenomeno de la Luz
Estas listo para otorgar?

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