La respiración espiritual: ascensos y descensos

Pregunta: Usted dijo que es muy importante para una persona estar en armonía con el ritmo de la respiración de la naturaleza: inhalación y exhalación. La psicología examina el proceso de “respiración” psicológica, la así llamada “disociación”, en la que el “yo” de una persona parece hacerse pedazos. Más adelante, gracias a esta disociación, la persona una vez más ensambla su “yo” y etc. Ella lo hace independientemente, tratando de ensamblarse de nuevo en cada momento. Gradualmente, se vuelve más difícil para ella, lo cual lleva a la depresión.

Respuesta: La persona se deprime porque necesita constantemente superarse, Dios sabe por qué, sólo deshacerse de las malas sensaciones, de la desesperanza, y del vacío. Mientras que en la formación integral, tiene una meta clara en relación a la cual tiene lugar la respiración espiritual. Al acercarse a la meta, ella inhala, lo que significa que siente la unicidad, siente su grandeza, el poder que esta le da, admiración, e inspiración.

Después la persona necesita exhalar porque de otra manera no será capaz de seguir hacia adelante. Necesita revelar un nuevo vacío, nuevas cualidades negativas dentro de ella, con el fin de llegar a ser uno con ellas una vez más y alcanzar la unidad con todos, en otras palabras, moverse hacia una nueva fase de respiración.

Este tipo de inhalación y exhalación le sucede a cada participante en el grupo, usualmente a través de un interesante contacto entre ellos. Hay periodos en los que cada participante tiene su propio movimiento, su propia frecuencia de ascensos y descensos. Y hay periodos en los que el grupo tiene eventos especiales: picnics, reuniones, y convenciones, es decir, momentos muy serios de unidad, para los cuales todos se preparan y todos participan. Esos ascensos son también seguidos por ciertos descensos.

Existen diferentes tipos de descensos: descensos hacia malos estados, y descensos a estados de indiferencia. Los malos estados son mejores porque pasan más rápidamente y de forma brusca.

Los estados de indiferencia pueden durar mucho tiempo. Estos requieren que se despierte a las personas de alguna manera en una dirección u otra. Como regla, deben ser despertados en una buena dirección y nunca en una mala dirección ya que podrían caer en un estado incluso peor. En cualquier caso, la clave es sacarlos de un estado muerto.

Pregunta: ¿Qué significa “hacia un buen estado”?

Respuesta: Un buen estado significa en dirección a la unidad. Pero en general, hay periodos en los que esas subidas y bajadas suceden al unísono con el grupo, y hay periodos en los que esto sucede en las personas individualmente en su propio tiempo, con su propia frecuencia, etc.

Sin embargo, sólo el grupo entero puede ayudar a la persona. Debe inspirarla y ayudarla, puede incluso obligarla. Puede sacar literalmente a la persona de su cama ya que hay diferentes casos de depresión. En general, el grupo tiene la habilidad de estimular a la persona de una manera positiva sin presionarla, si de verdad es un grupo.

La persona puede decir: “¡Déjenme en paz! No quiero ser amigo de ustedes en este momento”. Y necesitamos respetar esto, y necesitamos dejar en paz a la persona. Dejar que experimente el estado por completo. Ella volverá de todas maneras. Como regla las personas regresan. Si no, necesitamos observarla e invitarla en el momento adecuado.

¡Necesitamos entender que no hay otra manera! Tal vez el orgullo está obstaculizándola: “¡¿Me quieren a mí de regreso?!” Necesitamos mostrarle que la queremos, la necesitamos, es decir, ayudarla a regresar.

(71850 – De la “Charla sobre educación integral” # 11 del 16 de Diciembre del 2011)

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