Saludables baños de sol bajo la Luz que reforma

Pregunta: ¿En qué deberíamos concentrarnos mientras leemos El Zóhar: en la Luz o en la deficiencia?

Respuesta: ¿Qué puedes hacer con la Luz? Nosotros sólo sabemos que hay una fuerza grande, perfecta en la naturaleza que es buena y benevolente para los buenos y los malos, es decir, para aquellos que quieran avanzar de acuerdo a sus leyes y para aquellos que no lo hagan.

Nosotros estamos realmente en un campo de Luz donde está el atributo de otorgamiento. Es similar a las leyes de la física que determinan la conducta de cualquier campo de fuerza, como la electromagnética o la gravitacional. Con el fin de que este campo nos influya con mayor eficacia, nosotros deberíamos mantener sus condiciones y parecernos a este.

Nuestra sensibilidad a este campo depende de cuánto queremos correspondernos con él. Toda la naturaleza inanimada, vegetativa y animada avanza naturalmente hacia la Luz, mientras que el hombre no lo hace. Él necesita definir  cada vez, por si mismo su actitud hacia la Luz, como si se transformara y se colocara bajo la influencia más adecuada y efectiva.

Gracias al hecho de que la persona se voltea en diferentes ángulos con respecto a la Luz, ella estudia la Luz, llega a conocer su naturaleza, su deseo y el orden de su desarrollo y su forma. Ella entiende por qué tiene que transformarse a sí misma concretamente de este modo. Como resultado, los atributos y los deseos se evocan en ella lo cual la obliga a buscar la influencia apropiada que está oculta dentro de la Luz.

Al hacer todo este trabajo, la persona estudia la creación y las fuerzas que operan en ella: el deseo de recibir y el deseo de otorgar. No existe nada más aparte de eso. El entendimiento que ella alcanza durante este proceso pertenece al nivel superior, al Creador. Esto es así porque ni la Luz ni el deseo pertenecen al nivel superior, a la Santidad.

La mente del Anfitrión que crea y controla todo, es lo que maneja tanto a la Luz como a la vasija. Como resultado de que la persona transforme la vasija cada vez en relación a la Luz, ella comienza a comprender la creación y a conocer la mente que está por encima de la vasija y de la Luz. Esta es la oportunidad que se nos dio: alcanzarla mente actuante. Esto es como mirar una mesa y alcanzar la mente del carpintero. Este es todo nuestro trabajo.

(72434 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá 3/12/2012, El Zóhar)

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