Una cabeza en la orgullosa soledad

Pregunta: ¿Dónde toca el punto de nuestra unidad al resto del mundo? ¿Por qué  no es suficiente la correcta intención? ¿Por qué necesitamos también la acción física de la diseminación? ¿Qué mecanismos activan a las personas a quienes nos dirigimos?

Respuesta: Estamos en el sistema común que consta de cinco “capas” de Aviut (el espesor del deseo)

En conjunto, nuestro mundo  pertenece grado de Aviut cero o raíz, más precisamente, su parte rudimentaria. En el lenguaje de la Cabalá esto es llamado la raíz de la raíz de la raíz, o Maljut dentro de Maljut dentro de Maljut del mundo de Assiya. Su deseo es percibido en la forma de materia que existe por debajo de la velocidad de la Luz.

Los fenómenos electromagnéticos, la gravedad, la física y la química, la biología y la zoología, y la materia que percibimos y reconocemos, todo esto es esencialmente el deseo del grado más bajo, separado de la Luz que lo gobierna. Desde el punto de vista de la persona que alcanza, no hay Luz en este deseo.

Es por esto que trabajamos con la materia. Después de todo, la persona debe atravesar lo que ve ante ella. Y ante de mí existe la naturaleza del inanimado, vegetativo, animado, y humano del mundo material, que es accesible a mis cinco sentidos. Es aquí donde empezamos: no desde lejos o desde un punto neutral, sino desde el lugar opuesto.

La materia del deseo desciende hasta Maljut del mundo de Assiya y continúa su jornada hacia abajo, hasta el área egoísta del espectro. 125 grados de descenso aparentemente no son suficientes, caímos incluso más en las cinco capas del egoísmo.

Y el inferior no es cualquiera, es Israel. Estuvo en la altura del otorgamiento, y es por esto que cayó hasta el fondo. Por un lado, Israel es la “nación más pequeña”, pero por otra parte, es de “dura cerviz” es decir los más egoístas. Como consecuencia, experimenta  la mayoría de los males, se distancia más, pero a la vez es capaz de usar este mundo mucho mejor que otros.

Entonces, la Luz causa “vibraciones” e influye fuertemente sobre Israel, y ésta empieza a despertar. Pero regresar no es tan fácil, especialmente dado  el mestizaje que tomó lugar por miles de años, el cual también es necesario tener en consideración.

“¿Por qué necesitamos preocuparnos de los demás?” Me preguntan. “¿Por qué necesitamos esta conexión con el mundo? ¿No sería mejor preocuparnos de nosotros mismos?” ¿Dónde has visto una cabeza orgullosa en la soledad? ¿Por qué la necesitarías sino por el beneficio del cuerpo? Está escrito  que Israel necesita llegar a ser “un reinado de sacerdotes” para las otras naciones. Ellos no son capaces de recibir el método de corrección por sí mismos, pero serán capaces de hacerlo por medio de Israel, al estar conectados con este, a través de la ruptura y el mestizaje.

Por consiguiente “Israel”  es esencialmente una vocación que obliga a establecer la conexión con otros. Y esto es sólo posible a través del contacto en el nivel material de nuestro mundo, en el nivel inferior del deseo, que lo percibimos de esta forma hoy en día.

(71193 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 28 de Febrero del 2012, Preguntas y respuestas)

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