¿Cómo poner fin a la guerra?

Hoy no hay guerras o guerras de supervivencia, y no hay guerras de independencia, no hay guerras en contra de los que nos atacan, sino guerras dirigidas al otorgamiento. Así es exactamente como debemos ver el estado actual.

En el pasado, el grupo de Abraham se separó de la parte de la humanidad que estaba concentrada en Babel y desde entonces toda nuestra existencia tiene por finalidad sólo el corregirnos al pasar por la fragmentación y la destrucción, exilios y holocaustos. Esta es la esencia de muchas amargas correcciones, como resultado de las cuales estamos de regreso en la tierra de Israel el día de hoy.

No todas las naciones entienden este regreso, y entre aquellos que la han aceptado, no todos ellos tratan al estado y al ejército de la misma manera. Esas por supuesto son enfermedades de la infancia, por las cuales tenemos que pasar durante las etapas de desarrollo. En el diario Ha’uma (La nación) y en otros lugares, Baal HaSulam dice que no somos aún una nación en su sentido real.

Aquí un extracto de su artículo “Un discurso por la finalización del Zóhar”

Se concluye de esto que nuestra generación es la generación de los días del Mesías. Es por eso que se nos ha permitido la redención de nuestra santa tierra de las manos de los extranjeros. Además se nos ha recompensado con la revelación de El Libro del Zóhar….

Aun así, con aquellos quienes, sólo hemos sido recompensados con este obsequio del Creador, pero no hemos recibido nada en nuestras propias manos. En su lugar, hemos recibido una oportunidad de comenzar con el trabajo de Dios, ocuparnos en la Torá y las Mitzvot Lishmá.  Entonces se nos concederá el gran éxito que está prometido para la generación del Mesías, que todas las generaciones antes de nosotros no conocieron.

En esta luz, debemos ver el mismo camino que hicieron las pasadas generaciones. –este proceso es esencial a pesar de los muchos desastres que significó, y al final de los cuales se nos dio finalmente una oportunidad de regresar a la tierra de Israel con el fin de reconstruir un estado y una nación ahí. Hoy está en nuestras manos: Existen todas las condiciones necesarias, y de ahora en adelante tenemos que pavimentar el camino para la corrección del mundo. Sólo cuando estemos preparados para eso, los problemas y tribulaciones dirigidos hacia nosotros llegarán a su fin.

Hoy todos los que apuntan hacia la espiritualidad y la anhelan, anhelan la revelación de la Providencia espiritual de la fuerza superior, pertenecen al grupo llamado “la nación de Israel”. Esas personas se dirigen Yashar-El (Directo al Creador), y hoy tenemos que asumir la forma del otorgamiento. Entonces la presión sobre Israel cesará y seremos capaces de cuidar de todo el mundo correctamente. Esta es nuestra misión.

Por ahora, no vemos la imagen completa, nuestro papel, la meta, y el proceso que tenemos que implementar en el camino hacia alcanzar la meta, no entendemos por qué los desastres caen sobre nosotros sistemáticamente incluso hoy, y cuándo las aflicciones y las guerras llegarán a su fin. No podemos pararlas, pero podemos corregirnos, y entonces llegarán a su fin. Simplemente no es práctico y es iluso contar con el hecho de que nos desharemos de ellas sin corregirnos.

Se requiere aquí del conocimiento de todo el sistema: ¿por qué sucede, cuáles son las razones, cuál es nuestra responsabilidad, cuál es la meta a la que debemos llegar, y con qué debemos cumplir para hacerlo? Sólo entonces es posible hablar acerca de la solución a los problemas, sólo entonces no habrá más guerras y héroes caídos.

Si las personas pudieran ver el proceso general, entenderían que nos estamos volviendo peores de lo que solíamos ser. No estamos construyendo un estado y una nación, y no estamos llegando a ningún consenso. Al contrario, más y más personas se relacionan con la nación y el estado poniendo sus intereses propios primero: mientras una persona se siente bien, se queda aquí, y cuando está mal, deja el país. Nada lo ata a este lugar. Muéstrale un lugar en el globo que sea mejor y que sea accesible y se irá de inmediato.

Entonces todo el asunto es: ¿Por qué estamos llorando si no estamos haciendo nada? ¿No es tonto e infantil? En lugar de derramar lágrimas y hacer un voto de “nunca más”, vamos a averiguar, vamos a buscar la razón de lo que está sucediendo. Los nuevos aeroplanos y los misiles están bien, pero examinemos las cosas y enfoquémonos en clarificarlas.

¿Qué hace falta? Incluso en el sentido práctico y directo, ¿Por qué hay tantos que no se unen al ejército? Porque no nos preocupan las personas, su espíritu, su auto reconocimiento, ve lo que le estamos enseñando a la nueva generación. El punto no es el servicio militar, sino la inversión de una persona en la sociedad. Si no nos preocupamos por ello ¿Por qué llorar después por eso?

¿No es mejor invertir en cambiar el estado interno de las personas, al educarlas, y así llegar a un consenso general? De otra manera, si las personas no reconocen el estado y sus héroes caídos, el fenómeno esporádico se volverá una tendencia general.

[76245] (De “Una conversación dedicada al día de remembranza de los caídos de la Fuerza de Defensa Israelí y las víctimas del terrorismo”)

Alcancemos la corrección antes de la guerra
Los cambios internos determinan los externos
Todo es relativo, incluso el exilio y la liberación

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