En un círculo alrededor de la columna de Luz

El Libro del Zóhar es la principal herramienta que nos permite salir de este mundo hacia el mundo superior. Debemos sentirnos expectantes, tener la esperanza de que esto suceda en cualquier momento.

El Zóhar opera como un mecanismo especial. Podemos estar listos para entrar en la espiritualidad, pero ser incapaces de atraer la Luz sobre nosotros. O podemos aparentemente atraer la Luz, pero no estar listos para ella. Este libro es un sistema que crea la correspondencia entre el grupo, en el cual primero nos odiamos y después nos conectamos. Pero esto también tiene lugar bajo la influencia de la Luz. Incluso para sentir odio, necesitamos sentarnos frente al libro.

Si la Luz no nos influyera, no sentiríamos tal odio el uno hacia el otro. Pero cuando la Luz es revelada por primera vez, de pronto entendemos cuán profundamente nos odiamos. Y como resultado de trabajar en nosotros mismos y de usar la Luz correctamente, convertimos el odio en amor y conexión, y entonces descubrimos lo que está escrito en el libro.

El estudio de la Torá significa descubrir todo este odio y nuestra inhabilidad para conectarnos, nuestra impotencia, y, al principio, incluso una falta de deseo. Debemos descubrir todas las etapas, todos los atributos, y entonces cambiarlos y averiguar qué debemos anhelar. Todo esto se hace con la ayuda del libro.

No significa que tengamos que aprender el texto de memoria y saber lo que está escrito ahí. Los grados deben conectarse correctamente en una escalera de manera que el AHP del superior se sumerja en el GE del inferior, y la conexión entre ellos abrirá la ruta para que las peticiones se eleven y para que el llenado descienda de Arriba, la cual es la ruta hacia la fuerza superior. Todo esto lo hace un sistema llamado “un libro”: con la ayuda de un libro, un escritor, y una historia.

Aquellos que leen juntos el libro y quieren alcanzar algo, deben sentir que son iguales. Los sabios del Talmud hicieron más fácil para nosotros el estudio, y ahora para tener éxito no necesitamos ninguna restricción corporal, como se nos dice: “Vive de pan y agua, duerme en el suelo, y considérate afortunado”. En su lugar, ellos prepararon este estudio para nosotros mediante el cual atraemos la Luz que Reforma.

Ellos han insertado en sus libros una influencia sobre nosotros que nos acerca a la “columna” a cuyo lado es costumbre orar. Esta es la especial línea media, que conecta y equilibra en nosotros las fuerzas de recepción y las fuerzas de otorgamiento que queremos adquirir, al conectar todo esto a nuestra petición.

Ellos se las arreglaron para hacer las cosas más fáciles para nosotros al construir el sistema mediante sus almas, para completar el sistema espiritual inicial de los ancestros. Y ahora podemos conectarnos a ellos a través de nuestros maestros: Rabash, Baal HaSulam, y todos los otros cabalistas de toda la historia, hasta que alcancemos a los sabios del Talmud y después a los ancestros. Así nos conectaremos a la “columna” espiritual.

El Libro del Zóharnos permite conectarnos al espacio organizado en una línea (Kav). Pero para recibir de esta línea, tenemos que construir un círculo. La parte 2 del Estudio de las Diez Sefirot está dedicado a este tópico y nos habla de cómo la Providencia superior pasa de los círculos a la línea, y desde la línea es posible conectarse con los círculos.

Si queremos unirnos a la línea de los grandes cabalistas del pasado, no hay otra manera que formar círculos. Es justo como un bebé que está en los brazos de su madre. Una madre lo trata como en una línea: de forma cuidadosa e inteligente, sabiendo exactamente lo que le sucede. Mientras que el bebé se anula a sí mismo totalmente y existe “en círculos”, incapaz de apreciar sus acciones o de diferenciar si algo viene de arriba o de abajo. Y esto les permite conectarse.

Nosotros tenemos que actuar de la misma manera. Esto es posible sólo si nos anulamos mutuamente en el grupo y organizamos el grupo correctamente, según las instrucciones de Rabash. Entonces a través del libro, del sistema de la línea que fue formado por los grandes cabalistas que transmiten la energía espiritual hasta nosotros, seremos capaces de recibir esta fuerza, incluso si no sabemos cómo opera. Dejemos que la Luz superior haga su trabajo, y veremos el resultado.

Lo veremos de la misma manera que un niño al crecer siente el resultado de su desarrollo, sin saber de dónde viene y cómo se desarrolla él mismo. Todo lo que se requiere de él es el deseo de crecer. Nosotros también tenemos que demandar sólo el deseo correcto, es decir anhelar constantemente una mayor conexión. Esto indicará que nos hemos anulado ante el superior y que nos hemos conectado a la línea.

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De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 4/8/2012, El Zóhar

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