Escapa de la imagen egocéntrica del mundo

Pregunta: ¿Cuáles son nuestros primeros pasos al acercarnos al Creador, lo cual es la meta de la sabiduría de la Cabalá?

Respuesta: En la espiritualidad, el acercarse no está determinado por el tiempo o el espacio, o movimientos mecánicos, sino por cambios en propiedades, mediante la cualidad. Yo necesito desarrollar sensaciones adicionales dentro de mí, toda una nueva sensación llamada otorgamiento. Justo ahora percibo toda la creación sólo en la propiedad egoísta, en la búsqueda de ser llenado constantemente y de disfrutar lo que es bueno para mí, mientras rechazo lo que encuentro poco placentero.

Contemplo el mundo sólo a través de esas categorías de bien y mal. Es como un perro que percibe todo el mundo a través del olfato y puede diferenciar una cosa de otra, sólo basado en cómo huelen. Prácticamente no ve nada y recibe el 99% de su información sólo a través del olfato. De la misma manera, hoy diferenciamos todo a nuestro alrededor sólo en relación a nuestro deseo egoísta: blanco y negro, diferentes colores, alto y bajo, distante y próximo, placentero y no placentero, cientos de diferentes propiedades que percibo en este mundo.

Ni siquiera me doy cuenta de que emito juicios sólo basado en cuán bien o mal me siento personalmente. Hay un filtro dentro de mí que percibe todas las impresiones dependiendo de si me benefician o me dañan, y así es como determino todos los colores, distancias, tiempos, movimientos, así como varios objetos y cómo se comportan, yo percibo todo de acuerdo a un principio egoísta.

Ni siquiera entiendo eso, porque esta sensación egoísta es lo único que tengo, y no puedo reconocer su presencia dentro de mí ya que nací con ello. Todo lo percibo por el filtro del detector llamado mi deseo de disfrutar. Al igual que en la fotografía, la cual requiere de una placa o cinta sensible a la luz, dentro de nosotros existe una cierta pantalla que es sensible a lo que nos trae beneficio o daño.

De acuerdo a esto distingo varias formas y objetos, incluso cosas inanimadas: un vaso con agua en una mesa, diferentes colores, personas, frío y calor, o distancias. Evalúo todo desde la perspectiva de lo que es mejor y lo que es peor para mí. Esas son diferencias tan refinadas que me trazan imágenes de este mundo, las cuales veo frente a mí. Pero todo eso existe sólo en la percepción del deseo egoísta de disfrutar.

Para no depender enteramente de este, la sabiduría de la Cabalá nos está llevando hacia el deseo de otorgar. Y dentro de ese deseo comienzo a ver un “mundo inverso”. Es decir, veo toda la realidad a través de los ojos del otorgamiento, es decir hasta qué punto cada cosa es útil para mi otorgamiento hacia los otros.

Está escrito: “El Creador los hizo el uno contra el otro”, y al revelar ambos paradigmas, puedo elevarme por encima de esos dos principios de percepción. Gracias a esto, es como si yo me elevara por encima de toda la creación.

(75255 – De la 1º parte de la lección diaria Cabalá de 12 de Abril del 2012, Shamati # 190)

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