¿Soy justo o soy pecador?

¿Cuál es la conexión entre el odio al mal y la salvación del mal? Por un lado, simplemente por ser humanos nosotros entendemos que cuando yo odio algo yo me distancio de eso. Esto me guarda y me protege, me ayuda a estar seguro del mal. Pero esto no funciona en lo espiritual. Aquí se debe evocar a la Luz superior con el fin de que me corrija.

No hay otra instrucción para comprender esto, lo cual determina que el mundo sólo se creó para dos estados, ya sea el estado de percepción y comprensión del mal absoluto o el estado de absoluta bondad. No hay otra opción. En otras palabras, el mundo se creó ya sea para los pecadores absolutos o los justos absolutos, es decir uno u otro, no hay tercera opción. Es por eso que es peor ser un justo incompleto que un pecador absoluto. ¿Cómo puede ser esto? Esto es lo que está escrito. Entonces ¿Qué nos están mostrando los maestros?

El hecho es que ellos escriben que desde la perspectiva del Creador no hay nada en el mundo que puede tener doble significado, un poquito de bondad y un poquito de maldad. Desde la perspectiva del Creador sólo hay totalidad ya sea absoluta bondad o absoluta maldad, ya sea otorgamiento absoluto o absoluta recepción.

Y por esta razón, cuando una persona desea avanzar hacia la meta, ¡él no tiene el derecho a aceptar que hay un poquito de esto y un poquito de eso en él! ¡Esta es la peor cualidad, el peor estado!

Aceptar esto es una mala cualidad. Estar en esto y consolarte tú mismo que no hay nada horrible acerca de esto es un mal estado: Hay un poquito de esto y un poquito de eso en mí, yo no soy peor o mejor que los demás, hay estos y aquellos. Cuando yo me consuelo a mí mismo con esta clase de pensamientos yo ni podré alcanzar el estado de pecador absoluto o de absoluto justo. Cuando yo fallo en alcanzar estos estados, yo permanezco suspendido en algún lugar y me falta el punto de referencia para el avance.

Desde la perspectiva del Creador, no hay diferencia entre lo bueno y lo malo. No hay doble significado desde Su punto de vista: todo es absolutamente bueno.

En nuestro estado, en nuestro mundo, cuando una persona comienza a percibir que todo viene del Creador, entonces ella ya está analizando su actitud hacia el mundo. Si todo viene del Creador, o yo percibo que el mundo viene de una fuente buena, eterna, perfecta o que el mundo está lleno de sufrimiento, contradicciones e insensateces. Y si es así entonces yo no creo, no siento ni reconozco que el mundo es en realidad eterno, perfecto y bueno como Él que lo creó y lo llena.

¿Por qué nosotros necesitamos esto? Cuando, desde el principio nosotros percibimos al mundo como perfecto, bueno, eterno y lleno de Luz, entonces el problema está en nosotros, en nuestra percepción del mundo, en nuestras sensaciones. Cuando yo siento que es opuesto a esta plenitud que puedo imaginar, entonces yo me evalúo a mí mismo, a mis cualidades como opuestas y egoístas. Sin embargo, cuando yo no veo nada bueno en el mundo, entonces yo soy un pecador yo no estoy justificando al Creador, yo lo acuso a Él de crear esto. Y si yo no siento ninguna de las dos es que entonces yo ni siquiera reconozco el hecho de que Él existe y que Él ha creado y mantiene todo esto, en otras palabras yo niego la presencia de la fuerza superior.

Una persona debe claramente entender su actitud hacia el mundo del cual proviene y cómo es en relación al Creador.
(76117 De la convención de Vilna 25 de marzo del 2012, Lección 15)

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