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Ascendiendo a la cima de la pirámide

Pregunta: ¿Cómo me siento a mi grupo como resultado del taller?

Respuesta: El grupo es “uno”, ya que sólo se ha creado un alma. Y cuanto más revele yo la estructura de una sola alma, más revelo el grupo.

Un grupo no es un concepto material, no son diez cuerpos físicos sentados en círculo. El grupo es lo que construimos por encima de nuestro egoísmo a través de la conexión entre nosotros, restándole importancia a nuestro ego y elevando la importancia de la conexión, el Creador, la Luz. Cuanto más alejemos estos dos puntos opuestos, elevando la importancia del otorgamiento, amor y conexión, allá arriba, comenzamos a sentirnos como uno.

Cada uno no se siente a sí mismo, sino sólo éste colectivo, por fuera de su cuerpo, de sus pensamientos y deseos. Todos sentimos precisamente este deseo y pensamiento “como un hombre con un corazón”. Esto es llamado el grupo.

Si cada uno actúa de esta manera durante el taller, construimos un localizador común en nuestro grupo, el cual comienza a recoger a todas las otras “unidades” en el salón, formadas de cada círculo o algo parecido a ello. Y entonces yo empezaré a sentir a través de este sensor a todas las almas de los justos que existen en el mundo espiritual. Esto se vuelve mi vasija con la cual trabajo en el mundo espiritual.

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De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/17/12, “Charla acerca de las convenciones anteriores”

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Una nota de la mayor importancia

Baal HaSulam, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot”, pág. 137: De lo anterior, aprenderás que la Torá Santa, cuya Altura es infinita, no emanó o emergió de delante de Él, como nos parece aquí en este mundo, dado que es sabido que “La Torá y el Creador son uno”, y esto no es en absoluto evidente en la Torá de nuestro mundo.

Pregunta: Si el Creador está completamente oculto, ¿cómo podemos hablar de la verdadera Torá? Después de todo, la “Torá” es la corrección.

Respuesta: Es por eso que estamos hablando de la Torá de nuestro mundo. La “Torá” es la esencia, la conexión con el Creador. El “Creador” es la Luz general, pero la “Torá” son las Luces parciales que revelan el deseo, lo corrigen y lo llenan.

En nuestro mundo, hay un medio que nos permite alcanzar la Luz, el Creador. Nosotros no estamos encerrados en los deseos, somos activados por una iluminación ligera. Supongamos, yo estoy bebiendo té y disfrutando de este, en otras palabras, hay una luz, que corresponde a mi deseo, y yo trabajo con él: yo quiero o no quiero, acepto o rechazo. Estamos hablando de micro-partes de la Luz que pueden ser obtenidas en los deseos egoístas de nuestro mundo.

Además de eso, existe un grado que precede al mundo espiritual. Esto es algo completamente diferente, el estado de Lo Lishmá, en el que en la desesperación, yo empiezo a usar mis deseos materiales, egoístas para lograr el otorgamiento. Y aunque mis motivos sean cuestionables, esto ya es conexión, una posibilidad de aplicar esfuerzos en el camino.

Por lo tanto, se me dio el extremo de la cuerda. Como si los cabalistas me hubieran dejado una “nota”, y si yo la uso como se pretende y sigo sus consejos, entonces establezco una conexión con ellos, y ellos me ayudan de la misma manera en la que los adultos ayudan a un niño.

Se me dio un deseo inicial, el punto en el corazón o problemas, de los cuales tengo que escapar. Fui despertado, y no soy solo un “animal”; la mente y el deseo, las Reshimot, los estados internos y la situación externa, el miedo al futuro del mundo, y mi propio futuro se despiertan en mí. La base ha sido establecida.

Y después, sin importar qué sea, en algún momento necesitaré lo que conocemos como la ayuda desde Arriba. Y la búsqueda me ayudará a encontrar la verdad, la Luz que Reforma.

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De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/17/12, El Estudio de las Diez Sefirot

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Pregunta: En la Convención, descubrí que no tengo el deseo de conectarme con otros. ¿Cómo puedo recibir este deseo?

Respuesta: Es natural que no tengamos el deseo de conectarnos. Vivimos en un mundo donde la desconexión y la desunión crecen de un día para otro. La gente se esconde detrás de las pantallas del computador y de los teléfonos móviles, y todos los otros medios que crean una ilusión de conexión en vez de una verdadera unidad.

¡Pero este nos gusta más! El 99% de todos los dispositivos que se fabrican, están diseñados para ayudarle a la persona a que evite la conexión con los demás. Estos crean la ilusión de que no tenemos que conocernos ni mirar a los ojos a los demás, que es suficiente con mirar a una pequeña pantalla y presionar los botones. Nadie se mira el uno al otro. Las personas caminan por la calle como zombis que se dirigen al punto de destino, y que prácticamente no se hablan entre sí.

El mundo entero está acrecentando cada vez más la distancia entre unos y otros. Mi ego me obliga a restringir mi conexión con los demás al máximo, así que necesito un apartamento separado y comida separada. Yo construyo mi hábitat para tener todos los electrodomésticos en mi casa y así no tener que depender de nadie. Muy pronto los robots harán todos nuestros quehaceres domésticos y yo no necesitaré a nadie en absoluto. La persona se siente mejor cuando está sola. Y si de repente se aburre, entonces llama a alguien o envía un e-mail.

Con esta forma de desarrollo de nuestro egoísmo, la aspiración de unirnos es simplemente opuesta a nuestra naturaleza material. Y está claro que las personas que vienen a la Convención para unirse se sienten incómodas. Además, cuanto más desarrollada está la persona, mayor es la resistencia que se siente, como está escrito: “El que es mayor que su amigo tiene un mayor egoísmo“.

Esto aleja a muchas personas nuevas, así como a los estudiantes que llevan mucho tiempo, a los buenos y a los fuertes, arrojándolos fuera de sus fronteras. Debemos entender que esta es la reacción natural de cada persona. Y si alguien se va, eso no quiere decir que esté listo para el avance espiritual, sino que ella simplemente no recibe suficiente apoyo y una actitud paciente de los demás.

Todas las personas deben recibir la oportunidad de trabajar en la Convención y de participar de alguna manera, y gradualmente, el tiempo hará su trabajo. Si la persona tiene un gran deseo egoísta, no puede aceptar de inmediato el hecho de que tenemos que estar conectados.

La persona aventajada estará feliz de aceptar sentarse junto a todos y cantar. Sin embargo, para un individualista que tiene fuertes deseos, egoísmo, orgullo y amor por el poder, esto es inaceptable e insoportable, y huye. Por lo tanto, tenemos que dar a estas personas la oportunidad de “cocinarse a fuego lento”. Es como preparar un plato donde se cocinan todos los ingredientes por separado y en diferentes momentos, y después todo se combina en una sola olla. ¡Del mismo modo, hay todo tipo de personas en el grupo, y cada persona tiene su propio tiempo de cocción! Pero al final todos se unirán y se cocinarán juntos.

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De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/18/12, “Preguntas y respuestas acerca de las pasadas convenciones”

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Alcanzando la profesión del Creador

La grandeza de la Cabalá es que ésta nos da el método que nos permite evocar la energía espiritual, la cual corrige nuestra naturaleza y nos une milagrosamente. Nosotros no tenemos nada de qué preocuparnos, sólo necesitamos establecer gradualmente una conexión en el grupo y mantener una fracción de unidad y de garantía mutua en las acciones conjuntas. Esto es suficiente para evocar la Luz que Reforma.

Por un lado, hay un enorme viaje ante nosotros, cambios severos y difíciles que requieren un enorme esfuerzo humano. Pero por otro lado, no existen acciones que nosotros tengamos que hacer por nuestra cuenta, lo único que tenemos que hacer es evocar la Luz, la cual hará el trabajo.

Muchas personas tratan de corregirse ellas mismas por su cuenta, y asumen que esto es posible. Sin embargo, esto nunca sucederá, ellas se decepcionarán, dejarán de estudiar, y dejarán el grupo. Esto es debido a que sus esfuerzos no están dirigidos hacia la Luz, ellas quieren hacer todo por sí mismas en vez de pedir, como pide un bebé sentado en el regazo de su madre.

Yo necesito sentir que estoy en los brazos del Creador, sentir que dependo de Él. Y entonces, una vez que yo entienda que cualquier acción se inicia con una petición dirigida hacia Él, estaré junto a Él, sosteniendo Su mano, como un niño que aun no se aleja del adulto. Yo tiraré de Él en pos de mí para que corrija mis defectos. Una vez que yo descubra los pensamientos y deseos no corregidos en mí, consciente y deliberadamente lo dirigiré a Él hacia las fallas específicas que requieren corrección.

Así crecemos trayendo las cosas que no están corregidas entre nosotros, las cuales han sido establecidas por la ruptura, y pidiéndole al Creador o la Luz que las corrija. En un principio, antes de saber cómo hablar con Él, señalamos el problema simplemente: “¡Corrige!” Luego le explicaremos a Él lo que queremos, de la misma manera que los padres demandan que el niño les cuente acerca de su “desgracia”, como si no hubieran entendido qué necesita. Aquí hay una necesidad de comunicación, de reacción, de explicación y de participación del niño, cada vez mayor. Él realiza parte de la acción, y el adulto realiza la otra parte.

Así estudiamos la “profesión” del Creador, nosotros nos ponemos en Su lugar, hasta que corrijamos todo el sistema y adquiramos Su estado.

Por lo tanto, escribe una nota en tu corazón: Nosotros no realizamos ninguna acción. Independientemente del hecho de que nos sintamos mal o bien, ya sea que veamos los defectos, que queramos corregir algo, en primer lugar, necesitamos iluminar el daño tanto como sea posible y luego comprender que sólo la Luz lo corregirá. Todas las acciones y las conexiones en el grupo, los malentendidos, las peleas, y otras cosas, son evocados por el Creador para que podamos invitarlo a Él a revelarse entre nosotros. Está escrito: “Aquel que establece la paz en sus alturas, establece la paz entre nosotros”. Lo único que debemos hacer es elevar MAN, una oración, una súplica por la corrección. Yo “oro”, lo cual significa que me juzgo yo mismo, que me vuelvo un juez para mí mismo, y luego evoco la fuerza de la corrección.

Esta es la manera de actuar, al fortalecer de la conexión entre nosotros. Los grupos deben seguir este principio y ser como los órganos de un solo cuerpo que cuidan de los demás. Después de todo, todo aquel que cae, también arrastra a los demás. A veces, los eventos en un grupo no son causados por el fortalecimiento del egoísmo antes de un ascenso al grado siguiente, sino por un descenso de otro grupo. Después de todo, cuando una determinada parte del cuerpo se enferma, la enfermedad también se transmite a las demás partes.

Al principio, es necesario establecer un tipo de estado correcto dentro de los grupos, y luego entre los grupos. Tenemos que cuidar los unos de los otros, tenemos que unirnos y estar preocupados por nuestra salud espiritual común, luego, en pocos meses, revelaremos el mundo espiritual, y en pocos años completaremos la corrección.

Nosotros aun no hemos comenzado este trabajo, todavía no actuamos consciente y correctamente, ya sea en grupos o en la interconexión entre ellos. Estas cosas van resultando poco a poco, nosotros tenemos que ser conscientes de ellos y entenderlos, y para ello necesitamos una demanda interior. Nada saldrá por sí mismo sin que ustedes lo exijan.

Por lo tanto, tenemos que aclarar esta regla de garantía mutua a través de la unidad mutua. Y nosotros sólo nos unimos a través de una oración común, cuando todos juntos comprendamos que sólo la Luz superior establecerá la paz entre nosotros.

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De la Convención One en New Jersey del 5/12/12, Lección 3

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Todos pueden lograrlo

Normas principales de equivalencia con la Naturaleza

El hombre finalmente está dándose cuenta de que él no es el amo de la naturaleza y que la naturaleza es el poder supremo del mundo. Por lo tanto, es necesario que bajemos nuestras cabezas y obedezcamos sus leyes.

Las reglas de la naturaleza con las cuales debemos volvernos equivalente en todo lo que hacemos son las siguientes:

  •          La Naturaleza funciona con luz solar
  •          La Naturaleza utiliza sólo la energía necesaria
  •          La Naturaleza da forma, de acuerdo con la función
  •          La Naturaleza lo recicla todo
  •          La Naturaleza recompensa la cooperación
  •          La Naturaleza está basada en la variedad
  •          La Naturaleza requiere experiencia en las condiciones locales
  •          La Naturaleza limita los excesos desde dentro
  •          La Naturaleza revela el poder de la restricción

Sin embargo, la Cabalá explica que, al mantener estas leyes, pasamos de ser malas criaturas a ser neutrales. Si corregimos nuestras cualidades egoístas antinaturales y nos volvemos altruistas, ascenderemos al nivel superior, eterno y perfecto de la naturaleza.

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Fuente: Educación integral

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