Creciendo en un círculo de amigos

Hoy somos similares a un tumor maligno que está destruyendo su entorno. Eventualmente, cuando no tenga nada más que devorar, el cuerpo morirá así como el tumor. Estamos en las mismas relaciones mutuas con la naturaleza, nuestro ego devora a su entorno.

¿Cómo podemos construir un entorno que nos convierta en personas que se complementen mutuamente? Este es el problema de la educación moderna: ¿Cómo cambiar al hombre? Básicamente la crisis global actual es una crisis social, antropológica.

De pronto nos damos cuenta de que tampoco se nos enseñó cómo ser humanos en el verdadero sentido de la palabra. Todos nos graduamos de escuelas que estudiaban diferentes materias. Por años los maestros se pararon frente a nosotros y nos dictaron clase y después esperaron buenas calificaciones en los exámenes. No nos enseñaron a establecer relaciones correctas entre nosotros, y no nos explicaron cómo entender a los que nos rodean o incluso a nosotros mismos.

Yo ni siquiera conozco lo básico de mi sicología ¿Por qué soy como soy? ¿Qué sucede dentro de mí? ¿Qué determina las decisiones que tomo? ¿En qué se basa mi forma de pensar? ¿De dónde vienen todos los nuevos deseos que siento? ¿Cuál es la fuente de mis instintos e impulsos internos? No se nos enseñó nada de esto. Por el contrario, nadie se molestó en enseñarnos cómo conectarnos mutuamente de forma correcta, y hoy vemos los resultados de esta “educación” en nuestra vida diaria.

Esta es la razón del surgimiento de una nueva ciencia, la educación integral.

Estamos viendo un incremento en el crimen, en la violencia doméstica, y otros problemas sociales que nos cuestan dinero, energía, y salud, y convocan miedo e incertidumbre. Si nos liberáramos de ellos, liberaríamos grandes poderes sociales y ahorraríamos billones en mejorar nuestras vidas.

De acuerdo con la educación integral, la persona en sí nunca debe ser el blanco directo real. Sólo debemos darle buenos ejemplos, incluso sin palabras. Así es como un niño observa a los adultos, imita sus acciones, y así crece. Si lo colocamos entre animales será como ellos. Entonces el buen futuro de la sociedad está en establecer el entorno correcto para la persona.

Nosotros desarrollamos activamente este método y lo enseñamos a nuestros hijos después de la escuela, quién es la persona, cuál es su sicología, cómo toma decisiones, por qué piensa en sí misma y en los otros de esa manera, por qué considera a ciertas personas como sus amigos y a otros como sus enemigos, etc.

Le enseñamos a los niños a sentarse en círculo, no detrás de escritorios, y tenemos discusiones. Si alguien comete un error o hace algo equivocado, establecemos una especie de corte  en el cual los niños, cada uno en su turno juega el papel de juez, de abogado, de testigo, de espectador, y de jurado.

El intercambio de papeles, le permite a cada uno observarse a sí mismo y a los otros desde un costado, al jugar diferentes papeles y ver quién tiene razón. Gracias a este juego de roles, un joven comienza a entender a otros y se da cuenta de que también hay diferentes perspectivas. Aparte, les enseñamos a los niños que cualquier problema debe resolverse en conjunto.

Eventualmente ellos se desarrollan de forma integral, entendiendo cómo establecer las relaciones adecuadas entre ellos. Entonces es mucho más fácil mantener las buenas relaciones con todos. Al “ponerse en los zapatos del otro”, ve que no puede hacer nada, que no debería hacer nada con esta inclinación malvada y que sólo debe elevarse por encima de esta en sus buenas relaciones con otros.

Por lo tanto los niños están coordinados con la naturaleza; teniendo tanto el lado positivo como el negativo y el equilibrio entre estos crea la vida. De la misma manera que nuestro corazón late constantemente y los pulmones se contraen y expanden: Todo funciona en la armonía de dos opuestos: el menos (-) y el más (+) cambian constantemente. Así que en lugar de destruir nuestro ego, tenemos que usarlo correctamente con la ayuda de la otra fuerza. Cuando los equilibramos, nuestra vida se vuelve armoniosa.

Así nuestros niños reciben un “extra” maravilloso en su desarrollo. Gracias a eso, sus calificaciones en la escuela mejoran y algunos de ellos son aceptados en la universidad a los 13. Esto es así porque la educación integral revela tales habilidades en la persona que ni siquiera las pensó con anterioridad.

Sabemos que el cerebro de la persona usa sólo del 3 al 5% de su potencial, mientras que aquí la capacidad de pronto crece gracias al hecho de que trabaja con dos fuerzas, equilibrándolas.

Al mismo tiempo, existe menos violencia en el salón de clase, las discusiones violentas se terminan y los arranques individuales terminan rápidamente, permitiendo que la persona aprenda de ellos, dado que los niños inmediatamente lo discuten en un círculo.

Con respecto al maestro, él no está por encima de sus estudiantes, sino que se sienta junto con ellos al mismo nivel. Su papel es comenzar la discusión y guiarla en la dirección correcta. En el mundo antiguo, las personas solían estudiar de esta manera, mediante pláticas y discusiones. Gracias a esto la persona adquiere un poder creativo positivo.

(76766 – De la Conferencia en Chile 01 de Mayo del 2012, “Alcanzando la conexión interna”)

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