Dando y recibiendo

Pregunta: ¿En qué manera es diferente la entrega de la Torá a la recepción de la Torá con respecto a la festividad de Shavuot (Pentecostés)?

Respuesta: La Torá fue entregada desde Arriba, y el punto es si nosotros la recibimos abajo. Por lo tanto la festividad de Shavuot es llamada la “festividad de la entrega de la Torá”, es decir que si pasaste por los estados previos de preparación, entonces se te da la oportunidad y se te entrega la Torá la cual debes recibir bajo ciertas condiciones.

De acuerdo a la forma en que está descrito, vemos que no es suficiente sólo llegar al Monte Sinaí; también tenemos que descubrir que esta es la montaña de odio. Esto significa que regresamos desde la “línea derecha” a la “línea izquierda” ¿Por qué la necesitamos después del escape de Egipto, en el que ya me he separado del ego? Pero la Torá no es entregada sólo así, yo tengo que evocar el “Egipto” en mí una vez más, mi inclinación malvada, mientras estoy ante esta montaña y la conecto con el Creador, con la Luz que me corrige.

Entonces, al estar frente a la Luz, veo las condiciones que son reveladas en mi ego, veo qué relaciones tengo que establecer entre ellas, para que “la oscuridad brille como la Luz”, para que el ego se asemeje a la Luz al vestirse plenamente en el otorgamiento.

Para hacerlo, la persona sin duda necesita muchas fuerzas externas de otorgamiento porque yo no tengo esas fuerzas y nunca las tendré ¿entonces dónde puedo encontrarlas? Estoy dispuesto a conectarme con todos los amigos bajo condiciones de garantía mutua, y esto me permite conectarme con el poder general de otorgamiento, es decir con la Luz superior, con el Creador. Así es revelada la condición principal: si la recibimos, avanzaremos hacia la Luz, hacia la vida, y si no, “este será el lugar de tu entierro”. Esta es la condición de la garantía mutua; me anulo con el fin de conectarme.

Si acepto estos medios, es decir, la garantía mutua, la meta de la creación, que es la corrección mutua de todas las vasijas de otorgamiento hasta la adhesión en un todo de acuerdo al principio de “Israel, La Torá, y el Creador son uno”, entonces yo acepto el método, la instrucción, llamada la “Torá”. Entonces entro al desierto y comienzo a corregirme. Cada vez se revelan en mí nuevas partes de Egipto, de la “línea izquierda”, cada vez encuentro pecados, errores, y maldad dentro de mí y las corrijo al elevarme al nivel de Bina.

Cuando yo me eleve a este nivel después de “cuarenta años en el desierto”, seré digno de trabajar con el deseo de recibir en la recepción con el fin de otorgar. Este es ya el trabajo en la Tierra de Israel, es decir en el deseo que está dirigido directamente hacia el Creador (Yashar El). Al cumplir con esas correcciones, construyo el Templo, una vasija especial hacia la cual atraigo la Luz que Reforma y la Luz del llenado. Así alcanzo mi Gmar Tikkun (el fin de la corrección).

Entonces son inmediatamente evocadas las nuevas vasijas, las cuales no pertenecen a Israel. ¿De dónde vienen? El punto es que yo no tomé en cuenta todas las vasijas porque seleccioné y corregí sólo parte de ellas con el fin de incluir Maljut en Bina, y no más que eso. Ahora cuando los deseos de Maljut en sí son evocados, veo que mi Templo está en la Tierra de Israel, es decir en Maljut que se ha unido a Bina. Pero esto no es suficiente. Tenemos que alcanzar el estado en el cual la Tierra de Israel se esparza por todo el mundo, llevar a Maljut de regreso desde el nivel de Bina hasta su lugar.

Entonces será construido el tercer Templo a partir de los deseos del mundo entero que pasarán por la corrección completa. Por lo tanto es claro que toda nuestra historia fue sólo una preparación para la corrección final, la cual estamos cumpliendo hoy.

(79012 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/25/12, Escritos de Rabash)

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