El sistema decimal de los círculos

Pregunta: ¿Por qué la próxima etapa del trabajo será la unidad entre los grupos? ¿Cómo está eso conectado con la unidad dentro de cada grupo y con el trabajo individual de la persona?

Respuesta: De hecho, la unidad comienza a partir de un grupo de diez personas. Un humano está construido de tal manera que puede abarcar específicamente esta cantidad de personas. Diez es un número “redondo” conveniente, ni demasiado grande, ni demasiado pequeño. Es llamado el “Minyan”, es decir que puede ser “contado” (Limnot). Nuestra percepción está estructurada de tal manera que comprende sólo este tipo de sistema, ya que este abarca nuestra estructura interna (las diez Sefirot).

Sin embargo, en la lección cuando no estamos hablando de nuestras propias impresiones, sino en general estamos leyendo artículos y discutiendo el material, puede participar en esto un grupo muy grande, que incluye al mundo entero. Por lo tanto, durante los talleres nos sentamos en grupos de diez, mientras que en la lección hay cualquier cantidad de personas capaces de tal clarificación y discusión usando el lenguaje cabalístico.

Sólo necesitamos preocuparnos de que no se vuelva una rutina, y para esto necesitamos incrementar constantemente el deseo dentro de nosotros y la importancia de la meta. Cada vez hablaremos de otro carácter, de un carácter nuevo de la revelación del Creador.

Al unirnos con el grupo, estamos creando un “Uno”, el carácter común para todos nosotros, que no pertenece a ninguno de nosotros, sino a todos nosotros juntos. Es su esencia más elevada, la “amalgamación”. No es simplemente nuestra suma, sino una cierta adición a ello. Esto se debe a que para alcanzar esta suma, cada uno ha hecho concesiones mutuas con su egoísmo. El concepto de Uno, al estar por encima de nosotros, está compuesto de todas esas cancelaciones personales del egoísmo. Así es como construimos una vasija elevada.

Si nos uniéramos simplemente como egoístas por una ganancia común con el fin de construir algo juntos o ganar, como un equipo de futbol, entonces el resultado sería una suma de esfuerzos vacía. Sin embargo, si estamos cancelando nuestro ego, entonces estamos construyendo una nueva vasija común por encima de nosotros.

Esta nos pertenece a todos; a los diez que estamos sentados en un círculo teniendo una discusión y cancelándonos y exaltando al grupo y a los amigos. La Sefira más alta, Keter, es definida por la forma en la que escucho a todos los demás, cómo coloco al grupo, al Creador, y a la meta por encima de mí mismo. Y me valoro a mí mismo como bajo y me rebajo en relación a mis amigos. Así es como Maljut es definida.

Después que cada uno ha clarificado esos dos puntos, Keter y Maljut, unimos todos esos Ketarim y Maljuiot juntos. Y si cada uno lo está haciendo con la capacidad suficiente para el primer nivel de revelación de la Luz, entonces la Luz se revela en esta brecha entre los Ketarim, unidos como uno, y las Maljuiot unidas. Entre ellas ocurre una luminiscencia interna, ya que nos hemos cancelado.

Aun cuando todavía no es la constricción o una pantalla, la Luz ya está siendo revelada y está comenzando a trabajar según el grado de nuestra oposición a nuestro egoísmo y el deseo de unirnos. Esto es así porque todos esos principios ya son espirituales. Estamos exaltando lo espiritual, el otorgamiento, y estamos ignorando lo material, la recepción; estamos tomando las acciones que somos capaces de hacer, como niños pequeños.

Y entonces las diez personas, complementándose entre sí y dispuestas a unirse, están creando una gran tensión, una distancia entre el Keter unido y la Maljut unida, construyendo de esta manera nuestra propia vasija espiritual común. Y cuando la hemos construido entre nosotros diez, entendemos que el resto de los amigos en todo el mundo, están aplicando los mismos esfuerzos justo ahora. Todos nuestros esfuerzos conjuntos están coordinados sin importar el tamaño de cada grupo.

Si después de nuestros esfuerzos de unirnos en un círculo queremos incluir al resto de los grupos dentro de nosotros, entonces estamos uniendo a todos. Y entonces se está formando una vasija verdaderamente enorme y poderosa, capaz de revelar el primer nivel de la Luz, de acuerdo a la similitud de cualidades. Mientras más distancia haya entre el Keter común y la Maljut común, más grande es la vasija, y posiblemente ya será suficiente para la primera revelación de la Luz.

La Luz se revela de una forma discreta, en porciones: Nefesh, Ruaj, Neshama, y en adelante. Y si la revelamos, entonces se revelará en cada grupo y en cada persona de acuerdo a sus esfuerzos personales, más en algunos y menos en otros, según el grado de los esfuerzos que se hayan invertido.

Es por eso que necesitamos anhelar el conectar con nosotros a todos los grupos y amigos separados, e incluso al mundo entero ya que este tiene una vasija enorme. Es ahí donde está el verdadero deseo de disfrutar, y si se nos une incluso de forma pasiva, entonces nos añadirá una gran cantidad de material. Y si nosotros con nuestro anhelo por lo espiritual trabajamos en este material, entonces recibiremos una enorme capacidad adicional.

(78232 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 17 de Mayo del 2012, “Charla acerca de las pasadas convenciones”)

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