Que pedir cuando sentimos dolor

Pregunta: Nuestra tarea es transformar los deseos rutinarios de la gente normal en una plegaria hacia el Creador. ¿Cómo lo hacemos?

Repuesta: Una madre entiende claramente porque llora su bebe, aun que el bebe no se da cuenta de por qué llora. El mismo principio se aplica aquí: Nosotros tenemos que transformar los deseos de la gente, de lo contrario ellos no se armonizarán con la Luz. La gente llora por sus problemas en sus vidas materiales, pero la Luz no responderá a sus quejas puesto que Él fue quien se los creó.

Está dicho: Ven al Faraón ya puesto que Yo he endurecido su corazón. Es el Creador quien arregla nuestros problemas y yo no puedo pedirle que nos libere de sus dificultades, entonces ¿por qué Él las ha mandado? Tenemos que ir a Él con una petición diferente, con nuestra petición para que nos ayude a elevarnos por encima de nuestras aflicciones y nos permita escoger aunque estemos atravesando por angustias, porque solo al hacer esto podemos percibirlo a Él. Así es como nos elevamos al otorgamiento más allá de la recepción.

Pero ¡somos incapaces de alcanzar este estado! Estamos profundamente sumidos en el egoísmo; sufrimos, nos esforzamos por deshacernos al menos del dolor así dado que somos incapaces de sentir el gozo.

Debemos exigir de Él: Dame el poder que me permita estar por encima de mi dolor. Nosotros necesitamos estar particularmente consientes de nuestra renuencia a experimentar dolor y nuestro deseo de estar por encima de esto: Deja que mi cuerpo sufra, pero aun así yo puedo estar un paso más arriba que mi cuerpo; la aflicción me ayudara a escapar de mis deseos egoístas. Si el sufrimiento desaparece, yo regresare al Faraón; sin embargo, si la aflicción persiste, hare todo lo que esté en mí poder para evitar el dolor.

Entonces, el sufrimiento es un prerrequisito necesario para hacerme huir del Faraón, de mi egoísmo. Pero ¿Hacia dónde corro? Le ruego al Creador por libertad: Dame una oportunidad para escapar y elevarme por encima del Faraón. Aun que yo trato con una pequeña parte del mal común, este es el tipo de trabajo que tengo que hacer conscientemente. Mi trabajo es no quedarme como un miserable animal, sino elevarme al nivel del ser humano. Tengo que darme cuenta que el nivel humano es más alto que el animal. Debemos dibujar una línea de separación obvia y rígida entre estos dos estados.

  • ·El animal en mi sufre. ¡Que sufra! Es solo mi egoísmo, es el Faraón, con su dolor y oscuridad que espesa el grado de la oscuridad egipcia
  •  Yo estoy por encima del sufrimiento esforzándome por otorgar.

Pero, ¿Dónde obtengo la energía para alcanzar esto? Soy tan débil que huyo del mínimo dolor. Cuanto más avance espiritualmente, más sensible me vuelvo y las cosas que antes eran muy fáciles para mí, se vuelve insoportable. No puedo tolerar nada en absoluto, ni siquiera los problemas físicos.

Con esto trabajamos diligentemente: Nos esforzamos por elevar nuestros deseos a través de los cuales nosotros tendemos a sufrir más y más. Encontramos la oscuridad egipcia en el lugar donde antes estuvo la Luz, pero de hecho nada cambia excepto el caculo nuestro de los eventos.

Así es como el buen Faraón se vuelve malo, un día con sol brillante se torna en oscuridad insoportable.

Tal estado nos parece sumamente deprimente y sombrío; debemos elevarnos por encima del creciente dolor y considerar el sufrimiento como ayuda.

Esta dicho que el Faraón trae a los hijos de Israel a la liberación, pero a condición de que ellos realmente se esfuercen por elevarse por encima de su egoísmo.

Ellos entienden que la aflicción los ayuda a elevarse por encima de sus problemas y a separarse del egoísmo, ya que nadie es capaz de acercarse de manera voluntaria al sufrimiento; instintivamente, la gente se aleja tanto de los problemas como le sea posible.

Entonces, el Faraón me ayuda al empujarme hacia afuera, mientras que el Creador me ayuda insensibilizando el corazón del Faraón. Mi tarea es pedirle al Creador que me conceda el poder de estar por encima y considerar el otorgamiento como mucho más importante que la recepción.

De lo contrario, simplemente estaré llorando de dolor como una persona que no está enfocándose en crecer y en vez de eso solloza por los múltiples problemas que tiene en su vida. Esto es lo que vemos hoy mientras la humanidad está yendo hacia una crisis. Las personas no tienen a donde ir; están desamparadas y por esto, ellas no quieren saber nada, Danos un antidepresivo, alcohol, analgésicos, sedantes, drogas, cualquier cosa que les ayude a desconectarse de su dolor.

Nosotros le pedimos al Creador que nos mantenga por encima de nuestro dolor para que no nos ensordezca, sino que más bien, nos de otra forma. Nuestro trabajo es abogar: Dame una oportunidad para otorgar y disfrutarlo. No debemos otorgar por el bien de recibir; tenemos que aprender como disfrutar del otorga. Si lo hacemos así, iremos más allá del conocimiento, y alcanzaremos el otorgamiento por el bien de otorgar, adquiriendo así satisfacción a través de un gran sentido de pertenencia en vez de hacerlo  por medio del llenado de nuestro egoísmo. No importa si sufrimos dentro de nuestros deseos egoístas; disfrutamos en nuestro sentido de pertenencia a Él. Estas son dos vasijas diferentes. Similarmente, la gente en este mundo  está orgullosa y disfruta sirviendo a aquellos a quienes considera dignos y grandes.

Así es como nos preparamos nosotros mismos; otros nos seguirán. De hecho, un enorme deseo de estar satisfecho se esconde tras la fachada de nuestra civilización. Nuestra meta es corregir este deseo; de lo contrario, la gente continuará sufriendo en vano.

(74888 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 9 de Abril del 2012 “Preguntas y respuestas sobre el Congreso de Brasil”)

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