Un juego que nùnca termina

Pregunta: Durante el proceso de formación, la persona tiene que aprender ciertos modelos de comportamiento ¿Cuales son esos modelos de comportamiento?

Respuesta: Esos elementos de comportamiento son como leyes de conmutación, algo similar a las tablas de multiplicación. Principalmente, es la disposición individual de entrar en otros, de sentir al otro como tu socio en el mismo proceso de sintonía.

Cuando conocemos personas en nuestro mundo egoísta, entramos en cierto contacto con ellas. Por ejemplo, sonreímos para establecer primero una conexión puramente visual y más tarde, una conexión emocional. Sólo después de eso comenzamos a percibirnos entre nosotros de forma más cercana. Lo mismo sucede aquí.

Cuando yo hablo de grupos y sociedades, me refiero a una multitud de de grupos, que se irán familiarizando entre sí, que se conectarán, y trabajarán juntos, ya sea al fusionarse o mezclarse entre sí, al punto de crear enormes convenciones y festivales, en los que se reúnen diferentes grupos con una preparación idéntica y llevan a cabo ciertas acciones el uno con el otro.

En otras palabras, aquí estamos tratando ya con miles de personas en un cierto espacio limitado, quienes tienen que interactuar el uno con el otro. Al mismo tiempo, podemos involucrarlos en estados especiales y juegos, con el fin de superar una variedad de problemas y procesos. Aparte, esos problemas y procesos deben ser naturales y no artificiales. Por ejemplo, la electricidad de pronto desaparece, o aparece cierto peligro, o al revés, surge una cierta oportunidad, es decir alguien encuentra un tesoro en algún lugar ¿Cómo interactuamos con esta situación?

Nosotros creamos diferentes condiciones de juego y emociones para ellos, tratamos de sacarlos de sus hábitos altruistas a los que están acostumbrados y una vez más hacerlos dependientes el uno del otro de la forma más egoísta posible. Al mismo tiempo, observamos cómo superan esos estados, después los olvidan, y una vez más intentan salir de sí mismos, de recordar, y de escalar afuera de su egoísmo en un intento de encontrar nuevas fuerzas en su interior para situaciones absolutamente inesperadas.

Hay muchas oportunidades aquí para las personas. Pienso que lo más importante es trabajar a través de esas situaciones porque como un niño, cuando la persona juega, él finalmente se corrige, corrige su naturaleza. Pensamos que es sólo un juego, pero en realidad esta es una enorme meta universal para corregir el egoísmo humano, aparte del cual no existe nada. Todo lo demás es la naturaleza inanimada, instintiva.

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