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Los beneficios y peligros de los virus

Una buena educación es cuando la gente recibe el conocimiento junto con una explicación que ellos estén dispuestos a aceptar, porque muchos hechos que recibimos sin explicaciones, especialmente durante los años de nuestra infancia, permanecen en nosotros, como virus, y es imposible que nos deshagamos de ellos. Nosotros inconscientemente utilizamos este bagaje de hechos y consideramos que son verdad, aunque en realidad están equivocados y, a menudo nos apartan de nuestro camino.

Todo esto sucede porque, como niños y adolescentes, fuimos rellenados con diferentes verdades “irrefutables” sin darnos explicaciones. Desde entonces, éstas han quedado impresas dentro y no hay ningún lugar dónde esconderse de ellas. Sin importar lo que hagas, tú no tienes el control de las cosas que han sido impresas en ti.

Y es por eso que todo tiene que ir acompañado de una explicación. No hay necesidad de confundir a la gente con construcciones ornamentadas, basadas ​​en matemáticas superiores, la gente necesita recibir una explicación clara, accesible, porque de lo contrario el conocimiento se convierte en consignas o axiomas, y esto no hace que las personas avancen. La persona tiene que desarrollarse a través del sentido común, en el que uno aprende buenas explicaciones. Además, es necesario mantener la velocidad adecuada, para que un exceso de información no bloquee la capacidad de absorber información de la persona.

La educación correcta está desprovista de hechos sin fundamento. Esto se debe a que la gente no será capaz de utilizarlos de la manera correcta, y le será muy difícil librarse de esta carga innecesaria. Es imposible trabajar con los hechos, cuando no se conocen sus causas y consecuencias. En este caso no ellos impedirán que la persona cree una imagen común de la realidad. En vez de eso, la persona los tratará como leyes estrictas.

Mientras tanto, no existen en absolutoleyes en la realidad, nosotros mismos las creamos. Una vez que nazco, la necesidad me empuja a comenzar a formar una imagen del mundo, a conectar sus partes entre sí. Esto es debido a que venimos de una ruptura, y toda nuestra realidad consiste en juntar un mosaico de sus piezas en todos los niveles, tan profundamente como vayan, desde este mundo hasta el mundo del Infinito, agregando constantemente nuevas cualidades y cantidades de los rasgos . Después de todo, esta imagen es multidimensional.

Por lo tanto, cuando le doy a una persona un ultimátum con respecto a la forma en que debe reunir ciertas partes, la envío por el camino equivocado, y ella continúa siguiendo las instrucciones porque no sabe cómo hacer análisis ni cómo establecer analogías. En vez de darle respuestas preparadas y hechos manifiestos, tengo que darle una técnica de estudio, un método, una guía para la acción.

Esta es la razón por la cual la educación moderna está derrumbándose. Esto se debe a que nosotros estamos moldeando “soldados”, cualificando “trabajadores” en vez de la gente creativa que sabe cómo armar las piezas de un mosaico.

Pregunta: ¿Usted no puede confinarse a los hechos, incluso si son verdaderos?

Respuesta: Los hechos no son el problema. La persona necesita algo más que conocimiento: Ella tiene que desarrollar su mente, unir cosas que nadie ha puesto juntas anteriormente. Ella tiene que tener un enfoque, tener inculcado un nuevo programa que le permita formar de manera independiente una imagen de la realidad.

Un niño no aprenderá a través de acciones forzadas: Esto le da un efecto muy limitado. Cuando yo le digo algo, tengo que explicarle por qué esto es  como es. De lo contrario, yo introduzco en él otro “virus”, y él no será capaz de utilizar racionalmente esta “verdad” que está impresa en él. Causada por un determinado contexto, ésta seguirá surgiendo en su subconsciente hasta el final de su vida, y sólo la muerte del cuerpo pondrá fin a esto.

Pregunta: Durante el período de ocultamiento, nosotros también utilizamos consignas que no entendemos. ¿Por qué éstos no son “virales” para nosotros?

Respuesta: Eso es cierto, la Cabalá tiene sus propios “lemas”: “No existe nadie aparte de Él”, “El bien que hace el bien”, “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, etc. Sin embargo, éstos vienen de un grado más alto y no pueden llegar hasta nosotros de ninguna otra manera. Nosotros nos “tragamos” estos virus artificialmente, tratando de darles forma, concordando con ellos, y así atraemos la Luz que Reforma. Y ésta nos corrige y nos eleva, nos proporciona una nueva comprensión del mundo, una nueva mente y un nuevo sentimiento.

Por otro lado, en nuestro mundo, nosotros nos tragamos hechos falsos en vez de adquirir el sentido común, y esto no nos permite avanzar mediante la combinación de todas las partes, no nos permite estudiar la imagen correcta del mundo, ni desarrollarnos sobre esta base.

Después de todo, yo puedo ser independiente en nuestro mundo, mientras que nunca seré capaz de entrar en la espiritualidad por mi cuenta. Por el contrario, debo tratar de realizar en mí las leyes del mundo espiritual, de conectarme a ellas en la medida de mis capacidades, y entonces la Luz superior me elevará allí.

De esta manera operan los “virus” positivos en vez de los negativos en el mundo espiritual: estando cerca de personas grandes, exaltando a tus amigos ante tus ojos, y esforzándote constantemente hacia la Luz, acerca de la cual no sabes nada. Todas estas cosas no son hechos dentro de mi percepción, sin embargo, el recibirlos cuando provienen del mundo espiritual es beneficioso.

En nuestra percepción, incluso los libros de Cabalá son “virus”. Estos hablan de cosas que no podemos sentir, ver ni oír. Sin embargo, yo estudio estos textos con el fin de desear elevarme con su ayuda. Que estos “virus” me golpeen para que yo pueda infectarme con el amor. Y entonces llegaré a él.

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De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 6/12/12, “Arvut” (Garantía mutua)

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Persiguiendo un espejismo

Baal HaSulamhace una lista de cinco preguntas en el comienzo de la “Introducción al Libro del Zóhar”:

1. ¿Cuál es nuestra esencia?

2. ¿Cuál es nuestro rol en la larga cadena de la realidad, donde somos pequeños eslabones?

3. Nos sentimos bajos y deficientes, pero ¿no deberían emanar el Creador, quien nos creó, sólo acciones perfectas?

4. ¿Cómo podría el Creador condenar a sus criaturas a tanto sufrimiento?

5. ¿Cómo podría algo Eterno, que no tiene principio ni fin, producir criaturas perecederas, temporales, e inferior?

Muchos han pensado sobre esto durante el transcurso de muchos siglos, desde que la humanidad llegó a conocerse a sí misma. Y nuestra generación tiene ante ella las mismas preguntas. No nos las hemos arreglado para alcanzar el entendimiento, en tanto que esto tiene que ver con preguntas fundamentales que se refieren a la esencia misma de nuestra existencia: ¿Para qué vivimos? ¿Cuál es el propósito de la vida? ¿Cuál es su razón de ser? ¿Qué tipo de proceso está contenido en ella? ¿Tenemos libre elección? ¿Cuál es el propósito que tenemos ante nosotros? ¿Es  esto naturaleza ciega o seguimos un determinado programa? ¿Puede éste ser cambiado?

Además, hay preguntas que tienen que ver con las escrituras: Si el Creador es bueno, entonces ¿dónde está Su bondad? ¿Está en otro mundo? Pero, ¿quién lo ha visto?

Brevemente hablando, estas preguntas constituyen la realidad entera, a excepción del grado animado en el que debemos proveer lo necesario para nuestras necesidades diarias.

Comentario: No muchas personas se hacen estas preguntas.

Respuesta: Este es un problema aparte, la gente no sabe cómo pensar sobre las cosas importantes. Sin embargo, estas cosas sin duda les molestan a nivel subconsciente. Y sobre todo hoy en día.

Y, en general, ¿ha habido realmente una sola persona en la historia que no se haya preguntado?

– ¿Por qué sufro?

Pero, al mismo tiempo, ¿Qué es lo sorprendente aquí?

– Sufres porque te sientes mal.

– Pero, ¿por qué me siento mal?

– ¿Y por qué podrías sentirte bien? ¿Tú asumes que bien es un estado normal, y cualquier cosa peor no es normal? ¿De dónde has sacado esto? ¿Tal vez crees en el Creador? Pero, ¿cómo puede saber que Él existe y que Él es bondadoso? Así que ¿Por qué te sorprendes cuando te sientes mal? Tal vez el sentirte mal sea un estado normal en el mundo.

Por lo tanto, cualquier pregunta que la persona se haga cuando se eleva por encima de sus preocupaciones sobre su vida diaria, contiene necesariamente todas estas complicaciones básicas, esenciales, aunque estén disfrazadas. Descubrámoslas ligeramente.

1. Naturalmente, la persona no se pregunta: “¿Cuál es nuestra esencia?” Ella lo hace de otra manera: “¿Quién soy yo? ¿Por qué y para qué? “Los niños piensan sobre estas cosas y luego las olvidan. Sin embargo, las preguntas permanecen: ¿Cuál es nuestro papel? ¿Hacia dónde nos lleva el proceso histórico de desarrollo? ¿Tiene éste algún propósito? ¿Es casual la evolución o sigue un plan determinado?

2. Descubrimos que todas las partes de la naturaleza están estrechamente interconectadas, además, su interconexión no es espontánea, es racional, y esta razón está por encima de nuestro razonamiento. Pero al final, nosotros somos consecuencia de la naturaleza, y apenas comprendemos, tan solo un pequeño fragmento de su imagen común.

Y es por eso que la persona hace preguntas: Si estamos observando un proceso consecutivo, que sigue la sabiduría profunda de la naturaleza, y que conduce naturalmente a una determinada meta, entonces, ¿quién soy y qué soy yo? ¿Hacia dónde voy? ¿Hacia dónde debería ir? ¿De dónde viene mi vida? ¿Viene de otro planeta? Y si es así, ¿cómo llegué allí? Algunas personas se preocupan de que el sol se extinga dentro de miles de millones de años, o que un cuerpo celeste determinado pueda chocar con el planeta Tierra. “¿Incluso si esto no sucede a mí, qué pasará con la humanidad?” No te rías de estas preocupaciones.

3. Nosotros estamos increíblemente limitados, y aun así queremos saberlo todo. Pero por otro lado, cuando nos miramos a nosotros mismos, vemos nuestra propia deficiencia. Y esto es correcto si trazamos una comparación con la grandeza de la Naturaleza, con su poder, belleza y perfección, con los hermosos paisajes con el cielo estrellado por encima de nosotros, que aún no han sido arruinados por el hombre. Mira profundamente en el interior de la magnificencia de la Naturaleza, profundiza en la estructura del ADN o de un átomo y te sorprenderás con lo que ves. Nosotros somos pequeños tontos pretenciosos. Todo lo que nos importa no es más que una pequeña migaja raspada en el gran lienzo.

En cualquier lugar que miremos, vemos una inmensa sabiduría y una interconexión inseparable. Es sorprendente que todas las partes de la naturaleza se mantengan entre sí, mientras que sólo nosotros llevamos hacia su extinción, sin comprender que esto conduce a nuestra propia destrucción. Porque no importa cuán orgullosos estemos, en realidad la naturaleza nos alimenta y provee para nosotros. Nada aparece de la nada. Alimentos, agua, ropa, todo esto lo recibimos de ella, y nosotros respondemos a la amabilidad con destrucción. Esto sólo da testimonio de nuestra necedad.

Y por lo tanto se deduce que todo en la naturaleza es perfecto y que solo nosotros somos defectuosos. Pero ¿cómo puede ser que sólo nosotros seamos defectuosos de entre todos los elementos de la naturaleza? No sólo destruimos el mundo, estamos destruyendo nuestro futuro cercano, y nos negamos a pensar en ello. Incluso cuando una persona sabe que morirá mañana, aún así no se detendrá, no se resistirá, y viajará por el resto del camino hacia el inevitable cadalso.

La naturaleza indivisible gobierna sobre los niveles inanimado, vegetativo y animado, pero su poder no es absoluto sobre nosotros, ésta nos ha dado la libre elección. Entonces, ¿por qué usamos esa libertad para arruinarnos aún más a nosotros mismos? En vez de utilizar nuestra independencia para el bien, para volvernos Humanos, con mayúscula, maravillosos y benéficos para nosotros mismos y para los demás, yo destruyo todo lo que pueda. ¿Para qué necesito esta libertad?

4. ¿Por qué sufrimos, cuando la Naturaleza perfecta ha preparado una meta maravillosa para nosotros?

5. Y, por último, ¿cómo podría el Creador perfecto producir criaturas perecederas, temporales, e inferiores, nacidas en dolor, que viven en el sufrimiento, y mueren en agonía? La persona se pasa toda la vida en la búsqueda del placer, el cual nunca logra captar. Debido a que en el segundo en el que no logra captar algo, de inmediato se preocupa por su siguiente placer. Nunca estamos completamente satisfechos, e incluso si las pequeñas cosas son suficientes para nosotros, ésta sensación no dura para siempre. Cada placer es seguido por el vacío, y nosotros perseguimos constantemente un espejismo.

Por lo tanto, las preguntas que Baal HaSulam ha enumerado, nos conciernen a todos hasta cierto punto, y nosotros tendremos que encontrar las respuestas a estas preguntas.

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De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 6/14/12, Introducción al Libro del Zóhar

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No juzgues lo que aún no ha madurado

Baal HaSulam, Introducción al Libro del Zóhar, ítem 4: Para comprender estas cuestiones y preguntas, la única táctica consiste en examinar el final del acto, es decir, el propósito de la Creación. De ninguna manera puede entenderse en el medio del proceso, sino sólo en su final.

Por ahora, nuestras preguntas siguen siendo preguntas. Al principio del trabajo nosotros  todavía no lo entendemos y no vemos de dónde viene. Primero uno debe comprender la creación en su totalidad, y lo más importante, ver el final. Ahí es cuando entenderemos la etapa inicial.

De hecho, nosotros no determinamos el trabajo, sino que lo realizamos y somos su consecuencia. Por lo tanto, nosotros tenemos que conocer el principio sólo desde su final.

A diferencia de nosotros, el Creador no necesita un proceso que lleve desde un punto de partida hacia un punto final. Para Él, el principio del camino, el camino mismo, y el final, comprenden una realidad indivisible. Mientras que nosotros debemos pasar por todas las etapas de nuestro desarrollo, y sólo después de que hayamos completado nuestro trabajo, entenderemos el camino que hemos recorrido y el propósito que hay detrás de él.

Esta es la razón por la cual Baal HaSulam escribió que debemos estudiar todo el proceso hasta el final. De hecho, mientras que en el camino la fruta codiciada siempre parece inmadura, en mal estado, dañada, igualmente lo parece cualquier otra cosa que todavía no ha alcanzado su estado final.

No recibiremos verdaderas respuestas a nuestras preguntas hasta que alcancemos la meta, el fin de la corrección. Cada pregunta que tenemos es un vacío, una vasija, en la que debemos recibir el llenado, el cual es en realidad la respuesta. Por lo tanto, las preguntas sobre el significado y propósito de nuestra existencia se llenan de respuestas sólo después de que hayamos alcanzado la meta final.

(80526)
De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 6/14/12, El Zóhar

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Responsables de todos

En el artículo “Matan Torá” (la entrega de la Torá), Baal HaSulam nos dice bajo qué condiciones fue entregada la Torá al pueblo. En primer lugar, debe haber un grupo de personas que quieran ser como un hombre en un corazón. Los sufrimientos que han estado atravesando no dejan otra opción y ellos ven que tienen que escapar, pero deben escapar conscientemente. No es una huida ciega del dolor, porque los sufrimientos vienen de una fuerza especial, del Creador, de acuerdo con Su plan, y dentro de ellos hay una meta específica.

El Creador provoca los sufrimientos a propósito. Se nos dice: “Yo he creado la inclinación al mal“, lo cual significa Yo he creado a Faraón quien acerca a los hijos de Israel al Creador. La inclinación al mal es llamada “ayuda en contra”, puesto que evoca y empuja a la persona a conocer la fuerza que la maneja. La persona se pregunta: “¿De dónde viene todo este mal? ¿Por qué estoy sufriendo?” Con el tiempo la búsqueda la lleva a la pregunta principal: “¿Cuál es el significado de mi vida?” Y más adelante: de “Cuál es el significado de la vida”, la persona entonces alcanza la sabiduría de la Cabalá.

Así llega ella a recibir la Torá y comienza a entender que tiene la necesidad de cambiar algo. En vez de cambiar el mundo al tratar de “doblegarlo” por sí misma, la persona entiende que el mundo es una réplica de sus atributos internos. Cámbiate a ti mismo y el mundo cambiará.

Esto es lo que les decimos a todos: Nosotros tenemos que corregir a la persona y no al mundo. Por supuesto, no hablamos acerca de la percepción de la realidad, del hecho de que la imagen externa esté determinada por nuestra interioridad. Esto no puede explicarse por el momento, aunque ya hay alguna evidencia científica de eso. En general, la persona ya entiende que hoy en día ella tiene que corregirse. Entonces está lista para recibir la Torá como una especia “para condimentar” la inclinación al mal por medio de este método, para que tenga buen sabor.

Finalmente, tenemos que poner la forma de otorgamiento en el deseo original de recibir. Si la persona está preparada para eso, recibe la Torá, es decir, el método de corrección, y comienza a trabajar. Entonces ella entiende la esencia de la condición que se le dio: qué significa la garantía mutua, qué es la unidad general, y qué simboliza la meta final de “amar a tu amigo como a ti mismo”. En el camino para alcanzar esta meta, la persona descubre su misión, que es definida como “un reino de sacerdotes” y una “nación santa”. En otras palabras, ella tiene que cumplir lo que se nos dice, no sólo con respecto a sí misma, sino también ser responsable del mundo entero. Al juzgarse a sí misma y al mundo entero en una escala de mérito, la persona se aplica correctamente su potencial para el bien de los demás haciendo lo que tiene que hacer, es decir, difundir el método de corrección alrededor del mundo.

Entonces ella misma se corrige, puesto que no tiene necesidad de nada más que eso. Es lo suficiente con vivir trabajando para la corrección general, lo cual es llamado “un reino de sacerdotes”. Los sacerdotes no tienen bienes corporales, “Dios es su patrimonio”, lo cual significa el nivel de pureza de Bina. La persona también debe verse a sí misma en este nivel sublime, donde el bien de otros es su única preocupación por encima de todas las otras preocupaciones, y la única meta por encima de todas las demás metas. A pesar de que aparecen diferentes deseos no deseados lleguen y de las interrupciones globales, todo es de esta manera para que por encima de ellos la persona pueda responsabilizarse del mundo entero. De lo contrario, no tendrá nada en que trabajar.

Al cumplir la misión de un “reino de sacerdotes” y “una nación santa”, la persona cumple con la idea de la garantía mutua. El punto no es que vayamos a ser responsables de los demás y que los aferremos en el camino de la corrección. No, nosotros estamos avanzando hacia la garantía mutua con el mundo entero, somos responsables de todos, y si no los corregimos, nuestro trabajo no puede ser completado.

(80475)
De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 6/13/12, “Arvut” (Garantía mutua)

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Construyendo un entorno para todos

Porción semanal de Torá – 06.15.12

El Libro del Zóhar, porción semanal de Torá “Koraj”, extractos seleccionados  

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La ilusión de una ganancia personal

Pregunta: ¿Cómo se supone que debemos ayudarnos unos a otros? Digamos que soy un agricultor y la mayoría del tiempo no me comunico mucho con otras personas. ¿Cómo podría otorgarles?

Respuesta: Dime, ¿por qué y para quién trabajas la tierra? Nosotros pensamos que trabajamos por nuestro propio bien, pero de hecho eso no es lo que está sucediendo. Hace mucho tiempo, los humanos estaban en el nivel animado pensando sólo cómo alimentarse a sí mismos. Ellos no sentían que fueran parte de los demás ni tenían un sentido de comunidad. Pero con el desarrollo de nuestros deseos de recibir, la gente ya no fue capaz de proveer para sí misma. Entonces, uno se convirtió en un granjero, otro en pastor, y otro trabajó con herramientas. Se nos dice: “Vayan y ganen unos de otros”. Nuestros deseos se volvieron más complejos, en consecuencia, nuestro mundo se hizo más complejo.

En última instancia, nosotros creemos que nos servimos a nosotros mismos, pero de hecho, en realidad servimos a otros. Estamos bajo la ilusión de que actuamos para nuestro propio beneficio, pero en realidad, se trata de un malentendido. Realmente, trabajamos para obtener nuestro sueldo, que no es otra cosa que un engaño. De hecho, trabajamos para otorgarles y proveerles a otros.

Por ejemplo, tú cultivas tomates y todo el día estás pensando cómo venderlos y qué ganarás. Así que recuerda, si no te consideraste a ti mismo a través del prisma engañoso de egoísmo, verás que estás simplemente tratando de encontrar una manera de ayudar a que los demás se beneficien. Tú te contienes por una falsa ilusión de que todo lo que haces es obtener ganancias, puesto que no conoces otra forma de motivarte, porque aun no sabes cómo el hecho de preocuparte por los demás servirá para este propósito. Bueno, puedes permanecer bajo la impresión de esta mentira si lo desea.

En realidad, el afán de lucrarte es un fraude completo. Pronto colapsará el sector bancario, y tú podrás ver esto. Del mismo modo, nosotros animamos a los niños o engañamos a un burro al colgarle una zanahoria frente a su hocico para hacer que trabaje.

Pregunta: Así pues, ¿un cabalista cultiva tomates, gana medio millón por la venta de ellos, y piensa constantemente cómo utilizar este dinero para el beneficio de los demás?

Respuesta: ¡Por supuesto! De lo contrario, él no estaría trabajando en aras del otorgamiento. ¿Qué tipo de un cabalista sería?

Comentario: Pero, las personas están construidas de tal manera que la mayor parte del tiempo no piensan en esas cosas.

Respuesta: Las olvidas constantemente debido a que tu percepción no está relacionada con el otorgamiento por ahora. Una madre siente a su hijo dentro de sí misma, por lo tanto nunca se olvida de su bebé. Internamente, ella nunca se separa de su hijo, simplemente no puede cortar el cordón umbilical que los conecta. Espera, tú también descubrirás que el cordón que te une con los demás.

Comentario: Pero incluso de manera egoísta, yo no sueño con mi futuro sueldo todo el día.

Respuesta: ¡Eso es correcto! Sin embargo, piensas constantemente en los diversos placeres que te atraen. Un experto recibe la satisfacción sensorial e intelectual de hacer bien su trabajo. Con el tiempo, encontrarás que estás trabajando para el beneficio de los demás. Todos nosotros somos trabajadores del Creador, estamos dándonos  unos a otros todo lo que podemos en contra de nuestra voluntad y no reconocemos nuestro otorgamiento. En vez de un cuadro del mundo hermoso y perfecto, nosotros vemos una imagen perversa y malvada, que altera la realidad en su completa oposición.

Finalmente, nosotros tenemos que “eliminar la ceguera” y levantar el velo del ocultamiento. Nada cambiará, a excepción de nosotros, pero cuando tú cambies, verás un mundo invertido.

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De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 6/7/12, “Arvut” (Garantía mutua)

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Lo que hagamos hoy tendrá eco mañana en el mundo