Condiciones para aquellos que exigen la vida

Se nos dice en la Torá que al pie del Monte Sinaí, el Creador le dice al pueblo de Israel: “y ahora si ustedes deciden escucharme a Mi y mantener Mi pacto, serán personas privilegiadas por sobre todas las naciones”. Hay una condición para esto: “Les daré la Torá, lo cual significa el método de la corrección, si entienden tienen que cumplir la fórmula de la corrección, el plan de la corrección”.

El Creador lo da todo, las instrucciones y su cumplimiento, pero tú tienes que saber hacia dónde te diriges. Aquí se requiere cierto compromiso de parte del inferior, quien se comprueba a sí mismo: ¿está él de acuerdo con eso? Y si todavía no ha alcanzado el nivel del acuerdo, entonces puede volver a ocurrirle el exilio en Egipto y eventualmente nos encontraremos una vez más al pie del Monte Sinaí enfrentando la misma condición.

El acuerdo en nombre del inferior simboliza la necesidad de explicación, él necesita saber que realmente quiere esto y nada más. Incluso si no se le diera una condición tan estricta, aun así la aceptaría con su corazón y alma, pidiendo por ella y deseándola. La condición que le fue dada, le ayuda a aclarar lo que tiene que hacer realmente.

Así que ¿Por qué no llega la persona a la reunión en el Monte Sinaí con una solicitud precisa: “¡quiero ser corregido!, por favor, dame la Torá y la conservaré, a fin de brindarte alegría a Ti…”? El punto es que la persona alcanza esto como resultado de la ruptura. Ella tiene una deficiencia, pero no puede aclarar las cosas independientemente y así la Luz tiene que actuar primero. Por la Luz que se le revela, la persona siente la oscuridad, su punto en el corazón sube al Monte Sinaí y al mismo tiempo al pie de la montaña construye el “becerro de oro”. De hecho, ¿cómo pueden  todos sus otros deseos estar de acuerdo en elevarse al mismo nivel en el cual él ya está listo para trabajar en el otorgamiento, al realizar el trabajo de los sacerdotes?

La persona debe descubrir el área de su futuro trabajo, todo el grosor de la “montaña” desde la cima hasta la base. Por lo tanto, ella enfrenta esta condición. Ella puede negarse y “morir”, es decir, quedarse en el deseo de recibir, regresar a Egipto. El pueblo de Israel le exigió esto a Moisés más de una vez durante el viaje en el desierto. El ego constantemente pide volver a Egipto ya que Egipto es representado como una tierra fértil y abundante. Todo tenía abundancia allá, así que ¿cuál era el problema?

Egipto llena los deseos egoístas al máximo. A ellos nunca les faltó nada allá, excepto una cosa: Según la medida en la que has evolucionado tú sientes la oscuridad y el sufrimiento y entras en los “siete años de hambruna”, pero es hambre espiritual, una sed espiritual, en la cual no hay nada que reviva tu alma, sino sólo tu estómago. El deseo de recibir está lleno, pero en cuanto al deseo de otorgar, éste está en el exilio y en la muerte.
(80273)
Desde la 4º parte de la Lección Diaria de Cabalá del 6/11/12, “Arvut” (Garantía mutua)

Material Relacionado:
Todo el mundo está ante el Monte Sinaí
Todo depende del deseo de la persona
La llegada del ángel de la muerte

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta