Un hilo de vida

Nosotros crecemos sólo con la ayuda del entorno, como niños que toman ejemplos de los adultos. Según el grado en que yo aprecie mi entorno, este servirá como un ejemplo para mí. Si veo a los que me rodean como personas ordinarias, no mejores que yo, ¿Qué puedo aprender de ellos?

Si yo trabajo en mí mismo, en mi ego con el fin de elevar a los amigos, los veo como los emisarios del Creador. Después de todo, aparte de la persona sólo existe el Creador, como se nos dice: “No existe nadie más aparte de Él“. En un entorno así, yo puedo crecer.

Crezco precisamente con el entendimiento de que no existe nadie más aparte del Creador. Tengo que verme constantemente como en contacto con el Creador, y como un resultado, revisar cuales atributos y pensamientos me separan de Él en “palabras” y especialmente en “obras”.

Esto se entreteje y se vuelve una petición, una plegaria, porque la persona comienza a temer el desconectarse del pensamiento y de esta sensación que puede ser justo la primera, y muy débil sensación de conexión con el Creador. Si me las arreglo para sentir el fino hilo que me enlaza con el Creador, debo tener cuidado de que no se rompa o desaparezca. Ninguna interrupción puede negar el reconocimiento que tengo de estar enlazado al Creador mediante este fino hilo.

Este temor comienza a vivir en mí, y entonces acepto todas las dificultades y problemas que surgen en mis pensamientos extraños, deseos, y confusión, lo tomo como un “compañero”. Veo que el Creador me envía todo esto con el fin de superar los obstáculos y reforzar nuestra conexión.

Yo no puedo superar ningún obstáculo por mi cuenta, y debo pedirle al Creador que me ayude. Entonces el Creador me da poder, y en vez de un hilo que nos une, ¡ya son dos!

Entonces viene otro obstáculo y gracias a este, recibo un tercer hilo. Así, gradualmente, los hilos se entrelazan y se convierten en una gruesa cuerda que me ata fuertemente al Creador.

No debo pedirle que “semueran todos los males que se me revelan”, lo cual significa que todos los obstáculos desaparezcan. De otra manera, ¿cómo construiría mi conexión con el Creador? Tengo que pedirle que el mal sea “reformado” y dirigido al Creador, lo cual significa usar esos obstáculos, y al elevarme por encima de ellos, reforzar mi contacto con el Creador.

Si soy constantemente cuidadoso de preservar y reforzar el hilo que nos une, este gradualmente se convierte en un conducto a través del cual fluye la energía de vida.

Al principio recibo el poder de vida sólo desde la sensación de mi conexión, pero más tarde comienzo a aprender su carácter, sus diferentes rostros, sus diferentes formas. Acumulo experiencia: ¿Qué obstáculos afronté, cómo los superé, gracias a qué petición, cómo arregla el Creador esos obstáculos con el fin de volverlos los hilos que nos unen? Así aprendo cómo me trata el Creador, cuando yo convierto los estados negativos en positivos.

Trabajo sobre este contraste entre negro y blanco: Una vez, veo el rostro iracundo del Creador sobre el fondo de alguna molestia, y una vez, sus amables y amorosos ojos. Entonces comienzo a conocerlo de acuerdo a esas dos apariencias, como un padre que algunas veces se dirige a su hijo con un rostro sonriente y amoroso, y otras veces luce estricto, y así le enseña.

Yo refuerzo constantemente la conexión entre nosotros, y los niveles de esta conexión determinan los niveles de la escalera espiritual. Al principio la conexión es muy débil, apenas lo suficiente como para aferrarte a Él como un embrión en el vientre de su madre. Pero más tarde, la persona comienza a ser más activa, un estado llamado Yenika (amamantamiento). Entonces ella se vuelve un “adulto”, lo que significa que sabe cómo usar esta conexión de forma consciente; ella la evoca más o menos y a través de esto, recibe la Luz para una cierta meta.

Todo esto depende de cuán fuertemente se aferre la persona al grupo, que le proporciona apoyo, y de donde aprende constantemente. Entoncesse forma una conexión a partir del cabello de esos diminutos hilos que son creados por sus inagotables esfuerzos, al no permitir que esta conexión se rompa ni un momento, lo cual lleva a la persona a la revelación. Pero todo el trabajo comienza del temor reverencial a que la conexión de la persona con el Creador pueda cortarse.

(79358 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 30 de Mayo del 2012, Shamati # 61)

Material Relacionado:

Ama a tu prójimo como a ti mismo
Eleva tus deseos a un nuevo nivel
¿Hacia dónde nos lleva la garantía mutua?

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Próximas Entradas: