¿Una llanta desinflada o un deseo desinflado?

Pregunta: ¿Cómo puedo ver la situación actual como insoportable para anhelar para el siguiente estado?

Respuesta: Tú para eso necesitas la Luz. ¿No sentimos a veces que no podemos soportar esto? ¿No nos torturamos cuando vemos que estamos desperdiciando nuestras vidas al usarlos a todos para nuestro propio beneficio? ¿No nos condenamos por querer descansar y mirarlos a todos hacia abajo?

Sin embargo, no podemos juntar todos estos sentimientos. El problema es que la persona piensa que puede hacer algo por sí misma.

La persona tiene éxito y es muy afortunada si entiende que sin la Luz, no puede hacer nada. La persona no debe buscar en sí misma, sino, por el contrario, debe decir, como está escrito: “Ve y dile al artesano que me hizo”. Deja que la Luz te corrija, esta es la única opción.

El Creador quiere evocar y empujarte a que te contactes con Él por medio de todos los malos sentimientos que Él te envía. Esta es la razón por la que creó el mal: para que utilicemos la Torá, la Luz, como una “especia”, como un medio para la corrección.

Así que cualquier cosa mala que te suceda, te da la oportunidad de volverte hacia el Creador. Sin embargo, si tú no te vuelves hacia Él, si buscas ayuda en otro lugar, esto es llamado “otros dioses”, como si no fuera Él aquel que te envió estos problemas.

Aquí es donde entra el grupo, en la creación de una perspectiva consolidada, de un claro entendimiento de que todo lo que recibimos proviene del Creador. En el momento en que sentimos una falta o un defecto, debemos volvernos hacia Él. Si este es el enfoque general, entonces yo no me olvidaré de esto.

Nosotros olvidamos estos simples hechos en nuestro trabajo espiritual, porque no nos aseguramos de que éste deberían ser el protocolo general común, la atmósfera general en el grupo. Si no lo hicimos, no perderíamos el tiempo.

Pregunta: Sin embargo, yo me vuelvo hacia el Creador no con el fin de que Él resuelva mis problemas corporales, sino para que Él me ayude a exigir una mayor conexión puesto que la conexión es la solución. Respuesta: Sí, la solución es, en efecto, en la conexión entre nosotros. El Creador te envía un problema de tal manera y nivel que tu lo identifiques como un problema.

Si te envía un problema en su forma verdadera, como falta de otorgamiento a los amigos o falta de amor, entonces en ese momento no podrías sentirte mal por ello. Así que, en vez de este, Él te lo presenta de manera diferente.

Tú no te esforzaste mientras podías trabajar en la conexión entre nosotros, y esta corrupción se te muestra como un problema externo totalmente diferente, como un neumático desinflado por ejemplo. Sales en la mañana y ves que tienes una rueda pinchada, así que maldices la vida y al Creador, y cambias la llanta con el neumático de repuesto, si es que los tienes.

Por lo tanto, el verdadero problema adquiere una forma diferente que te permite sentir tristeza y dolor. Ahora, además de las acciones exteriores necesarias, tu trabajo consiste en comprender que el Creador te ha llamado, puesto que no estás conectado con los amigos y no revelas la Luz. De lo contrario, ¿Para qué necesitarías los problemas?

Pregunta: Entonces, ¿cómo puedo dirigirme ahora al Creador? Después de todo, el Creador es una fuerza, la ley de la naturaleza, es inútil rezarle y pedir de Él.

Respuesta: “Orar” no significa pedir algo de Él de la forma en la que nosotros lo vemos. Al orar, yo descubro una deficiencia dentro de mí y una necesidad de que la Luz venga e influya en mí. Orar significa descubrir una deficiencia dirigida hacia la corrección, al llenado correcto, el cual realiza la fuerza de otorgamiento, la Luz. Este es el atributo de otorgamiento por medio del cual quiero ser llenado. Esto se llama oración.

Sin embargo, yo nunca descubro tal deficiencia. En cambio, siento que me falta algo. ¿Cómo es posible voltear la deficiencia egoísta, el hecho de que me falta algo, en una deficiencia del atributo de otorgamiento? Este es nuestro trabajo interno denominado el “trabajo de Dios”. Cuando, junto con los amigos, yo paso de una deficiencia corporal para mi propio beneficio, a una deficiencia espiritual por el atributo de otorgamiento, yo evoco la Luz que Reforma, y mi deseo se llena.

(81454 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 6/26/12, “Introducción al Libro del Zóhar”)

La Luz es seimpre la respuesta a una petición
Continúa por el camino con paciencia y obstinación
Qué pedir cuando sentimos dolor

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