Borrando las diferencias en el trabajo espiritual

Pregunta: ¿Qué es Arvut (Garantía mutua) desde el punto de vista de la mujer? ¿Es apoyar y aumentar la importancia de la meta?

Respuesta: Puesto que el mundo ha empezado a descubrir la crisis general, no hay diferencia entre hombres y mujeres en cuanto a alcanzar el mundo superior, en el trabajo entre ellos. Las mujeres también se sientan en los talleres y participan en ellos al igual que los hombres, y experimentan los mismos sentimientos, no menos que los hombres. Por lo tanto, no creo que haya ninguna diferencia entre los hombres y las mujeres.

A mí me parece que todo eso está desapareciendo gradualmente. Todas las diferencias anteriores se volverán más internas. Esto significa que dentro de cada uno de nosotros hay dos líneas, un hombre y una mujer, y nosotros tenemos que unirlos de nuevo en una línea común, en ese mismo Adam (humano) que fue creado, no como un hombre o una mujer, sino como incluidos ambos desde el principio, esto se entiende que tanto la naturaleza del hombre y la de la mujer operan en él.

Cuando Rabash comenzó a escribir sus artículos, se los dio a un grupo de mujeres, y las mujeres los leyeron y los discutieron. Esto significa que él estaba preocupado por la forma en que los percibirían.

En  los tiempos de Rabash, tuvimos que ampliar tres veces el salón hecho especialmente para las mujeres donde asistían y escuchaban nuestras clases. Estoy convencido de que hoy en día no hay ningún problema con la presencia de la mujer en su apoyo y su participación activa e igualitaria con los hombres. Yo simplemente no creo que haya diferencias especiales, y con los años, veremos cada vez menos. Sin embargo, en los lugares donde los hombres se conectan y se abrazan, no hay lugar para las mujeres, pero esto se debe a que estas molestias existen en nosotros.

Y si las mesas están dispuestas una al lado de la otra, incluso en el mismo salón, o en dos salones diferentes, es sólo para que no nos distraigamos en el nivel corporal, para que no nos molestemos unos a otros. Y así, no hay ninguna diferencia. Personalmente no me siento por dentro que haya diferencia. Y además de eso, yo escucho las respuestas de las mujeres en los talleres que organizamos los domingos y veo cuánto comprenden ellas la esencia y cuanto captan todo lo que sucede, no menos que los hombres. Así que no hay necesidad de prestarle atención a esto.

Tenemos que diferenciar entre las mujeres y los hombres sólo en una cosa. El hecho de entrar en la organización de mujeres y de trabajar en ella, es sólo para las mujeres. En todas las demás cosas no debe haber una separación. 

(81945 – De una Charla durante la comida en Toronto del 6/19/12)

Material Relacionado:
¿Qué es “el pecado”? El pecado femenino
Perdón, ¿qué tiene que ver con esto la humanidad?
“Mujer” y “hombre” son dos fuerzas que conducen al Creador

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta