Por delante del tren

Pregunta: La psicoterapia de grupo tiene una noción del grupo como un modelo del mundo, un círculo integral. Cuando una persona le proporciona al círculo cierto modelo de comportamiento o una opinión y recibe una reacción a ello, de alguna manera completa la integralidad de la imagen, la cual él no ve sin esas personas. En general, este es el trabajo principal en la terapia de grupo ¿Usamos esto en el método de formación integral?

Respuesta: También lo usamos.

Hoy es una costumbre trabajar de forma colectiva, porque una sola persona no puede hacer esto. Sólo personas especiales, los genios, pueden trabajar solos, nosotros ya vemos que el grupo inicia la lluvia de ideas.

Pero algo diferente sucede aquí.

Cuando operamos al nivel de un equipo de futbol, un equipo de investigación, un equipo de doctores, etc., colectamos su opinión común en reuniones donde se reúnen y llegan a cierto denominador común. En un equipo de doctores, esta opción promedio es considerada la más confiable para diagnosticar a un paciente, y en un equipo de físicos es usada para el avance científico. Y esas reuniones, conferencias, y discusiones se repiten para la siguiente etapa.

En el método de formación integral, cuando absorbemos información el uno del otro, en oposición mutua y en conjunto con hacer corresponder sus opiniones, cada uno nos desarrollamos mutuamente y llegamos a cierto denominador común que ya es más elevado. En otras palabras, no simplemente añadimos todo lo que tiene cada uno a mitad de una mesa redonda, sino que cada uno de nosotros se enriquece de todos los demás al conectarse aleatoriamente el uno con el otro.

Al final, digamos que me vuelvo como mis nueve socios, me vuelvo un compuesto de los diez de nosotros. Lo mismo sucede con todos los demás, pero cada uno mantiene su base; en otras palabras, sigo siendo yo mismo, pero adquiero el conocimiento, las sensaciones, y el alcance de otras nueve personas. Ya comienzo a ver a través de ellos.

Y aquí ya desarrollamos una interacción muy seria entre nosotros. Cada uno de nosotros incrementa su poder individual, su opinión, conocimiento, sensaciones, etc. diez veces.

Todo esto es trabajo regular de grupo en el cual existen varios métodos recíprocos de interacción en los que compartimos con el grupo, y entonces, cuando nos dividimos en grupos, interacciones estrictas suceden entre nosotros en las que parecemos colisionar chispas entre nosotros y nos forzamos a alcanzar ciertos estados críticos. Nosotros usamos todo esto.

Pero el método integral usa otros métodos, porque no estamos interesados en alcanzar la máxima realización de deseos y mente en nuestro nivel animado, corporal, egoísta. Estamos interesados en ascender al próximo estado.

Nos reunimos, nos sentamos juntos, y discutimos problemas con unidad, conexión, y diferentes actitudes.

Pero lo principal es que existe un movimiento interno hacia la conexión y unidad en nuestras discusiones en lugar de enriquecimiento de acuerdo al principio de “tomaré de todos los demás”. Aun cuando esto también existe: quiero tomar de todos los demás la fuerza para avanzar, la meta de la unidad, porque cada uno de ellos tiene un movimiento individual hacia esta meta, y necesito toda esa fuerza.

Y así, cada uno se beneficia de todos los demás; en otras palabras, en lugar de diez, obtenemos 100 personas ya que cada persona consiste de diez. Incrementamos diez veces nuestra aspiración común hacia la unidad.

Y aparte. Con todo tipo de conversaciones cruzadas, frases, y charlas, dentro de ellos está lo más importante: Abro mi boca y escucho, abro mis oídos y escucho, con el sólo propósito de unirme con ellos en el interior en un todo único. Más importante es cuando existe una enorme presión para crear algo común fuera de cada uno de nosotros, dentro de nuestra información común, para que esta unidad esté por encima de nosotros, para crear una comunidad, que nos mantenga dentro de ella como gotas de agua, las cuales se funcionan en una sola gota común que ya no puede ser dividida. Este es el tipo de estado al que queremos llegar.

Cuando tratamos de hacer esto y conducimos nuestros deseos a través de nuestras conversaciones, despertamos la fuerza interior de la naturaleza, la cual mantiene unido de manera integral a todo el universo. Si hacemos esto, resulta que nos formamos bajo la influencia de esta fuerza de la naturaleza.

Comenzamos a despertar el poder que siempre nos desarrolló evolutivamente y nos empujó hacia adelante. Ahora ya no nos impulsa desde atrás con el sufrimiento, como lo hacía antes, sino que nos dirigimos hacia este, y lo obligamos a que tire de nosotros hacia adelante.

Existen personas, que no desean estudiar, y siempre son impulsados “con una vara desde atrás”. Existen personas que siguen el programa. Y existen personas que van por delante del programa, quieren más y más.

Queremos avanzar rápido, esforzarnos por ir hacia adelante por nuestra cuenta, y obligar a la naturaleza a que haga esto. Esta es prácticamente la esencia de todo el método.

En otras palabras, usamos conscientemente la misma fuerza de la naturaleza, y de esta manera avanzamos por delante del tren. Pero esto nos ayuda a liberarnos del sufrimiento que nos empuja desde atrás y esto acelera nuestro desarrollo. Cuando despertamos esta fuerza de la naturaleza, y esta nos influye, vemos cómo pasamos por esas etapas, comenzamos a aprender este programa, vemos la influencia de esta fuerza, y nos familiarizamos con ella.

De pronto entramos a la parte de la naturaleza, donde existe todo este enorme mecanismo: fuerzas, campos, sistemas de gobierno de nuestro mundo, etc. Vemos lo que hace que los átomos y las moléculas tengan un momento giratorio, lo que hace que todo se conecte, y como operamos a través de todo nuestro viaje, cómo ahora soy capaz de mover mis brazos, ¡ya que todo esto viene de ahí! Las Fuerzas Naturales nos mueven, y esta es la manera en que operamos.

En otras palabras, nos elevamos al nivel de la toma de decisiones, el nivel, donde opera el sistema de gobierno, y comenzamos a moverlo, comenzamos a familiarizarnos con este, y volvernos sus participantes activos. Prácticamente, ya no prestamos atención a lo que sucede con nosotros en el nivel de este mundo. Este mundo parece desvanecerse de nuestras sensaciones porque ya existimos en el nivel de las fuerzas, y no en sus consecuencias. Y es por ello que esto se vuelve lo más importante para nosotros; ya existimos en esto. Es como adaptarse al siguiente nivel, la próxima dimensión.

Esto es hacia lo que la humanidad necesita elevarse. Este estado es llamado “Adam”, “Hombre”, el cual prácticamente no existe en nuestro mundo. En nuestro mundo, somos simplemente animales racionales porque servimos a nuestra parte corporal, animal.

En realidad, el método integral es muy simple y muy práctico. Hoy realmente necesitamos realizarlo.
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De una “Charla acerca de la formación integral” #33, 25/5/12

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