Riendas para el ego

El deseo de recibir no puede ser aguijoneado con la “brida y las riendas” de su jinete. Debe estar bajo el control de alguien, como un burro al que se le da un saco de grano, con anteojeras, y es dirigido en una dirección. Sólo entonces puede trabajar el deseo de recibir.

 Nuestro avance y nuestra corrección ocurren sólo mediante la Luz. La Luz nos maneja al incrementar la presión algunas veces y algunas veces al dejarnos sentir algo de libertad. Pero nosotros tenemos que sentir y entender dónde exactamente se nos da esta libertad. Es posible que donde pensamos que somos libres, no seamos libres en absoluto. Si entendemos dónde podemos reaccionar y en qué exactamente, entonces cumplimos con nuestra participación en nuestro desarrollo independiente.

 Pero antes de que podamos hacer eso, tenemos que descubrir cómo la Luz crea y revive constantemente nuestro deseo de recibir al dirigirlo directamente y mantenerlo con la rienda corta. Todas sus acciones están dirigidas de manera que el deseo se impresione por las acciones de la Luz sobre este, y en lugar de sentirse sólo bien o mal, comenzará a averiguar: “¿Por qué me siento bien y por qué me siento mal, por qué una sensación cambia hacia otra sensación, qué se requiere de mí, y cómo puedo evitar la mala sensación y atraer la buena sensación?”

 Esto significa que tengo que saber qué es bueno y qué es malo para mí, y cuál es el plan de Aquel que cambia mis sensaciones de un extremo a otro ¿Cómo puedo encontrar y percibirlo a Él, cómo puedo descubrir Su plan y entender Su intención? En general, todas esas preguntas egoístas surgen del hecho de que me siento mal en esta vida, ya que de otra manera el deseo de recibir no hubiera sido evocado. La mala sensación es una sensación de deficiencia que requiere de un llenado.

Al principio no me siento tan bien como antes. Entonces se vuelve cada vez menos placentero, hasta que finalmente el nivel de placer llega a ser cero. Entonces se vuelve cada vez peor, hasta que se vuelve insoportable. Esto significa que los estados en los que estoy, pueden ser muy diferentes yendo de muy malos a muy buenos.

Así la Luz juega con mi deseo de recibir y trae cambios todo el tiempo, de manera que el deseo aprenda acerca de sí mismo y acerca de diferentes llenados. Tras haber percibido suficientes discernimientos internos, la persona puede estabilizar su actitud hacia Aquel que los convoca y quiere descubrirlo a Él. Esto se debe a que Él es la fuente de todo el bien y el mal en la vida del deseo de recibir. Así avanzamos.

(81337 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 18 de Junio del 2012, Shamati # 8)

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