Cómo Apurar A Un Burro: Tirando De Él Y Empujándolo

De parte de los seres creados, es decir de todos nosotros, existe sólo una acción que podemos llevar a cabo: aspirar a la unidad. Más o menos, entendemos el sistema en el cual todos existimos y nos damos cuenta de por qué nos esforzamos para actuar así.

Nosotros no nos unimos en aras de crear o ganar nada, ni construimos un equipo de personas que culminarán algunas tareas terrenales como acostumbramos a hacer en este mundo. Nos unimos para atraer sobre nosotros la Luz superior que realmente nos unirá y se manifestará dentro de esta interconexión.

El hecho de que dediquemos tanto tiempo a la exploración de varias formas de comportamiento en el grupo, sólo puede ser explicado por nuestra confusión. En realidad, todo lo que se requiere de nosotros es una sola acción y nada más.

La Luz también realizará una sola acción que corresponderá a nuestros esfuerzos. Sin embargo, nosotros tenemos que hacer el máximo esfuerzo. Yo debo siempre imaginar que estoy en un cierto nivel y que quiero elevarme al siguiente. Necesito aplicar un esfuerzo que corresponda a la diferencia (∆) entre los dos niveles.

 

Esta escalera es discreta. Y es por eso que mis esfuerzos no son suficientes. Necesito ser inspirado y forzado; necesito ser obligado, molestado, y empujado hacia ello.

Con la ayuda del entorno, tenemos una tremenda oportunidad de generar fuerzas negativas que nos empujen hacia adelante, que nos “pinchen” un poco, nos causen algún dolor menor, y creen problemas. Por otra parte, éstas deben activarnos y tirar de nosotros hacia adelante y producir una buena sensación en nosotros y hacer que estemos seguros de que algo enorme y maravilloso nos espera.

Estos movimientos deben ser construidos en base al dolor y los celos, en base a las cualidades inherentes a nuestra naturaleza. Yo quiero provocar que esas fuerzas trabajen en mí de manera que me moldeen correctamente y hagan que las fuerzas negativas se unan detrás de mí y me empujen hacia adelante al estimularme por detrás. Un estímulo es una vara afilada con la cual se empujan los burros para ir hacia adelante. En correspondencia, yo quiero que esos estímulos empujen mi “burro”.

Además, yo quiero ser empujado hacia adelante. Necesito que mis alrededores me recuerden permanentemente las maravillosas metas establecidas frente a mí, acerca de lo que puedes alcanzarse en esta vida y en este mundo, si conseguimos elevarnos por encima de este hacia la sensación del infinito del siguiente nivel.

Entonces, quiero ser empujado y que se tire de mí hacia adelante al mismo tiempo. Si estoy en el entorno y puedo despertarme en relación a ello como se describió anteriormente y si el entorno también está listo para actuar similarmente en respuesta, es decir si el entorno está actuando de esta manera en relación a mí, en relación a otros, todos juntos en relación a todos y cada uno, entonces seremos capaces de provocar suficiente tensión interna la cual será igual a la delta (∆), la brecha entre los dos niveles.

Señalemos nuestro nivel actual como un cero (0); el siguiente nivel será señalado como uno (1). Nuestro estado actual es un periodo de preparación para el nivel uno. Es la fase más difícil y poco placentera ya que somos como gatitos ciegos que no sienten o saben nada. Tenemos que seguir a ciegas lo que está escrito en los libros. Ni siquiera tenemos que entender lo que está escrito en ellos. Así es como avanzamos ya que la corrección en realidad comienza de cero.

La Luz nos impacta constantemente, y tan pronto como llegamos al nivel del umbral, ésta comienza a cambiarnos: altera nuestro ego en su opuesto, en otorgamiento. Debido al poder del otorgamiento, en vez de ser repelidos mutuamente, comenzamos a contactarnos y unirnos con los demás, creando así un sistema de interconexión.

Tan pronto como logramos crear este tipo de sistema justo en el primer nivel de nuestra interconexión, la Luz surge dentro de este y llena el espacio que siempre estuvo presente entre nosotros. La única diferencia es que previamente solíamos rechazar a los otros, y ahora dentro de este nuevo espacio tratamos de hacer contacto con otros más allá de nuestros egos, y el espacio está siendo llenado con la Luz. Esto es lo que llamamos la revelación del Creador.
(85864)
De la Lección 1 Congreso en Kharkov del 8/17/2012

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