Cuando ser colmado en la tumba

Baal HaSulam, “Matan Torá” (La Entrega de la Torá): De hecho, sé que por esta razón, la Torá no fue dada a nuestros santos patriarcas, Abraham, Isaac y Jacob, sino que fue retenida hasta la salida de Egipto, cuando ellos salieron y se convirtieron en una nación entera de seiscientos mil hombres de veinte años de edad en adelante. Para entonces, a cada miembro de la nación se le preguntó si estaba de acuerdo con ese trabajo exaltado. Y una vez que todos y cada uno en la nación estuvieron de acuerdo con ello en cuerpo y alma, y dijeron: “Haremos y escucharemos”, entonces llegó a ser posible guardar la totalidad de la Torá, y lo que antes era imposible se hizo posible.

Al principio, todos participan individualmente en el grupo y no lo hacen voluntariamente sino porque se ven obligados a hacerlo. Vemos que nosotros irrespetamos nuestras obligaciones con nuestros amigos, irrespetamos la opción de ser considerados con todos y de seguir el camino espiritual. ¿Hasta qué punto entiende la persona que su progreso depende totalmente de su cooperación mutua y de su relación con los demás, que depende de que ella se eleve por encima de su ego, por encima de su debilidad y de su pereza? ¿Al menos ella busca los poderes de la cooperación general y del quehacer general?

Si nosotros mantenemos estas condiciones, entonces, de un conjunto de personas corrientes nos convertimos en un grupo. Luego, como en el exilio en Egipto, experimentamos diferentes períodos, buenos y malos, trabajamos duro y tenemos que convertir esto en trabajo santo para el Creador. Aquí todo depende de cuántas personas pueden identificar el lugar en el que pueden cumplir con la meta.

Aquí no puede haber un éxodo de Egipto a menos que ellos encuentren la deficiencia dentro de ellos, la cual les permitirá unirse más estrechamente. Esto se debe a que la salida de la esclavitud egoísta son los dolores de parto, en los que yo simplemente tengo que alcanzar la conexión, en los cuales estoy mejor muerto que vivo. Entonces yo entiendo que estoy enterrado dentro de mi deseo, de mi ego, como en una tumba. De ahí yo nazco en el interior de la Luz, pero sólo si me conecto con otros. Esta es la única manera que la cual puede tener lugar el parto. Entonces yo alcanzo la entrega de la Torá, es decir que alcanzo la instrucción, la guía, la conexión con los demás.

Aquí no puede haber ningún otro tipo de trabajo ni puede haber un éxodo de Egipto si yo no grito que quiero servirle al Creador. Es con este deseo que Moisés se vuelve hacia Faraón: “Quiero trabajar para el Creador, conectarme en garantía mutua“. Por lo tanto, tengo que salir del ego, elevarme por encima de él, escapar del Faraón. Esta es una obligación, puesto que el siguiente nivel es tan deseable, tan necesario, que yo soy como un embrión en desarrollo que ya no puede permanecer en el vientre de su madre y debe nacer.

Baal HaSulam escribe acerca de ello en el artículo “Y esto es para Judá” diciendo que la futura redención ya está revelada en el nivel anterior, en el exilio. La diferencia entre exilio (Galut, גלות) y redención (Gueula, גאולה) es la letra “Alef” (א), que simboliza al Creador, al campeón del mundo. El Creador no puede revelarse en el exilio, Galut, puesto allí que no puede haber una vasija corregida. Esto se debe a que tú aun estás en tu ego, pero cuando te eleves por encima de tu ego, esto es llamado el éxodo de Egipto, y entonces adquieres la primera vasija espiritual y luego puedes revelar al Creador.

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De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 9/24/12, “Matan Torá” (Entrega de la Torá)

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