La danza que dura eternamente

Estoy muy complacido de que hayamos comenzado a entender la grandeza de la fuerza altruista a través de la conexión entre nosotros, porque en general esta es la única oportunidad de dominarla. Esto sucede cuando nos reunimos en el grupo y comenzamos a tratar de alguna manera de recrear y cultivar el estado de otorgamiento, amor, y conexión mutua entre nosotros. Cuando estamos en garantía mutua, en unión mutua, entonces gradualmente comenzamos a sentir lo que esta adhesión puede darnos y cuán inusual es.

Con base en mi práctica, pienso que lo más importante es sentir algo no terrenal, especial, que surge en la persona. Dentro de esto, comienza a formarse la sensación, la propiedad que antes no le era familiar. Ella sabe que esta sólo puede existir dentro de la conexión con otros.

Entonces esta propiedad puede desvanecerse gradualmente, desaparecer como en la niebla, enfriarse, disolverse, pero la persona aun así retiene el registro de información de este estado, la así llamada Reshimo. Y ella todavía se esforzará por esta, la conocerá, entenderá y recordará. Sin embargo, esto no es suficiente; debemos estimular constantemente esta propiedad y alimentarla, como cualquier órgano corporal que crece, como cualquier propiedad, cuidando de ella todo el tiempo. Si la estimulamos una y otra vez, ésta muestra sus nuevas propiedades, nuevas conexiones, no es como solía ser. Cuando hacemos que aparezca de la oscuridad donde estaba perdida, descubrimos sus nuevas dimensiones.

Es por eso que existen ante nosotros caminos, grados y estados inexplorados. Y en este camino, ciertamente veremos muchas victorias, ascensos, decepciones, y lo que pueden parecer pérdidas. A partir de todo esto, con nuestro esfuerzo constante, con un cierto número de talleres y convenciones, nosotros alcanzaremos un punto en el que esta fuerza que se manifieste la sentiremos y la alcanzaremos tan claramente, tan en nuestro poder que podremos controlarla. Comenzaremos a interactuar con esta y a sentirla de la misma manera que se siente una pareja el uno al otro en la danza.

Esta acción mutua entre la persona, la fuerza de otorgamiento y la fuerza de recepción (el hombre es la línea media), es el estado que espero seamos capaces de alcanzar en la próxima convención, y tal vez incluso antes. Todo depende de cuán intensivamente seamos capaces de desarrollar dentro de nosotros esos estados que hemos experimentado y no olvidarlos. Entonces, todo está ante nosotros.

(89232 – De una lección virtual del 23 de Septiembre del 2012)

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