Por alguna razón yo no tengo ganas de nada

Baal HaSulam, “Matan Torá” (La entrega de la Torá), ítem 8: Este asunto es como un hombre rico que tomó a un hombre del mercado, le dio de comer y le dio oro y plata y todo lo deseable cada día. Y cada día lo colmaba de regalos más que el día anterior. Por último, el hombre rico preguntó: “¿Dime, se han cumplidos todos sus deseos?” Y él respondió: “No todos mis deseos han sido cumplidos, porque cuán bueno y agradable sería si todos los bienes y cosas preciosas vinieran a mí a través de mi propio trabajo, puesto que éstas provienen de ti, y yo no estaría recibiendo caridad de tu mano “Entonces el hombre rico le dijo: “En este caso, no ha nacido nunca una persona que pueda cumplir tus deseos”.

Es imposible librarse de la sensación de vergüenza por medio de algunas acciones externas. La única manera de hacerlo es a recibir con el fin de otorgar.

Pregunta: ¿El estado de Jafetz Jesed no neutraliza la vergüenza? Después de todo, ¿De qué tengo que estar avergonzado si yo sólo deseo otorgar?

Respuesta: Supongamos que tú me trajiste un regalo y yo digo:

– “Tú sabes que yo realmente no lo necesito. No me gusta. ¿Y por qué se lo diste a mí en primer lugar si yo no necesito nada? No quiero tus regalos”.

– “Pero lo intenté muy fuertemente, lo he buscado durante mucho tiempo, yo quería agradarte y expresarte tanto mi amor…”

– “Pero yo no necesito nada, no tenía que venir”.

O bien, yo francamente rechazo a la persona, la odio, o no hay conexión entre nosotros y no siento ninguna necesidad de corregir nada. Esto significa que éste no es un estado de Jafetz Jesed en absoluto.

De hecho, se trata de mi deseo y no de las señales de amor que me muestran las personas a mi alrededor. Cuando estoy en un estado de Jafetz Jesed, significa que todo lo que quiero es otorgar, yo estoy dispuesto a recibir de ti el mundo entero. Tráemelo, tengo las vasijas correctas. Con mucho gusto recibiré todo con amor e infinita alegría y al mismo tiempo permaneceré en Jafetz Jesed.

Se trata de mis vasijas y no de la revelación de la conexión con los demás. Yo puedo no necesitar tu regalo o puedo quererlo realmente, pero asciendo y lo recibo porque yo lo quiero. Asciendo al nivel de Jafetz Jesed y aún más alto y lo recibo en las vasijas de otorgamiento, a fin de otorgarte placer de vuelta.

Nosotros siempre estamos dentro del deseo de recibir, ya sea que disfrutemos o que suframos. Por lo tanto, el estado de Jafetz Jesed no es una pared sin vida que rechaza cualquier recepción. Este es un nivel de corrección de mis deseos de recibir y no me prohíbe en absoluto recibir lo que quiero.

Pregunta: Pero, yo me dedico a la meta de la creación…

Respuesta: Sí, en este estado no necesitas nada y sigues recibiendo un presente y aun así quieres sólo Jassadim. Es el mismo estado pero además de ello tú trabajas con deseos adicionales y añades constantemente nuevas formas.

Este es el trabajo espiritual, es variado y de múltiples capas.

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De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 10/24/12, “Matan Torá” (La entrega de la Torá)

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