Un salvavidas para aquellos que están ahogándose en el mar del egoísmo

Pregunta: Últimamente he perdido todo el interés y el deseo por lo espiritual. Me distancié del grupo, pero el grupo no se olvidó de mí y continuó atendiéndome con amor constante. Por eso, a pesar de todo, decidí venir a la convención de Roma, e hice un enorme esfuerzo para ello. Y aquí, ahora siento vergüenza ante mis amigos que una vez más me han tomado en sus brazos, y me han permitido experimentado su amor con nuevas fuerzas durante estos dos días. Pero, ¿qué tengo que hacer para asegurarme que no tomaré distancia nuevamente después del congreso? Estoy muy preocupado por esto.

Respuesta: Siento mucho todo lo que has experimentado. Pero no hay otro camino sino aceptar que todo proviene de una sola fuente, y nosotros tenemos que estar agradecidos por ambas cosas, tanto por las malas como por las buenas. Estoy muy agradecido con tus amigos que trabajaron tan duro que fueron capaces de traerte de regreso. Espero que de ahora en adelante, todos ustedes sólo vean bondad y misericordia, amor y la calidez que les espera.

Pero aun así, sin importar lo que pase, tienes que mantenerte en el grupo con todas tus fuerzas, porque este es el chaleco salvavidas que ha sido arrojado al mar para los que están ahogándose. No tenemos nada más de que agarrarnos.

Y créanme, ustedes verán a todo el país aferrarse al grupo de ustedes como si se tratara de un chaleco salvavidas. Así que fortalézcanse, ayúdense unos a otros, y continúen. ¡Les deseo éxito!

(89293 – De la 5° comida de la Convención en Italia del 30 de Septienbre del 2012)

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