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Repitiendo las aflicciones

Baal HaSulam, “La Esencia de la Sabiduría de la Cabalá”: … esta sabiduría (la Cabalá) es nada más y nada menos que una secuencia de raíces que cuelgan a manera de causa y consecuencia, por medio de reglas fijas, determinadas, entretejidas en una meta única y exaltada descrita como “la revelación de Su Divinidad a Sus criaturas en este mundo…

La sabiduría de la Cabalá le revela a toda la humanidad en general y a cada uno de nosotros en particular un camino de avance obligatorio, paso a paso, que se ajusta a las leyes absolutas de la naturaleza, y nos eleva desde nuestro estado actual hasta el final de la corrección. La Cabalá explica qué herramientas nos ayudan a seguir este camino y qué fuerzas actúan sobre nosotros mientras que avanzamos inevitablemente de acuerdo con la voluntad de la naturaleza, así como cuando nos auto-desarrollamos debido a nuestra participación consciente y atenta, y a nuestra deliberada contribución en el proceso. Nosotros descubrimos todas las partes de la realidad, desde el estado actual hasta el final de la corrección, en el sistema llamado “la sabiduría de la Cabalá”.

Por lo tanto, ninguna otra ciencia es más importante ni lo es para nosotros, especialmente ahora que ya se completó el desarrollo de los niveles inanimado, vegetativo y animado. Anteriormente, no habríamos podido aprender la sabiduría de la Cabalá ni utilizarla, por eso estaba oculta de nosotros. Sin embargo, tan pronto como seamos capaces de poner en práctica y contribuir con su desarrollo natural, oportuno, con el fin de acelerarlo, en otras palabras, tan pronto como aceleremos nuestro crecimiento voluntariamente, entendamos, y seamos conscientes de ello, en este punto, la sabiduría de la Cabalá se nos revela y nos obligará a ponerla en práctica.

Aquí, por supuesto, tenemos que admitir que no podemos seguir desarrollándonos de la forma en que solíamos hacerlo porque hemos alcanzado el período de desarrollo de la conciencia y atención en cada paso del camino. Sin nuestra conciencia y participación activa, no vamos a avanzar de un estado a otro, ni subiremos a un nivel superior. En la etapa de desarrollo hablante, es absolutamente imposible avanzar “automáticamente”, como en los niveles inanimado, vegetativo y animado, en los cuales crecíamos bajo el impacto de las fuerzas obligatorios.

Esto es similar a la transición desde el primer grado al segundo: Si yo no estoy preparado para ella, me quedaré en el mismo grado de estudios por dos o tres años. Seré castigado por eso, no se me permitirá jugar, comer pasteles, etc., hasta que completar todas las lecciones. Yo tengo que terminar el primer grado por mi cuenta.

Esta no funciona como en las etapas anteriores del desarrollo que no requerían ninguna contribución personal. Uno no debe avanzar como un animal, sino como un ser humano, adquiriendo sabiduría y el sentido de participación conscientemente en el proceso.

Si la humanidad continúa actuando de la manera antigua, esto detonará nuevos desastres a fin de que comprendamos finalmente la necesidad del progreso consciente. Tenemos que sentir y entender las reglas de nuestro desarrollo y ver la meta ante nosotros, y seguirla.

Por ello, el mundo no va a avanzar sin la sabiduría de la Cabalá, ni se desarrollará sin recogerla de nosotros y usarle en consecuencia. De lo contrario, simplemente esto no sucederá. Las aflicciones continuarán y la gente sufrirá hasta que finalmente oiga y entienda nuestro mensaje. Esta es la exigencia de nuestra época.

Nosotros, por el contrario, debemos mostrar una actitud más amable, simpática y suave, mientras presentamos una metodología cabalística de varias formas, ofreciendo nuestra metodología para hacer que todos la absorban más fácil. Tenemos que centrarnos en el usuario, como se nos dice: “. Educa al niño según su propio camino”.

No obstante, hasta que el pueblo de Israel y el mundo entero no se conecten estrechamente con la sabiduría de la Cabalá, los desastres continuarán con el fin de motivarlos a todos a buscarla.

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De la 4° parte de la lección diaria de Cabalá del 11/14/12, “La Esencia de la Sabiduría de la Cabalá”

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Muchos problemas, una razón

El Libro del Zóhar, al igual que toda la Torá, sólo habla acerca de la conexión entre nosotros, que mientras nos unimos, nuestra conexión revela una nueva fuerza. Cada vez nos esforzamos por conectarnos entre nosotros, como si tratáramos de penetrar en el centro de nuestra relación mutua con una fuerza de varios kilogramos”. Una vez que hemos creado la suficiente fuerza para conectarnos, se revela un tipo de conexión especial llamado “el mundo de Assiya“. Cuando creamos una mayor tensión, se revela la conexión llamada “el mundo de Yetzira“. Y así ascendemos los niveles espirituales. No hay nada a excepción de eso.

Así que al leer El Zóhar tratamos constantemente de encontrar la manera de conectarnos más fuertemente unos con otros y de averiguar qué es nuestra conexión. Mediante la conexión que ustedes descubren, alcanzan el nivel de otorgamiento mutuo, y de acuerdo al nivel de otorgamiento mutuo, empiezan a descubrir una fuerza especial, el Creador. Esto es llamado “del amor de los seres creados al amor del Creador”.

Este es el único estado en el que debemos pensar, porque no hay nada además de este estado. En cada nivel existe sólo el ocultamiento de este estado, y la revelación. Según la medida en que tengan que estar conectados, pero aún no lo estén, sienten los sufrimientos: misiles, problemas financieros, en todo sin excepción. Todo por una sola razón: Ustedes no están conectados con los demás con suficiente fuerza.
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De la 2° parte de la Lección diaria de Cabalá del 11/22/12, El Zóhar

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Un movimiento consciente hacia el Creador

La aspiración consciente hacia el Creador significa que nosotros organizamos un grupo, su centro espiritual, lo ensamblamos, que todas nuestras aspiraciones están direccionadas hacia adelante, que todos somos iguales, que todos estamos conectados, y esperamos encontrar al Creador y aferrarnos a Él como a nuestro único lugar de rescate específicamente en el grupo.

Un niño pequeño se aferra a su madre (el no conoce a nadie más en el mundo), se agarra de ella, la siente, y reconoce su olor, y eso es todo: Él no necesita nada más. Así debemos nosotros llegar a ese estado con el fin de aferrarnos al Creador, pero sólo a través del grupo y desde dentro de él. ¡Este es nuestra salvación! Es específicamente en este estado que cruzamos el Majsom (la barrera que nos separa de la espiritualidad), el primer punto de conexión, adhesión, de contacto con el Creador.

Esto está bien descrito en las historias de la salida de Egipto, cuando uno ya no sabe qué está sucediendo. La gente huye de allí en la noche, corre sin saber hacia dónde, salta a través del Mar Rojo. Salta en el abismo, sin importar dónde, ¡lo importante es seguir hacia adelante, hacia el Creador, y aferrarse a Él! No sabemos qué habrá ahí, y no hay necesidad de saberlo. Uno se encuentra en este estado, y en este estado se cruza el Majsom. Es ahí,  en nuestro estado presente, cuando nosotros por así decirlo, somos sacudidos ligeramente de lado a lado, que tenemos que añadir estas grandes sacudidas.

Y después que uno cruza el Majsom, sigue siendo sacudido con más fuerza. Hay, por un lado, encuentra las Klipot (las cáscaras) y por el otro, la divinidad, es decir, fuerzas de impureza y santidad. Hay comienzan los problemas serios, que no se detienen hasta Gmar Tikkun (el final de la corrección). Estos viajan desde la parte inferior hacia la parte superior por un cono, y menos (-) y más (+) se vuelven cada vez mayores. Y eso nos da mayor necesidad de aferrarnos al Creador. Y esto es lo que significa Su ayuda. Es por esto que es llamada “ayuda en contra de él”.

Pero ¿hay otra posibilidad de llegar a Él si somos egoístas y fuimos creados en oposición a Él? No hay ninguna otra manera.

Entonces, ¿cuál es nuestra participación en esto? Cuando estamos siendo sacudidos, nosotros nos aferramos al Creador, como un niño a su madre, llorando, anhelando, aferrándonos a Él. ¿Cuál es nuestro trabajo con el fin de agarrarnos a este proceso y transformarlo en bueno, consciente y digno?

Pregunta: ¿Cómo podemos hacer este proceso con el fin de participar en él y no sólo a ser sacudidos de un lado a otro y así anhelar aferrarnos a Él? ¿Cómo es posible transformar este camino en algo más normal? ¿Cómo es posible acelerar nuestro progreso?

Respuesta: Nosotros podemos participar en este proceso sólo en el caso que nos acercamos a él con más fuerza y alcancemos el punto de conexión dentro del grupo. A través de este punto, nos aferraremos al Creador con más fuerza.

Tenemos que hacer esto conscientemente a fin de que las sacudidas provenientes del lado del Creador no influyan en nosotros, de manera que también nosotros mismos, independientemente de las sacudidas, exaltemos la conexión con Él, para atraernos más al Creador, a un estado en el que estemos en reciprocidad, unidad, amor y asistencia mutua, en el que ser un todo completo sea importante para nosotros. Esto no debería ser con el fin de escapar de los problemas, sino debido a que es importante en sí mismo.

(92886)
De la Convención en Georgia del 11/05/12, Taller 1

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Completando la construcción de un mundo incompleto

Nosotros tenemos una fuerza enorme en nuestras manos y en el mundo no hay nada que pueda compararse con ella. ¡La sabiduría de la Cabalá es el fundamento de la naturaleza sin todos los mitos y creencias! Las leyes físicas, las leyes más profundas del mundo son la cooperación mutua de dos fuerzas opuestas: la Luz y la vasija (deseo), el atributo de recepción y el atributo de otorgamiento, y no hay nada además de eso.

Llámenlas como quieran: más y menos, el Polo Norte y el Polo Sur, o protón y electrón. Tenemos el método para equilibrarlas lo cual explica cómo podemos construir el mundo a través de estos dos bloques de construcción, cómo podemos completar la construcción de este mundo deliberadamente incompleto por nosotros mismos, y así comprender lo que el Creador quiere de nosotros.

Quiere que seamos capaces de construir con Él. Al igual que un niño construye una casa de bloques de construcción, que moldea algo, que juega con piezas de construcción, o arma un rompecabezas, ¡nosotros también tenemos que completar la construcción de este mundo!

Las partes inanimada, vegetativa y animada de este mundo se equilibran instintivamente. La naturaleza opera en ellas para que nunca se equivoquen y funcionen correctamente. Alguna atrapa a alguna otra, alguna se come a otra, así es como la naturaleza las gobierna. Esto es así excepto en el hombre.

Nosotros contenemos los niveles animado y hablante. Tenemos que llevar el nivel animado al equilibrar con la naturaleza. Esto significa el consumo razonable. El mundo tendrá que llegar a esto, ya sea por medio del sufrimiento, por una crisis, o de una buena forma. Creo que este desarrollo se acelerará ahora.

En cualquier caso, ahora todos están hablando de esto abiertamente. Últimamente escuchamos en los medios de comunicación que las cosas no serán mejores en el futuro, sino aún peores. No sólo en Europa, sino en Estados Unidos y también en otros países. Es decir, las personas ya admiten que no hay manera de salir de este estado.

Por lo tanto, la naturaleza nos llevará, ya sea de manera consciente o por golpes a que sintamos la necesidad de una existencia sabia, del consumo razonable: Todo debe compartirse por igual, y entonces todos tendremos lo necesario para subsistir. Todas las otras fuerzas y el tiempo serán destinados con el único propósito de alcanzar el siguiente nivel llamado Adam (humano), lo cual significa similitud con el Creador en la unidad entre nosotros.

Esto es lo que tenemos que construir por nosotros mismos. Tenemos que alcanzar este nivel y existir en él de manera sensible y no por instinto, para que seamos capaces de alcanzar el nivel del Creador, la fuerza única y unificada que nos rodea y nos dirige.

No debemos pensar en esta fuerza como algo material. Sólo el deseo puede ser real. La luz que lo maneja no es materia, sino sólo la intención de otorgar. Entenderemos esto con el tiempo.

(93604)
De la Convención en Georgia del 11/6/12, Lección 4

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Convirtiéndonos en los guías para el mundo entero

Rav Kook, “Las Luces”, “La guerra”, ítem 9: La construcción del mundo que está colapsando ahora ante las terribles tormentas de la espada ensangrentada, requiere de la construcción de la nación israelí. La construcción de la nación y la revelación de su espíritu son una cosa, y esta está conectada con la construcción del mundo que está cayendo a pedazos y que está esperando una fuerza unida y suprema, y todo esto está en el alma de la Knesset Israel. El espíritu del Creador está lleno de ella y es imposible para el espíritu del hombre, cuya sensación del alma vibra dentro de él, mantener la calma en esta gran hora, sin llamar a todas las grandes fuerzas de la nación: Despierta y elévate para cumplir con su rol.

Las cosas no serán corregidas ni mejorarán a menos que el pueblo de Israel entienda su rol especial con respecto a sí mismos, al mundo entero, y en relación al Creador y su obligación para con todos. Esta es la ley de la naturaleza, la cual no depende ni requiere de nuestro consentimiento.

Nosotros tendremos que guardar esta ley sin importar cómo, ya sea por el camino de la Luz o por el camino del sufrimiento. La humanidad tiene que alcanzar una equivalencia de forma con el Creador, y nosotros somos la parte que está obligada a iniciar la corrección para todos y a guiarlos, al fijar un ejemplo para las demás naciones. Nosotros tenemos que reconocer nuestra misión y aceptarla, ya sea voluntariamente al aceptar, comprender y asumir la responsabilidad o por medio de la presión del odio general que se nos revelará, por las dificultades, los problemas y los sufrimientos de la presión del desarrollo que está presionándonos.

Tendremos que reconocer que todo el método de corrección que nos lleva desde el amor a los demás hacia el amor al Creador es llamado la sabiduría de la Cabalá. Esta sabiduría habla de la conexión entre nosotros, de la red de conexiones entre nosotros, en la que está incluida toda la realidad, todo el sistema de los mundos. Al construir y descubrir la conexión entre nosotros, descubrimos la realidad espiritual superior que está por encima de la realidad corpórea egoísta en la que vivimos hoy en día.

Tenemos que entender que la sabiduría de la Cabalá no se trata de hilos rojos como creen los no religiosos, ni sobre la creación de estatuas que fueron destrozadas ya en los días de Abraham, ni la mística que imagina la gente religiosa, ni bendiciones, y ni oraciones a fin de que todo cambie para mi propio bien, excepto yo. Así que nadie está pensando en la auto corrección, sino que están pidiendo cambios egoístas: no es que yo deba cambiar, sino que todo a mi alrededor cambie para mi propio bien.

Sin embargo, la sabiduría de la Cabalá es el trabajo de Dios por medio del cual, con la ayuda de la Luz superior, con la ayuda del atributo de otorgamiento, nosotros querremos cambiarnos a nosotros mismos en la fe por encima de la razón, con el fin de parecernos a la fuerza superior y alcanzar una equivalencia de forma con ella, alcanzar la adhesión. Esto significa convertirse en Adam (humano), es decir “similar” al Creador (Domeh), las cuales tienen la misma raíz en hebreo.

A esto debemos aspirar todas las fuerzas de la nación, como Rav Kook dice aquí: sólo en la revelación de estas fuerzas alcanzaremos la creación del espíritu de la nación y el conjunto de todas las almas de Israel, “Knesset Israel”. Entonces nos convertiremos en una “nación de sacerdotes y una nación santa” para el mundo entero; nos convertiremos en un ejemplo y guía para todos.

(93617)
De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 11/21/12

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¡Hay una razón para estar felices!

Debido a que el ser creado es opuesto en su naturaleza al Creador, pero debe alcanzar la equivalencia de forma con Él, nosotros, como seres creados, tenemos estas dos formas opuestas dentro de nosotros. Nuestra forma interna, nuestro deseo de recibir, es opuesta a la del Creador y la forma externa del deseo tiene que ser similar al del Creador. Esta colisión, este conflicto, nos rompe; nosotros no podemos arreglárnoslas con él a menos que comencemos nuestro trabajo espiritual.

Aquí nos desarrollamos como vasija espiritual. Primero sólo hay un deseo de recibir, y entonces éste se restringe. Después de la restricción, aparecen un Masaj (pantalla) y la Luz Retornante, y luego ocurren la recepción de la Luz y el llenado. Este llenado no está dentro de la vasija misma en el deseo de recibir, sino que se recibe en la forma del otorgamiento, la cual el ser creado ha corregido por sí mismo en semejanza con el Creador.

Estas dos partes opuestas están constantemente en el ser creado, quien ha logrado una equivalencia de forma con el Creador. Por un lado, esto es opuesto al Creador de acuerdo a su deseo natural, pero por otro lado, la forma del deseo corregido está en equivalencia de forma con el Creador.

De tal manera que la tristeza y la alegría, el vacío y la plenitud coexisten, y es esta oposición la que hace todo nuestro trabajo, puesto que por medio de ella, nosotros podemos separarnos de nuestro “yo”, es decir del deseo de recibir, elevarnos por encima de él y hablar desde el deseo del otorgamiento, desde la altura que hemos alcanzado y construido encima de nosotros. Es por esto que hay una Mitzvá (mandamiento) de trabajar para el Creador con alegría, dado que esta es la fórmula general. Nosotros siempre sentiremos la oposición y el vacío dentro de nuestros deseos de recibir, y debemos estar contentos de tener la oportunidad de trabajar por encima de esta sensación.

Incluso si no tengo la energía para orar, si no tengo nada por qué orar o no sé qué pedir, ésta también es una señal de que estoy en el camino correcto, puesto que siento un sabor amargo en mi deseo de recibir. Aquí se reúnen los dos opuestos: Por un lado, no tengo energía para orar, no puedo volverme hacia el Creador, no hay nada que pueda yo pedir de Él, ni tengo nada que darle, pero por otro lado, estoy muy atraído por esto y sé que tengo que alcanzarlo.

Esta área que ya tiene dos fuerzas, dos líneas, dos direcciones opuestas, indica que mi deseo está en un correcto proceso de corrección. ¡Esto por sí solo es ya una razón suficiente para estar feliz! Lo más importante es la conciencia de que he conseguido elevarme un poco por encima de mi deseo de recibir, hacia el otorgamiento.

(93487)
De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 11/20/12

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Una guerra visible y una invisible

Pregunta: ¿Es realmente ahora el estado de guerra en Israel un resultado de las acciones de las fuerzas superiores, del acoplamiento de los sistemas espirituales (Partzufim)?

Respuesta: Esto fue causado por el retraso en nuestras correcciones y debido a que nosotros no atrajimos la Luz que Reforma por medio de ellas, por lo que podría crear un acoplamiento mucho mayor que el que ocurre de forma automática en el mundo de Atzilut sin nuestra intervención.

A menos que estudiemos la Cabalá y atraigamos más de la Luz que Reforma hacia el mundo, esto continuará de la misma manera. Es como una persona que vive y muere, así se alternará esto constantemente: Un tiempo de guerra, un tiempo de tregua, pero en esencia nada cambiará.

Sabemos muy bien que el tiempo pasa y nada cambia. En el mejor de los casos tendremos una tregua de varios años y luego las cosas empeorarán. Entonces, descubriremos que no son diez mil misiles los que apuntan hacia nosotros, como ocurre hoy en día, sino millones, y mucho más potentes. Así que, ¿qué haremos entonces? No hay posibilidad alguna de que tengamos éxito.

El Creador arreglará estas situaciones para nosotros una y otra vez hasta que por fin entendamos que aquí debe tomarse una decisión especial, no racional, sino por encima de nuestra razón. Después de todo, este problema no podemos resolverlo por medio de nuestra mente corpórea. Sólo es posible hacerlo por medio de la unidad, a través de la cual atraemos la Luz que Reforma.

Si nosotros hablamos de ello constantemente y actuamos en consecuencia, la gente empezará gradualmente a percibir y a asimilar esta idea, cuando sientan que se trata de una idea realista y que es la única manera de ser salvados.

Después de todo, incluso si no estamos siendo atacados por misiles, aun así estamos en un estado de guerra, no sólo de una guerra revelada sino también de una guerra fría. No podemos calmarnos ni por un momento bajo las condiciones de amenaza interna y externa. La guerra es nuestro estado permanente, es el reflejo de la copulación interminable de las fuerzas en los mundos superiores. Así lo será a menos que participemos en ella y la convirtamos en el bien.

La guerra es el estado permanente de este mundo. El mundo entero está en un estado de guerra sin fin. ¿Cómo puede ser de otra manera si nuestro ego está buscando constantemente maneras de lastimar, de golpear y destruir a los demás? Nosotros estamos en una búsqueda constante de nuevas conquistas para él, lo cual significa que estamos llevando a cabo una guerra sin fin.

De tal manera que estamos siendo empujados desde Arriba hacia el reconocimiento de nuestra inclinación al mal. Todo proviene del Creador, puesto que si somos opuestos a los mundos superiores, ¿cómo más podemos recibir esta acción? Hay una copulación sin fin en el mundo de Atzilut, en otorgamiento y amor sin fin, pero cuando esta iluminación llega hasta nosotros, la volteamos en su forma opuesta absoluta.

La madre más amorosa debe castigar a su hijo si él no la escucha, puesto que de lo contrario él puede hacerse daño. Por su parte esta acción proviene del amor, pero cuando él la recibe, ésta se convierte en un golpe.

(93608)
De la 3° parte de la lección diaria de Cabalá del 11/20/12, El Estudio de las Diez Sefirot

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La solución está en nosotros, no en la guerra con los enemigos

Edición Especial: Eventos en el sur de Israel

La gente está empezando a preguntarse sobre las razones de lo que está sucediendo. “¿Por qué debo vivir bajo el fuego?”

Las personas se sienten infelices y esto debería animarlas a encontrar una solución. De lo contrario la presión solo se incrementará, y los enemigos obtendrán la fuerza que no tuvieron antes.

La salida es volverse hacia la red de fuerzas que nos conecta y alcanzar la armonía, el amor mutuo. La solución está en nosotros, y no en la guerra con los enemigos. Hasta que no nos unamos, las dificultades y los problemas nos presionarán más, como nueces en una bolsa.

(93660)

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