Una tormenta es como una oportunidad

Pregunta: Un sacerdote dijo que la súper tormenta Sandy fue causada por los pecados de Obama y de Romney. Las catástrofes son siempre culpa de los pecados de alguien. ¿Cómo evitar caer en esta trampa al explicarles a las personas lo que está sucediendo?

Respuesta: Básicamente, hay dos opciones: el camino de la Torá y el camino del sufrimiento. Y si no tendemos hacia lo positivo, entonces tendemos hacia lo negativo.

En general, todo lo bueno y lo malo que siente la persona en este mundo es parte del manejo general. No es posible decir que algún fenómeno está separado de la espiritualidad y no tiene nada que ver con ella. En realidad si tiene que ver.

Ahora, imaginen que las cualidades de juicio (Guevurot) que se revelan hoy, están vestidas de misericordia (Jassadim). Debido a este poder, el mundo podría avanzar muy bien. Después de todo, la fuerza del otorgamiento ganaría el poder para abrirse en las propiedades internas de juicio, las cuales se manifiestan hoy en forma de una tormenta. Se disminuiría la brecha social alrededor del mundo, crecería el valor de la unidad, se desarrollaría la educación integral…

Sin embargo, en realidad es todo lo contrario, y la tormenta es consecuencia de esto. Sólo que no fue enviada como castigo. No hay castigos, estas son las acciones de las mismas fuerzas que nosotros no corregimos en el tiempo, de acuerdo al programa. Ellas se acumulan, y si hubiéramos hecho todo bien, éstas nos habrían elevado a un grado más alto. Ahora, este punto, en el cual se supone que deberíamos estar, se manifiesta en la forma opuesta, en forma de un desastre natural.

El mismo factor aparece no de manera positiva, como debe ser, sino negativamente. Sin embargo, nosotros cambiamos los rieles del camino de la Torá a los del camino del sufrimiento. El “interruptor” está en nuestras manos.

Por lo tanto, éste no es un castigo, sino una consecuencia natural que nosotros hemos causado. No hay necesidad de imaginar como si el Creador decidiera castigarnos de una manera u otra. No se trata de nada de eso, se trata de la ley de la naturaleza: si tú no realizas las Reshimot(genes informativos), ellas se acumulan en una gran cuenta, en una “multa” que tenemos.

Esta “multa” es como una advertencia. Y la pregunta es, si la aceptamos correctamente.

Se nos dice que los castigos suavizan y limpian el cuerpo. Así que ¿tal vez sea por nuestro bien? “Yo fui castigado, un desastre cayó sobre mí, y fui limpiado. He sufrido, pero esto me purificó…”

Esta es una mentira absoluta, un error sin precedentes. Yo mismo he traído sobre mi lo que tengo, porque no realicé correctamente las Reshimot. De hecho, ahora me dan una oportunidad. Hasta éste momento, al pasar a través de las Reshimot, no entendí cómo comportarme. Yo jugaba, estaba confundido dentro de mi propio egoísmo y de los cambios de humor.

Y ahora, al encontrarme en una situación difícil, finalmente tengo un “regalo”: tengo la oportunidad y la capacidad para juzgar correctamente. En otras palabras, el desastre vino para ayudarme, para sacudirme: “¡Despierta! ¡Ya no puedes seguir así! Tú mismo te haces daño”. En este caso, un desastre es un remedio, aunque amargo. Del mismo modo, un niño puede ser tratado de una manera fuerte para mantenerlo fuera de problemas.

Esa es la razón por la cual la tormenta debe verse por un lado, como una advertencia, y por el otro como una situación que puede ayudarnos a hacer un cálculo correcto y a seguir adelante.

¡Así que esto es grandioso! Debemos decir: “¡Gracias!”

El enfoque es simple: Todo lo que pasó previamente tenía que pasar. Nosotros no miramos hacia atrás. “Si hubiéramos…” no cuenta. Ahora, se manifiesta un golpe, por lo tanto, hay que seguir para hacer un cálculo, el cálculo sobre cómo corregir los deseos corruptos, la propiedad del Juicio.

Tengan en cuenta que esto sucede: una semana antes de la elección presidencial. Así que veamos qué pasa: ¿ayudará Sandy a la reevaluación lo que está pasando? Si no, veremos peores huracanes, desastres severos. Depende de los acontecimientos de la semana que viene cómo sobrevivirán los EE.UU. al invierno.

(91839 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 10/31/12, “Matan Torá” (La entrega de la Torá)

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