El amor siempre se eleva por encima del odio

No puede haber amor sin odio. Después de todo, el amor viene precisamente como corrección para el odio. Éste no es una parte innata en nosotros, sino que tenemos que construirlo por nosotros mismos. De aquí proviene el mandamiento de “ama a tu prójimo como a ti mismo”: del amor por los seres creados nosotros nos movemos hacia el amor del Creador. El Creador es la suma general de todas las formas de amor.

Pero primero yo descubro la materia de mi deseo egoísta, mi “monte Sinaí“, “mi montaña de odio”, la vasija rota en su profundidad oscura. Esto es llamado la “iluminación de Maljut”, y es realmente aterrador.

Entonces yo tengo que corregir este odio, y sólo por medio de eso alcanzo el amor.

No existe el amor independiente, no existen vasijas de otorgamiento independientes. Existe la Luz que Reforma que me atraen para que yo me corrija. No dejo el odio, todavía lo siento y lo reconozco, éste se mantiene, y por encima de él, en vez de la “montaña de odio”, yo construyo una “montaña de amor”.

Así está construida la vasija; por debajo hay grosor y por encima un Masaj y la Luz Retornante (LR), que significa adhesión. En la parte superior yo formo mi actitud hacia el Creador, todas mis intenciones, y luego, abajo, cubro mi odio con la Luz de Jassadim. Entonces viene la Luz de Jojma y llena la vasija.

Esto sucede una y otra vez hasta el final de la corrección. El odio, el cual es opuesto a la Luz, permanece, puesto que de lo contrario no seré capaz de ser independiente.

Pregunta: ¿Significa eso que yo tengo que llegar a la lección cargado con rechazo y aversión a fin de superarlos? ¿Qué deficiencia, qué sensación de imperfección, debo traer conmigo?

Respuesta: No mires el odio. Tú no debes venir con una imperfección, sino con amor. Sólo hay una meta y lo que venga en el camino no es nuestro asunto. Si se revela el odio, que se revele, y si no, entonces no. Yo tengo que ser atraído hacia una sola cosa, y si en el proceso descubro en mí una incapacidad, falta de comprensión, falta de conocimiento, etc., quiere decir que así debe ser.

Quiero ser inteligente, y por el camino descubro que sigo siendo estúpido. Pero yo estoy anhelando algo totalmente diferente. Así que a pesar de todo, tengo que centrarme en la meta final.

 (95754 – De la 4° parte de la lección diaria de Cabalá del 17 de diciembre del 2012, “La Sabiduría de la Cabalá y la filosofía”)

Material Relacionado:
El amor: Un puente sobre el odio
Ama a un amigo más que a tu propio hijo
La gran asamblea al pie de la montaña

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Próximas Entradas: