El descubrimiento del siglo: ¡El Creador no creó al ser creado!

Pregunta: ¿Qué tipo de ejercicio lleva a la persona a una revelación espiritual?

Respuesta: Las sensaciones de la persona, sus pensamientos y experiencias cambian constantemente, y no es por casualidad que se dice que hay una ley clara y precisa: “He trabajado y he hallado”. Las vasijas y la Luz no pueden conectarse en el nivel de hablante, sin nuestro esfuerzo. El esfuerzo es la deficiencia adicional sin la cual la Luz no puede revelarse en la vasija en el nivel de hablante, sino sólo en los niveles inanimado, vegetativo y animado de la naturaleza.

La razón es que el primer hombre nació circuncidado (sin deseos de recibir), es decir que era un animal sagrado, un ángel. Gracias a la ruptura de las vasijas, las vasijas que portan la esencia del Creador se mezclaron con las vasijas que en realidad son la esencia del ser creado. Así, parte del Creador y parte del ser creado se conectan en el interior de una vasija.

Las sensaciones de la persona, sus experiencias y pensamientos cambian, pero éstos no le pertenecen a ella. Son los resultados del juego entre la vasija y la Luz que crear esas sensaciones en nosotros. Pero, al esforzarme, al tratar de conectar las vasijas que están separadas entre sí por un abismo de odio mutuo, yo aparentemente supero este odio y así añado mi participación a la parte que corresponde a la vasija.

Este es mi esfuerzo. Así que me juzgo tanto a mí mismo como al mundo entero en la escala del mérito.

Resulta que el nivel hablante no fue creado desde arriba. Desde arriba, sólo recibimos el nivel animado. El primer hombre, el alma inicial, fue un animal. Pero después de la ruptura, recibimos discernimientos muy opuestos por medio de los cuales podemos establecer nuestras propias deficiencias. Por medio de nuestro esfuerzo nosotros alcanzamos una nueva deficiencia que no existía antes, y esta nueva deficiencia está en el nivel hablante.

Esta es diferente a las otras deficiencias en los niveles inanimado, vegetativo y animado de la naturaleza en este mundo, las cuales no son consideradas un ser creado en el alma ¡Un ser creado es en realidad la deficiencia que generamos en nuestro esfuerzo! Esta deficiencia no fue creada por el Creador, y así ésta puede ser llamada verdaderamente ser creado libre, que quiere darle contento al Creador. Este es, de hecho, un nuevo deseo, un nuevo ser creado que fue creado por medio de nuestro esfuerzo.
(96041)
De la primera parte de la Lección diaria de Cabalá del 12/19/12, “La Introducción al Estudio de las Diez Sefirot”

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