El mandamiento del amor

Pregunta: ¿Qué significa para deleitar al Creador?

Respuesta: Deleitar, dar placer al Creador, amar al Creador, todas estas son palabras muy hermosas. Pero, ¿cómo podemos amar a una fuerza, incluso si es eterna y abarca todo lo que hay? Todas estas palabras se le dicen a la persona para que ella misma pueda ajustarse de alguna manera.

Nosotros llegamos a amar al Creador sólo a través del amor a los demás. En el artículo, “Un mandamiento“, hay una instrucción: llegar al amor del Creador. Pero ¿cómo se nos puede ordenar, obligar a amar? Cuando nosotros trabajamos en el amor por los demás, es posible hacer una masa común con nuestros anhelos hacia los otros, construir una conexión común por encima de nuestro egoísmo, y cubrirla con amor mutuo. Está escrito: “El amor cubrirá todas las transgresiones”. Cuando nosotros construimos una propiedad colectiva de conexión común mutua y anhelamos hacia todos, mientras que cultivamos dentro el amor, entonces en nuestro egoísmo interior surge una estructura completamente nueva: la adhesión mutua la inclusión mutua.

Amar significa que yo asumo todos tus deseos y cuido de ellos, pensando únicamente cómo llenarlos, mientras tanto, tú piensa en los míos, y así sucesivamente. Amor significa llenar los deseos de otro, en vez de los míos, usándolos para este propósito. Si yo preparo dichas condiciones dentro de mí mismo, entonces al hacerlo, expando allí una vasija que trabaja en aras del otorgamiento. Y esta vasija común que todos nosotros juntos estamos creando, contiene nuestro componente colectivo llamado “amor por el Creador”.

Nosotros empezamos a experimentar no sólo la vasija común, nuestra actitud hacia los demás, el amor por ellos, el otorgamiento a ellos, sino que además comenzamos a sentir aquellos que nos llena a lo largo del camino. Esta sensación es llamada el Creador, Bore en hebreo (“Bo”, ven, “Reh”, ve). Cuando nosotros creamos una vasija espiritual colectiva, el Creador se revela allí como resultado.

Por lo tanto, la Mitzvá principal es muy simple: “Ama a tu prójimo”. A través del amor por otro, en la vasija que has creado, tú sentirás amor por el Creador y, respectivamente, Su amor por ti.

Pregunta: ¿Cuál es la meta final de este trabajo?

Respuesta: Ésta se encuentra en el hecho de que tú llegas a una semejanza y adhesión completa con Él dentro de tu propio egoísmo reformado. Así es como te elevas al nivel del Creador. Ésta es la meta final de la creación. Comienzas a experimentar una sensación de que estás en total adhesión con Él, pero no te disuelves en ello, porque toda tu vasija permanece contigo.

En otras palabras, la sensación de ser opuesto no se aniquila, puesto que la adhesión con el Creador ocurre por encima de esto; de lo contrario, ocurriría la aniquilación mutua. Por lo tanto, nosotros debemos ver nuestro egoísmo como la materia con cuya ayuda nos movemos hacia adelante. Debemos tratarla con respeto, ya que es la imagen invertida del Creador. Contrariamente, nuestro mundo es Su imagen inversa en nuestro nivel.

(95561 – De la Convención en Novosibirsk del 8 de Diciembre del 2012, Lección 4)

Material Relacionado:

“¡Están grabados… en mi corazón, todo el día y toda la noche!”
El motor eterno que funciona en amor
Una petición que abre las puertas

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Entradas Previas: