En la recta final

Definitivamente nosotros estamos acercándonos a la recta final, al final del periodo de preparación, y digo esto con orgullo. Esto no es fácil, y por supuesto, no somos nosotros sino la fuerza superior la que nos afecta, haciendo todos estos “ejercicios” con nosotros y conduciéndonos al final. Aquel que sea digno, pasará, y aquel que no… Sólo adhiriéndonos todos nosotros juntos, seremos capaces de pasar.

Todos cruzan el Majsom: “bebés”, “niños”, “ancianos”, “mujeres”, así como aquellos que tienen la fuerza para superar (Guevura); hombres (Gvarim). Todo depende de la adhesión: cuan capaz sea cada uno de permanecer junto con todos los demás. Realmente deseo mucho que lo lleguemos a cumplir.

Nos espera un año especial. Pienso que se nos da como un “tiempo extra”. En el pasado no tuvimos tiempo para terminar unas pocas cosas, y ahora tenemos que corregirlas. Me parece que realmente podemos hacerlo. Podemos tratar de dar los últimos pasos para convencernos finalmente a nosotros mismos de que todo depende sólo de nuestra unidad. Quizá ésta se desarrolle y llegue a realizarse.

Yo les recomiendo a todos no desperdiciar el momento; no dejemos que la “rueda” siga girando, tomémosla y démonos cuenta de qué somos responsables. En realidad ésta es una oportunidad única.

Después de todo, somos cuidados con una misericordia sin precedentes, ilimitada, sin fronteras: “Si no pudieron hacerlo una vez, entonces trata una y otra vez…” El gobierno superior opera amablemente; el periodo actual está lejos de ser extremo: No hay privación, ni guerra; nada parece tan serio. A veces les enseñamos a los niños pequeños de esta manera, lo suficiente como para amenazarlos un poco, para hacerles que pongan atención a lo que se requiere. Nuestra actitud moderna no puede compararse con el Holocausto, con las expulsiones de varios países, los asesinatos, “pogroms”, etc. Frente a nosotros “se extiende una alfombra roja”, hacemos un poco, y eso será suficiente.

Espero que ustedes entiendan esto, y que no causemos que cambie la actitud de arriba, que seamos considerados, receptivos, y sensibles a los que sucede, que seamos “niños buenos” y entendamos cómo nos trata el Creador. Por lo tanto, entenderemos qué hacer, y lo haremos.

Estamos atravesando un periodo de transición especial que cubre a todo el mundo. Hoy en día, por todas partes hay una sensación de incertidumbre, impotencia y confusión. Sólo imaginen lo que sienten aquellos que “tienen poder”: impotencia, ofuscación y confusión.

Nadie entiende lo que está sucediendo; nadie tiene planes reales o ideas.

Debemos llegar a organizarnos entre nosotros, justo en el interior por el momento, sin tratar de gritarle al mundo. Lo principal ahora es unir nuestra fuerza interna, unirnos ante  La Llama en la Convención del Desierto. Entonces, nuestras chispas estallarán en un gran fuego e iluminarán todo el “desierto” de este mundo.

Podemos hacerlo. Esta es nuestra misión; nosotros somos dirigidos desde arriba. De nosotros se requiere que hagamos sólo un pequeño esfuerzo, y entonces con seguridad podemos traer la Luz al desierto. ¡Buena suerte!

(96182 – De una charla durante una cena del 21 de Diciembre y 2012)

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