Hoy nos hemos reunido TODOS aquí

Israel es un alto grado. Cada persona que se ha separado a sí misma de los intereses materiales y está sólo dirigida hacia la adhesión con el Creador, con la fuerza de otorgamiento de acuerdo a la ley de equivalencia de forma, y dedica cada momento a esto, es llamada Yashar-El (Directo al Creador), Israel.

Una de las etapas en el camino es entrar en un pacto, en el que la persona se integra con los demás, con aquellos que también son llamados Israel, dentro de ella misma. Una vez que se unieron, el deseo de disfrutar, la inclinación al mal entró entre ellos y los separó. Y ahora, a pesar del hecho de que ellos lo revelan, sin embargo ellos trabajan en su conexión todo el tiempo con el fin de alcanzar la conexión, y proveer al Creador con la vasija de recepción de placer.

La meta de la creación es el deleite de los seres creados. Esta es la acción de la parte del Creador, entonces ¿Por qué se nos dio esto como si fuera la tarea de la creación? Porque la creación tiene que llegar a tal estado por sí misma para darle al Creador una oportunidad para que ésta le dé placer. Nuestra tarea es revelar esta vasija para recibir placer. Y el placer es darle al Creador la oportunidad de otorgar.

Como se nos cuenta del milagro que ocurrió en el Monte Sinaí: “Hoy nos hemos reunidos todos aquí”, es decir, desde este punto hacia adelante recibimos la habilidad de conectarnos y de ser dignos de investirnos en la fuerza superior. Y ahora somos llamados el pueblo escogido; esta vasija general es llamada el pueblo de Israel. Y Él, aquel que llena esta vasija de acuerdo a la ley de equivalencia de forma, debería llamarse nuestro Creador.

Por lo tanto, existe una condición: “Hoy nos hemos reunido todos aquí”, es decir, nosotros debemos juntarnos todos y llegar a ser como uno, una vasija común para la realización de la meta de la creación, para beneficiar a los seres creador.

Se nos dice: “Y el pueblo estuvo de pie bajo la montaña”, es decir, después de haber roto todas las dudas (Har, montaña, Irurim, dudas) para alcanzar la unidad. Nosotros necesitamos cuidar de nuestra conexión común para que ninguno de nosotros se olvide de esto.

Para ello se necesita una garantía mutua verdadera. Esto es lo que nos hace falta, y esta es la razón por la que aún no hemos tenido éxito en construir una vasija común. Eso es todo debido a la falta de participación mutua, a la falta de cuidado de que cada amigo se preocupe por conectarse en uno solo, para que “¡TODOS estemos aquí reunidos!”

(94579 – De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 03 de Diciembre del 2012)

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