La primera vela se enciende en la cadena de unidad

Hoy en día, estamos bajo el ataque de una fuerza física; es brutal y peligrosa, representa una seria amenaza, y está comprometida de forma fanática con su meta. Exige de nosotros el mismo tipo de dedicación hacia nuestra meta, es decir, hacia nuestra unidad.

Si nos unimos hoy (espero que eso suceda), inmediatamente sentiremos que existe una fuerza espiritual que nos ofrece un soporte. En nombre del gobierno superior, esta fuerza abandonará a nuestros adversarios, ya que se manifiesta como una fuerza que se opone al Creador.

Hoy, estamos en una situación idéntica al tiempo de los macabeos. Una sombra de un nuevo estado palestino está flotando en el horizonte; muchos países europeos ya han hablado en apoyo a esto. Al mismo tiempo, no hay unidad en la nación de Israel. Todos defienden sus opiniones personales, específicamente justo antes de las elecciones. Carecemos de la fuerza superior que nos sustente. Sin embargo, esta descenderá a nosotros sólo bajo la condición que nos unamos.

En consecuencia, la única solución que funciona para nosotros es regresar a nuestros principios genuinos: “Ser como un hombre con un corazón”, “Todos los que pertenecen a Israel son amigos”, y “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Esos principios son las condiciones que unen a nuestra nación. Si los israelíes tuvieran esta amable actitud y se trataran entre sí de esta manera, rehabilitaríamos todas las fuerzas físicas así como todo tipo de impactos espirituales negativos sobre nosotros.

Todo depende de nuestra organización interna y de cómo implementemos el método de conexión a través de la educación integral, aprendiendo cómo unirnos, cómo comunicarnos, cómo organizarnos para actuar como un solo cuerpo. En el momento en que lleguemos a una conexión más íntima, mutuamente recíproca, inmediatamente sentiremos que la fuerza superior nos apoya. De pronto, la oscuridad y las nubes negras que están presionándonos desaparecen, y vemos la Luz.

Januca es una celebración de la Luz; existe una tradición de encender velas usando una vela encendida en el centro, que es llamada el Shamash. Nuestra tarea es llegar a ser la vela central para todo el mundo. La nación israelí es un Shamash que enciende todas las otras velas en todo el mundo.

Está dicho que Israel tiene que servir como una Luz para las naciones del mundo y mostrarles la Luz que viene de aquellos que han logrado anular su egoísmo y conectarse entre sí. Cuando logran este estado, ganan una sensación de la Luz, de la fuerza superior, que puede transferirse de una nación a otra, de país en país ¡Todos se encienden como velas!

Januca es una festividad especial en relación a la espiritualidad solamente. No está restringida por ninguna limitación o prohibición religiosa, ya que está por encima de todas las posibles limitaciones. No está sujeta a ninguna característica religiosa o incluso nacional, ya que simboliza que todos deben unirse y elevarse por encima de su materia, ser similares a la Luz, a una vela encendida.

Esto es exactamente lo que necesitamos hoy. Al lograrlo, ciertamente nos cambiaremos completamente a nosotros mismos y cambiaremos la condición del mundo en general. En realidad, esto es lo que el mundo entero espera de nosotros.
(95148)
Del Kab.TV “El cabalistas escribe” del 12/4/12

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