Si la intención es correcta, no es necesario revisar el deseo

Dr. Michael LaitmanUstedes no necesitan arrepentirse y preocuparse por los pensamientos y sensaciones que están cambiando rápidamente en nuestras mentes y corazones. Es sólo la forma investida en la materia, ¡y dejemos que se invista! Lo importante es lo que buscamos. Es decir, necesitamos cambiar y continuar mejorando nuestras intenciones en vez de luchar con los pensamientos y deseos en sí.

Si las intenciones son correctas, entonces los pensamientos y deseos no necesitan ser revisados. Pero usualmente nos atormentamos por nuestros pensamientos y lamentamos el por qué pensamos esas cosas, por qué esos pensamientos y deseos súbitamente vienen a nosotros en relación a nosotros mismos y a los demás, y nos culpamos por el pasado. Pero esos son trivialidades vacías, totalmente inútiles. Lo único de utilidad que hay que hacer es cambiar la intención: ¿A quién tengo la intención de hacerle el bien, a mí mismo o al Creador?

Por lo tanto es vital minimizar el culparme a mí mismo. Y es así de fácil; la Luz superior continúa trabajando en nosotros, sacándonos del camino. Pero debemos siempre regresar  a la intención correcta, como está escrito: “Israel, la Torá, y el Creador son uno”.

Así es como se mantiene la dirección de la intención. Pero la acción, pensamiento, o deseo no necesita de tu atención; al contrario, elévate por encima de ello como si no revisaras en absoluto dónde están tus acciones, deseos, y pensamientos en este momento. Sólo asegúrate de que estén dirigidos lejos de ti mismo, a través del grupo, a conectarte con este, de manera que con la ayuda de la Luz que Reforma logres la adhesión con el Creador y lo deleites a Él al hacerlo.

Si la persona constantemente se dirige y apunta en esta dirección, lo cual es llamado intención, entonces todas esas palabras: “yo”, “a través del grupo”, “en conexión con el grupo”, “la Luz que Reforma”, y “revelar al Creador para otorgarle placer a Él”, comienzan a formar una cierta sensación en la persona, una condición formada por esta sola frase.

En ese punto, todo se vuelve más fácil. Aun cuando el endurecimiento del corazón ocurre aún más adelante, para hacer además que la persona trabaje a una mayor profundidad, con conceptos de una cualidad más elevada, ella ya está caminando en la dirección correcta. Esto significa que no debes enfocarte en tus pensamientos porque ahí no somos libres; estos nos los dicta nuestro corazón egoísta. Piensen sólo en nuestra intención.
(97737)
De la preparación para la Lección diaria de Cabalá del 1/13/13

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