Un caleidoscopio de formas espirituales

Dr. Michael LaitmanCuando nos dirigimos hacia nuestra propia corrección, todas nuestras intenciones deben estar orientadas hacia la unidad, y ninguna de ellas puede ser de una naturaleza persona. Nuestros puntos en el corazón son lo único personal que tenemos.  ¿De qué puede preocuparse este punto en el corazón excepto de alcanzar la unidad con el resto de nuestro cuerpo colectivo, desde el cual él recibirá eventualmente la espiritualidad?

Es por esto que nuestros intentos por unir nuestro cuerpo colectivo nos revelan sus variadas formas y características, de las cuales leemos en la Torá: Faraón, un ángel, Moshe, Abraham, Isaac, Jacob, y muchos otros. ¿Quiénes son ellos? Ellos son las imágenes que toda la humanidad, el grupo, y el mundo adquieren según el grado de su alcance.

La imagen descrita en la Torá es una forma del alma general que cambia y se revela constantemente en una nueva forma. Sin embargo, ésta se despliega sólo con la condición de que nosotros aspiremos continuamente hacia la unidad. El libro del Zóhar hablar sobre esto. Cada mundo y cada línea del Libro del Zóhar, representa una revelación gradual, profunda que continúa hasta que se revele completamente “ante los ojos de todo Israel”. No es un accidente que estas palabras sean el final de la Torá.

Nosotros sólo revelamos formas espirituales cuando estamos conectados.
(97852)
De la 2° parte de la Lección diaria de Cabalá del  1 de Enero del 3013, El Zóhar

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