El comandante general en la guerra del Creador contra Amalek

Dr. Michael LaitmanBaal HaSulam, Escritos de Baal HaSulam, Carta 17: Esto se debe a que existe aquel que camina, que es peor que el que se sienta sin hacer nada. Es él quien se desvía del camino, porque el camino de la verdad es una línea muy delgada que uno camina hasta que llega al palacio del Rey.

Aquel que comienza a caminar al principio de la línea necesita un gran cuidado para no desviarse hacia la derecha o la izquierda de la línea ni siquiera en el grosor de un cabello. Esto es así porque si la primera desviación es como del grosor de un cabello, incluso si uno continúa completamente en línea recta, es seguro que ya no llegará al palacio del Rey, ya que no camina sobre la línea verdadera…

Pregunta: ¿Qué debemos hacer para defendernos y permanecer en el camino correcto si estamos por completo en manos de la fuerza superior?

Respuesta: En realidad, si yo estoy en el mundo que es gobernado por la fuerza superior, ¿entonces por qué debería cuidar de mí mismo? ¿No puede esta fuerza cuidar de mí? Está dicho que el Creador pone mi mano en la buena fe y dice: “¡elígela!” Es Él quien nos trae al grupo, al maestro, y a los libros ¿De qué debo defenderme si no hay “nadie más aparte de Él”?

Sin embargo, con el fin de clarificar el punto de adhesión, de volverme sabio, sensible, y experto de acuerdo al nivel del Creador, yo tengo que luchar en contra de todas las fuerzas que son aparentemente opuestas a Él. Tengo que interpretarlas, clasificarlas y entender cuáles actúan “a favor” y cuáles “en contra”. En esta guerra, entre los “aliados” y los “oponentes”, yo tengo que llegar a la conclusión de que no soy capaz de lidiar con esto por mi cuenta, aun cuando tenga sensaciones, un cerebro, y cierta experiencia.

Aun así necesito al Creador a mi lado sin importar mi mente y sensaciones que me ayudan sólo al principio y más adelante sólo interfieren. Esto explica por qué pido la ayuda del Creador y lucho sólo junto con Él, lo cual es llamado pelear mediante el “poder de la fe”.

Esto me convierte en un juez, en un comandante general en la guerra del Creador contra Amalek, alguien que está entre los dos. Toda esta guerra se despliega de acuerdo con mis aclaraciones y peticiones. Esta es la manera en que avanzamos.

Hay “errores” fatales que son difíciles de explicar: para entenderlos, uno tiene que ver el sistema entero como un todo. Uno comete un pequeño e insignificante error justo al principio del camino, en las situaciones que uno no entiende, y así pierde el rumbo y no puede regresar a este.

En una de sus cartas Baal HaSulam describe a una persona a la que se le ha entregado una afortunada oportunidad de llegar al Jardín del Edén. Ahí, siente que el Creador está justo detrás de él. Da la vuelta y sigue al Creador, y después se da cuenta de pronto de que no supo distinguir dónde terminaba el jardín del Edén y comenzaba el Infierno, que está a un lado de este justo detrás de la cerca. Él sale del jardín del Edén y regresa a su vida regular. El Creador permanece en el jardín y cierra la puerta en el muro hasta la próxima vez, tal vez después de un par de ciclos de vida.

Por supuesto, nosotros no podemos avanzar sin cometer errores. Está dicho: “No hay un hombre justo en la tierra que haga el bien y no peque”. Sin embargo, esto se dice acerca de otros errores que cometemos cuando el Creador nos enseña y nos fuerza a errar para que entendamos más profundamente las bases en las que nunca debemos cometer errores.

En cada paso existe un error que me trae el Creador. Sin embargo, Él me toma de la mano, como un adulto toma a un niño, me lleva hacia este error, y me dice: “Mira, podrías haber caído aquí, este lugar es peligroso”. Él me ayuda a sentir los lugares problemáticos. Yo soy como un niño en las manos de un adulto que me lleva y me instruye, y por lo tanto no estoy asustado en absoluto y me siento confiado al estar en Sus manos.
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De la 1° parte de la Lección diaria de Cabalá del  6 de Febrero del 2013, Escritos de Baal HaSulam

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