Sean amigos del Creador

Dr,Michael LaitmanEl principio es muy simple: Todo depende de cuán importante sea nuestro deseo de recibir, nuestra naturaleza, el ver algo. Si veo a una persona importante, yo tengo el deseo de acercarse a ella, y la aprecio según lo importante que sea.

Entonces miro a esa persona importante sin quitarle los ojos de encima, como una madre que no puede apartar los ojos de su bebé, puesto que él es lo más importante para ella. Yo seguiré a la persona importante y trataré de apreciar e incluso de amar lo que a ella le gusta, y cambiaré gradualmente mis gustos con el fin de parecerme a ella. Acercarme a ella significa amar lo que ella ama, y ​​comportarme como ella lo hace. Esta es la ley de otorgamiento y amor, la ley de importancia.

Por lo tanto, la primera condición es “hazte un Rav”, al ver que el Creador es importante para nosotros, se vuelve importante para nosotros la meta de Su creación, la ley de equivalencia de forma, la cual debemos alcanzar. En esto debemos trabajar.

El Creador está oculto para que no lo persigamos a Él de forma egoísta como perseguimos a la persona importante en nuestro mundo, porque estar cerca de ella me promete una ganancia real. Yo tengo que anhelar perseguir al Creador para que sólo sea beneficioso para mis vasijas de otorgamiento, de tal manera que no haya ningún beneficio propio en mi otorgamiento ni en mi relación con Él; que sea sólo para Él, para ser igual a Él y no para el llenado de mi ego.

Esto se debe a que, al llenar mi ego, yo me desconecto del Creador y sólo deseo recibir de Él. Con el fin de permitirme perseguir al Creador para poder adherirme a Él al cambiar mis atributos por Sus atributos, el Creador se oculta. Nosotros, no obstante, tenemos que cambiarnos a nosotros mismos con la ayuda de la sociedad.

Según la medida en que el entorno me muestre y me presente la grandeza del Creador, yo puedo pensar acerca de los cambios en mí, en el cambio de mis atributos por Sus atributos. Entonces, al “hacerme un Rav”, es decir al ver que el Creador es importante, yo alcanzo “cómprate un amigo” y me conecto con Él al asemejarme a Sus atributos.

Este es todo el proceso que los sabios expresaron en el corto mensaje de “¡hazte un Rav y cómprate un amigo!”. Si no vemos al Creador como grande e importante, no seremos capaces de acercarnos a Él ni de anularnos a nosotros mismos.

Así que no hay gente que no pueda tener éxito porque tienen un carácter débil o no tienen el cerebro, la sensibilidad o el poder para hacerlo. La única explicación para nuestros fracasos es la falta de sensación de la importancia de la meta, la cual podemos siempre comprar en el entorno.
(99275)
De la preparación para la Lección diaria de Cabalá del 1/31/13

Material Relacionado:
¿Cómo encender el fuego dentro de mi alma?
Superándote tú mismo al elevar la importancia de la meta
Moviéndonos hacia adelante impulsados por el grupo

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta